¿Está legalizando la marihuana la República Checa?
La República Checa ha aprobado una reforma del Código Penal que marca un punto de inflexión en la ley del país, despenalizando en parte ciertas sustancias psicoactivas como la marihuana, tanto en lo referente a su posesión como el cultivo. La medida acerca al país a una posible legalización futura.
Con el objetivo de reducir el número de personas encarceladas, limitar la reincidencia y aliviar la carga sobre el presupuesto estatal, el Senado checo ha respaldado la enmienda del Gobierno que reforma el Código Penal de manera que algunas sustancias psicoactivas como el cannabis se verán parcialmente despenalizadas. La importancia de este paso la celebró entre otros Jindřich Vobořil, hasta el año pasado, coordinador nacional para la Lucha contra las Adicciones y figura central en el diseño de la nueva política, que explica los cambios en las leyes que conciernen a la marihuana.
“Actualmente todavía hay cientos de personas en prisión por el simple cultivo casero de grandes cantidades de plantas de marihuana. Ahora tener tres plantas en casa será totalmente legal, pero además, una mayor cantidad de plantas no significará penas de 8 a 12 años de prisión a menos que sepamos que estas personas cultiven la marihuana para venderla y, esto es lo más importante, que va a haber una distincción entre posesión de grandes cantidades y venta ilegal”.
De esta forma, Vobořil afirma que gracias a la reforma, la gente podrá tener en su casa tres plantas de marihuana y unos 100 gramos de forma completamente despenalizada, además de 25 gramos en espacios públicos.
Aun así, existirán penalizaciones para la posesión de cantidades mayores (más de 200 gramos) y la venta o actividades comerciales con el cannabis seguirán siendo ilegales.
No se trata por lo tanto de una legalización absoluta, pero sí de medidas que descriminalizan la sustancia no solo en el ámbito legal, sino posiblemente también en la percepción de la sociedad.
“Estamos cerca de la legalización. Yo en concreto soy partidario de un mercado regulado más que de una legalización total, como lo es la del alcohol. En los últimos años he propuesto y defendido que haya tiendas especializadas por un lado y, por otro, la posibilidad de licencias especializadas de cultivo. Creo que esa es la mejor dirección y que vamos camino de ello, aunque todavía hacen falta unos años de debate para eso”.
Psicodélicos contra la depresión
Además del cannabis, la reforma afecta también a la psilocibina, un compuesto psicodélico encontrado en algunos hongos comestibles. Gracias a la enmienda, esta sustancia podrá utilizarse en República Checa para algunos tratamientos médicos, sumándose así Chequia a una corta lista de países europeos que han legalizado estos tratamientos.
“La psilocibina, según investigaciones que hemos llevado a cabo durante varios años en este país, es una de las pocas materias que existen para ayudar con ciertos problemas de salud mental. Tardaremos un par de años, como mínimo, diría yo, antes de reunir todas las normas y subnormas y, por supuesto, la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos antes de que se pueda utilizar en la práctica”.
La reforma también amplía el uso de penas alternativas como sanciones económicas, y reduce las penas por ciertos delitos menores, incluyendo casos de reincidencia en robos o el impago de pensiones alimenticias, cuando no se demuestre un daño real para la persona afectada. Pese al avance en lo que respecta la descriminalización de ciertas drogas, Vobořil afirmó que el cambio es solo parcial y todavía queda camino por recorrer.
“Me gustaría ver un cambio más grande. Por supuesto, estoy contento por este paso adelante, que en parte ha sido un trabajo mío de unos cuantos años, así que me alegro de que haya pasado algo. Pero sí, me gustaría una situación un poco más abierta y un mercado regulado. En cuanto al cannabis, hemos analizado a fondo el cultivo casero, pero sigo pensando que si queremos cambiar y revertir la situación de mercado negro a uno legal, entonces tenemos que regular. Todos estos posibles cambios espero poder discutirlos en el ámbito político en los próximos años”.
Con esta reforma, la República Checa se alinea con la creciente tendencia en Europa hacia políticas más humanas y racionales en materia de drogas, aunque sin abandonar por completo el enfoque restrictivo que ha prevalecido en las últimas décadas.








