¿No tengas miedo? Mejor, ten cuidado si cruzas este icónico túnel de Praga

"Comenzó la temporada de accidentes", bromea un café cercano al túnel de Žižkov. El chiste pierde gracia cuando se conocen casos de gente que ahora tiene miedo de usarlo. La razón principal de los siniestros: ciclistas que no miden la velocidad y, además, circulan sin casco. Por ahora, las autoridades están lejos de ver la luz al final del túnel. 

Foto: Juan Muttoni,  Radio Prague International

Decenas de veces he cruzado el túnel de Žižkov, en Praga. De día y de noche, en invierno y verano. En temporada de calor, lo primero que uno siente al cruzar el umbral del pasadizo es un frío que parece artificial, como si el espacio estuviera refrigerado. En su entrada del lado de Žižkov, se lee la frase “Neboj”, que significa “No temas” o “No tengas miedo”. Es una invitación, bastante poética, diría, a animarse a cruzarlo para transportarse, tras una breve caminata bañada en luz blanca, al barrio de Karlín. En mi opinión, un paseo muy recomendable.

Sin embargo, sí debo decir que cada vez que pasé por allí, sobre todo de noche, me impresionó la velocidad con la que circulan las bicicletas, especialmente los repartidores de comida. Muchas de ellas son eléctricas, por lo que fácilmente alcanzan los 50 kilómetros por hora. Y el espacio es estrecho, no hay demasiado margen de maniobra.

Foto: Jakub Jirásek,  iROZHLAS.cz

Cuando te pasan por al lado a toda velocidad, te impacta el zumbido, que se amplifica por las paredes circulares. Pero el sonido, aunque aumentado por las características del lugar, no engaña: esa pequeña alerta que se me ha encendido cada vez que veía pasar a uno de esos temerarios conductores no estaba del todo injustificada. Según reportan los medios locales, como la Radio Checa, y usuarios en redes sociales, los accidentes con bicicletas en este túnel no son tan sorpresivos y, algunos, lamentablemente, resultan bastante graves.

Uno muy reciente es el de Miriam Ryndová, quien fue embestida por detrás por un ciclista. A raíz del impacto, la mujer sufrió una conmoción cerebral y una lesión de la médula espinal. Aunque utilizaba el túnel todos los días para ir y volver del trabajo, Miriam contó a la Radio Checa que desde ahora ha decido no hacerle caso a la inscripción que reza “No temas” y ya no piensa volver a pasar por allí.

Miriam Ryndová | Foto: archivo personal de M. Ryndová

Tomáš Neřold, del Ministerio de Transporte, había detallado, en una entrevista con Radiožurnál, cuál suele ser la situación que más se replica en accidentes que involucran, sobre todo, bicicletas eléctricas.

“Principalmente, no logran controlar la bicicleta, por lo que se suelen caer y a veces chocan con algún obstáculo sólido. Lamentablemente, el alcohol suele estar involucrado. Es una combinación de andar en bicicleta, subestimar la situación, estar bajo la influencia del alcohol y no llevar casco”.

Tomáš Neřold | Foto: Český rozhlas

Aunque en el caso de Miriam Ryndová no se verificó si el ciclista se desplazaba bajo los efectos de alguna sustancia, la mujer sí contó que el hombre circulaba sin casco y que, de hecho, fue “una suerte” para él chocar contra ella, ya que su cuerpo sirvió para amortiguar el golpe que podría haber sufrido en la cabeza el imprudente conductor. “Él no frenó. Ni siquiera llevaba casco y no estaba controlando la bicicleta en absoluto. Yo fui como un cojín que lo amortiguó, así que a él no le pasó nada”, contó la víctima, que se tuvo que someter a una larga rehabilitación.

La circulación de bicicletas no está prohibida en el túnel. Pero para Neřold, una de las principales causas de este tipo de accidentes está más que clara y no tiene que ver con el uso de estos vehículos, sino en la falta de consciencia de quienes los manipulan.

Foto: Jakub Jirásek,  iROZHLAS.cz

“La velocidad definitivamente es un factor. Naturalmente, yo no puedo ir tan rápido, pero en una bicicleta eléctrica es más rápido. El peso de la bicicleta también es un factor importante. Es un poco más pesada y su distancia de frenado es un poco mayor, por lo que tengo que aprender a controlar la bicicleta”.

Lamentablemente, el caso de Miriam no es el único. Recientemente, un café que se encuentra al lado de la entrada del túnel, Kafé Garáž, realizó una publicación irónica en redes sociales en donde se ve una ambulancia ingresando al pasaje. La foto fue acompañada por la leyenda: “¡Empezó la temporada! Tenemos a nuestro primer cliente”.

En las decenas de comentarios del post se registran múltiples experiencias de otros transeúntes que dicen haber sentido, también, ese peligro que lleva en forma de zumbido, a toda velocidad, y por la espalda.

Foto: Jakub Jirásek,  iROZHLAS.cz

El portal irozhlas.cz ha publicado un reciente artículo al respecto de este tema, en el que ha consultado al concejal de transporte de Praga 3, Ondřej Rut, quien opina que de ninguna manera se debería prohibir la circulación de bicicletas por este pasaje. “Forma parte de la ruta ciclista principal de la ciudad según los documentos conceptuales de la capital. Por eso no lo consideramos”, explicó.

Según el mismo artículo, el Ayuntamiento de Praga 3, en cooperación con la Policía y la Administración Técnica de Comunicaciones, consideró varias medidas para reducir los accidentes, algunas bastante invasivas, pero con malos resultados. Una de ellas fue la colocación de barreras físicas. Según Rut, esta estrategia solo resultó en más intervenciones de la Policía y, ocasionalmente, ambulancias.

También se discutió dividir el túnel en dos carriles, uno para peatones y otro para ciclistas, pero finalmente esta opción también fue rechazada. “Al contrario de lo que se piensa, esto podría incentivar a los ciclistas a ir más rápido. De ninguna manera los haría ir menos rápido”, concluyó Rut. Al mismo tiempo, en caso de que se optara por esta disposición, el funcionario no cree en que quienes utilizan el túnel respetarían sus carriles. Según el concejal, aún no han encontrado una solución realmente efectiva. “El llamado a los ciclistas para que sean educados probablemente solo funcione para algunas personas. Pero definitivamente queremos asegurarnos de que respetarán las normas, necesitamos que quede claro a simple vista que el exceso de velocidad es un problema, necesitamos que los ciclistas sean conscientes de ello y reduzcan la velocidad”, concluyó.

Pero cuando las reglas no son claras y el peligro sí, tal vez sirva dejar un mensaje a quienes se choquen con este artículo. Nuestra recomendación: disfruten del paseo, pero no se fíen tanto de la inscripción en la entrada del túnel. A veces, un poco de temor puede ayudar a ser precavidos. Una actitud por la que todos nuestros huesos nos estarán agradecidos.

Autores: Katerina Vrbatova , Juan Muttoni , Jiří Chum | Fuente: Český rozhlas
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