Prachatice, la hermosa ciudad checa que conserva la historia con sal

Centro de Prachatice

Con un pasado próspero ligado al antiguo comercio de la sal, la ciudad de Prachatice es una joya casi oculta en la región de Bohemia Meridional. Su impresionante plaza, rodeada de elegantes mansiones renacentistas, y su entorno natural le han valido el apodo de “Puerta a Šumava”. Un destino ideal para desconectar de todo, incluso del turismo masivo.

“Cuando cesó el comercio de la sal, la ciudad cayó en decadencia y la gente no tenía dinero para renovar las casas o construir nuevas, así que paradójicamente, la pobreza nos permitió conservar esta hermosa plaza histórica”.
Jan Kotrba

En el popular cuento de hadas checo La sal por encima del oro (Sůl nad zlato) una princesa le dice a su padre que lo ama más que a la sal. Ofendido por la insólita comparación, él la rechaza hasta el momento en el que en su reino comienza a escasear la sal y recién entonces logra entender su error. En Prachatice, una hermosa ciudad casi oculta en la región de Bohemia Meridional que prosperó, justamente, gracias al comercio de la sal, nadie habría dudado de esas palabras, tal como explica el vicealcalde Jan Kotrba.

La ruta dorada de la sal | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Esta ciudad pertenece al patrimonio protegido del país, está inscrita en el Ministerio de Cultura, lo cual es bastante importante. La plaza es renacentista y se construyó en la época de mayor esplendor de la ciudad, que fue, justamente, durante la Ruta Dorada de la Sal. Cuando cesó el comercio de la sal, la ciudad cayó en decadencia y la gente no tenía dinero para renovar las casas o construir nuevas, así que paradójicamente, la pobreza nos permitió conservar esta hermosa plaza histórica”.

Sal hasta en la sopa

Calle Solní | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

La sal es un elemento fundamental de la ciudad: marcó una de las rutas comerciales más importantes de Europa Central en la Edad Media, conectando las tierras checas con la región alemana del Danubio. La primera mención de ese sendero que aún hoy puede visitarse en pleno bosque data del año 1010. Sin embargo, el mayor auge se produjo en el siglo XVI. En el presente, la sal es un símbolo muy arraigado no solo en la memoria colectiva de sus habitantes sino también en los nombres de algunas calles de la ciudad (Solní, Zlatá stezka), festivales, exposiciones y hasta en un nuevo museo temático que se inaugurará el año próximo gracias a que la región de Bohemia del Sur obtuvo fondos de la Unión Europea.

Jan Kotrba,  vicealcalde de Prachatice | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“La Ruta Dorada fue crucial para Prachatice. Tenía tres ramales, uno de ellos iba desde nuestra ciudad a localidades del estado de Baviera en el sureste de Alemania, como Grainet, Waldkirchen y hasta Passau. En su apogeo, llegaban hasta 1200 arrieros por semana. El comercio de la sal prosperó tanto que enriqueció a la ciudad. Por ejemplo, la iglesia de Santiago está dedicada al patrón de los comerciantes”.

Construida en el siglo XVI, en el muro exterior de esa iglesia gótica de tres naves se conservan fragmentos de un mural sobre la crucifixión de Cristo que data de 1516, mientras que en la calle Dekanská, justo detrás de la iglesia, hay un esgrafiado sobre La última cena del año 1563. Por otro lado, muy cerca de ahí puede verse la casa donde habría vivido Jan Hus durante sus estudios en Prachatice.

Esgrafiado sobre la última cena de 1563 | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

La puerta de Šumava

Edificios históricos en el centro de Prachatice | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Según cuenta Kotrba, lo más probable es que el nombre de esta ciudad que recibió ese título de manos de Juan de Luxemburgo en 1323, provenga de un apellido personal: al parecer, en el siglo XIII se hablaba de esta zona como la aldea de la familia Prachata. Por otro lado, Prachatice suele ser conocida como la “Puerta de Šumava”, aunque fuera de la temporada alta el acceso al parque nacional no es para nada sencillo. Recién en verano se activan líneas especiales de bus que facilitan el traslado a sitios como Kvilda, en pleno corazón del parque.

“Tenemos la mala suerte de estar cerca de Český Krumlov, que es una gran competencia. Pero creo que nosotros podemos ofrecer un estilo de vacaciones distinto, sin el exceso de turismo que muchos lugares intentan reducir hoy en día”.

“Tenemos la mala suerte de estar cerca de Český Krumlov, que es una gran competencia. Pero creo que nosotros podemos ofrecer un estilo de vacaciones distinto, sin el exceso de turismo que muchos lugares intentan reducir hoy en día”.
Jan Kotrba

“Puede que ese sobrenombre se deba a que es la ciudad más grande de la zona, pero además porque estamos a los pies de Šumava. El monte Libín, con 1.096 metros, es el punto más alto de la zona, y a solo 12 kilómetros de ahí ya empieza el área protegida de Šumava, así que pienso que por eso nos llaman así”.

Del monte Libín aparecen menciones ya en el año 1370 y su torre de vigilancia, construida en 1883, tiene veintisiete metros de altura y ofrece vistas no solo de Šumava y České Budějovice, sino también de los Alpes.

Torre mirador Libín  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Además del turismo local, dice Kotrba que también suelen recibir visitas de la región alemana de Baviera por la relativa proximidad, aunque reconoce que, en general, solo pasan una tarde y a ellos le gustaría que se quedaran al menos dos o tres días porque entienden que la ciudad merece un recorrido un poco más profundo.

“Recomendaría Prachatice porque tenemos una plaza excepcional, estamos renovando el refugio de montaña en Libín que se inaugurará en solo un mes, estamos ampliando las ciclovías, tenemos un gran circuito de saunas y planeamos construir un área infantil. Creo que incluso ahora mismo el turista tiene mucho que experimentar aquí, con la enorme ventaja de que no hay que lidiar con multitudes, como sí pasa en otras ciudades”.

Prachatice desde el mirador Libín | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Ese tiro por elevación de la frase final quizás esté en parte dirigido a la que es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más famosas del país, la responsable de que la fama de una ciudad realmente bella como Prachatice quede un poco eclipsada.

“Tenemos la mala suerte de estar cerca de Český Krumlov, que es una gran competencia. Pero creo que nosotros podemos ofrecer a los turistas alternativos un estilo de vacaciones distinto, con una naturaleza hermosa, tranquilidad y sin el exceso de turismo que muchos lugares intentan reducir hoy en día”.

El festival más importante

El edificio renacentista del museo de la ciudad | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Nativo de Prachatice, Jan Kotrba asegura que lo que más le gusta de la ciudad es, definitivamente, el monte Libín y la plaza principal, donde además tiene su oficina. En lo que respecta a las actividades asegura que nadie debería perderse el Festival de la Ruta Dorada de la Sal, que se realiza cada año a finales de junio.

“El festival es el evento más importante del año. Lo más destacado para quienes visiten la ciudad es el desfile histórico este viernes a las cinco de la tarde y este sábado a las diez de la mañana con delegaciones de nuestras diez ciudades hermanas en trajes históricos. Lo interesante es que los arrieros que encabezan el desfile recrean, con caballos realmente cargados con sal, la historia, es decir, el antiguo comercio de la sal”.

Museo de la ciudad de Prachatice  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Otro emblema de la ciudad de Prachatice que también celebra la historia de la sal es su principal museo, dirigido hace una década por Petr Berkovský, quien en realidad es de České Budějovice, pero se convirtió en un experto y, sobre todo, en un enamorado de la ciudad, tal como él mismo nos cuenta.

“Se dice que Prachatice es la perla de la Ruta Dorada, el camino internacional de la sal que es muy antiguo pero tuvo su auge en el Renacimiento. Y eso aún se nota en la ciudad que, desde entonces, no hizo más que prosperar, los burgueses podían permitirse casas más suntuosas en la plaza, y así luce hoy. Así que se trata realmente de una pequeña perla renacentista, ubicada al oeste de Bohemia, cerca de Lipno y de Český Krumlov, así que formamos parte de todo un circuito que se puede recorrer fácilmente y es muy bonito”.

Aunque también hay otro museo muy interesante de marionetas, el de la ciudad de Prachatice resulta muy atractivo no solo por el distinguido inmueble que ocupa, sino también por la calidad de sus exposiciones permanentes y temporarias, que renuevan cada tres meses.

Modelo de la ciudad de Prachatice  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“El museo está en un hermoso edificio renacentista, en medio de esta plaza tan pintoresca, así que eso es una gran ventaja para nosotros. Es decir que el museo se encuentra en un edificio bonito y también la época renacentista se refleja en las exposiciones. Por ejemplo, quienes nos visiten podrán ver una exposición urbana con objetos vinculados con la ciudad, con su desarrollo en la época renacentista y con el comercio de sal, es decir, la Ruta Dorada. Todo eso es el núcleo y luego hay una exposición que hace referencia a las relaciones checo-alemanas, a los pueblos desaparecidos, porque ese es un tema doloroso de esta zona fronteriza. Y, por supuesto, no puedo olvidar la exposición dedicada a Jan Nepomuk Neumann, quien es una figura mundial, no en el sentido literal, pero sí en cuanto a que siendo originario de aquí vivió y trabajó en Estados Unidos”.

Aunque no tan conocido como su casi universal tocayo, Jan Nepomuk Neumann fue un sacerdote y obispo católico nacido en 1811 en Prachatice que emigró a Estados Unidos en 1836, donde se ordenó sacerdote y trabajó con las comunidades inmigrantes. En 1852 se convirtió en el cuarto obispo de Filadelfia, y durante su mandato fundó más de 70 escuelas católicas. Nacionalizado estadounidense, fue el primer ciudadano de ese país canonizado por la Iglesia católica en 1977.