Los checos tendrán que apretarse el cinturón
El Gobierno checo prepara una reforma radical de las finanzas públicas con la que se propone contrarrestar el crecimiento del déficit del presupuesto estatal que este año ascenderá según se estima a unos 4 mil millones de euros y que el año próximo podría aumentar todavía más. A la vez sigue creciendo la deuda estatal. La Coalición del Ejecutivo estima poder ahorrar con los recortes del presupuesto en el plazo de tres años hasta 2,5 mil millones de euros.
Mientras que varios economistas consideran la reforma poco radical, los Sindicatos reprochan al Gobierno que la misma afectaría sólo a las capas sociales más modestas y amenazan con convocar acciones de protestas, según indicó el líder Sindicalista, Milan Stech.
"El arsenal de nuestros medios para realizar las protestas es amplio: desde la petición, pasando por la manifestación, hasta la huelga. Sin embargo, nosotros utilizaríamos dichos medios sólo para que las negociaciones sean más eficaces, para que se analicen los argumentos que presentemos, y para que el Gobierno escuche nuestras opiniones".Por su parte, el primer ministro checo, Vladimír Spidla, replicó que los Sindicatos no han entendido bien la reforma y que espera que las controversias se aclaren pronto.
"Estoy convencido de que su opinión cambiará, porque la reforma se realizará en beneficio de toda la población y para un futuro mejor del país. Además, tengo que subrayar que la reforma beneficiará, sobre todo, a las capas sociales más modestas".Las disputas entre el Gobierno y los Sindicatos por la reforma del sistema de jubilación provocaron en estos días masivas manifestaciones y huelgas en Austria y Francia. Si el Parlamento checo da su visto bueno a las modificaciones del sistema tributario y de pensiones, es de suponer que protestas parecidas se efectúen también en la República Checa.








