Controles en taxis de Praga detectan diversas irregularidades y hasta casos de licencias falsas
Las inspecciones de taxis realizadas el año pasado en la ciudad de Praga revelaron no solo cientos de infracciones a la normativa, sino también casos de conductores que operaban con licencias de conducir falsificadas, según informó el Ayuntamiento de la capital checa. Los documentos adulterados no solo se presentaron durante controles en la vía pública, sino que también fueron detectados cuando extranjeros solicitaban la autorización para conducir como taxistas, según explicó el portavoz del Ayuntamiento, Vít Hofman.
De acuerdo con las autoridades, no se trata de un fenómeno nuevo en Chequia, pero la cantidad de casos ha aumentado. El año pasado se inspeccionaron 1470 conductores y prestadores de servicio de taxi, y en 314 casos se detectaron violaciones de la ley.
Las irregularidades más frecuentes incluían fallos en el cumplimiento de requisitos para viajes contratados, especialmente en servicios de transfer desde hoteles, donde más del 70% de las inspecciones revelaron deficiencias. En comparación, en las plataformas digitales el porcentaje fue de alrededor del 19% y en los taxis clásicos con taxímetro de 22%.
Como resultado de las infracciones, las autoridades impusieron multas y en nueve casos se retuvo la licencia de taxista.
Los inspectores también encontraron situaciones en las que el conductor real no coincidía con el que figuraba en la aplicación, o se trataba de vehículos y conductores no registrados o sin autorización. Parte del problema, según el Ayuntamiento, radica en que muchos conductores son extranjeros que no hablan checo y desconocen las obligaciones legales.
El problema persiste también en el ámbito del transporte desde el aeropuerto Václav Havel, donde los controles han identificado reiteradamente vehículos no registrados, conductores sin permiso o contratos inválidos.
El Ayuntamiento de Praga está trabajando en cooperación con la policía de inmigración, la inspección laboral y el Ministerio del Interior, y desde septiembre de 2024 ha remitido a las autoridades migratorias casos de 46 conductores para revocación de su permiso de residencia. Entre enero y octubre de 2025, la policía registró 491 infracciones y detuvo a 18 personas, imponiendo más de 150 sanciones en el proceso.
La ciudad advierte que una cooperación más estrecha con el aeropuerto ayudaría a hacer los controles más eficaces, un objetivo que hasta ahora no se ha logrado plenamente.