Muerte en la escuela: estudiantes checos no están preparados para lidiar con el luto

Afrontar la muerte de un ser querido o un amigo es algo difícil a cualquier edad. Y mucho más todavía si eres niño o adolescente en edad escolar y nunca habías experimentado antes nada parecido. Pero las escuelas checas no están preparadas para enfrentar este tipo de situaciones, advierten los expertos.

Hay golpes en la vida tan fuertes, decía el gran poeta peruano César Vallejo en uno de sus poemas más conocidos. Golpes como la muerte de alguien cercano: un familiar, un ser querido, un amigo o un compañero de colegio. Lo importante es saber reaccionar a tiempo y darle apoyo y comprensión a los afectados, una válvula de escape, sobre todo si son menores y nunca antes habían vivido una situación similar, coinciden los expertos.

Foto ilustrativa: René Volfík,  Český rozhlas

Darles la oportunidad de desahogarse y conversar, que muchas veces el solo decir las cosas ayuda mucho. Pero eso no sucede en Chequia. No hay un plan para enfrentar el luto en las escuelas, se quejan los expertos preocupados del tema.

Tomemos el ejemplo de Ester, una escolar checa de 16 años que recientemente fue invitada a participar en el seminario Muerte en la Escuela, en el Parlamento checo. Ester acababa de perder a su abuelo cuando fue invitada a exponer cómo vivió esa ingrata experiencia.

“En el colegio, todos me dieron el pésame y me miraban con mucha cautela porque nadie sabía qué decir ni qué hacer. Pero lo que más me ayudó fue hablar de la tragedia”.

El problema es aún más grave cuando toda una clase pierde a un compañero de curso. Dado que el número de suicidios infantiles ha aumentado en los últimos años, según la policía, los colegios deberían contar con protocolos claros y con alguien que sepa cómo actuar en tales situaciones.

La clave está en hablar, desahogarse, sentirse escuchado. No obstante, muchas escuelas carecen de procedimientos claros.

Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

La psicóloga infantil Gražina Kokešová-Kleinová destaca una investigación realizada en 2021 por el centro de cuidados paliativos Cesta domů (Camino a casa), que analizó si las escuelas habían experimentado alguna vez la muerte de un compañero de clase.

“El 52% de los encuestados respondió afirmativamente. Y la segunda pregunta fue: ¿Existen protocolos establecidos en la escuela para este tipo de situaciones? La respuesta fue que en nueve de cada diez casos no existen protocolos. Esto es de 2021, así que espero que la situación sea algo diferente ahora”.

Según la terapeuta Sylvia Stretti, del centro de asesoramiento Vigvam, es muy importante y necesario hablar de la muerte para poder enfrentarse y sobreponerse al duelo, y para ello todas las escuelas deberían tener un plan acorde para estas situaciones y designar a alguien para que se haga cargo de que el plan funcione.

“A veces es la primera persona en llegar al lugar. O un profesor. Puede ser alguien también de un centro de asesoramiento, pero necesitamos saber que pueden detectar la situación y delegar lo que sea necesario y ayudar a los afectados. Esto significa que existe un plan de crisis y que todos saben que existe y que pueden atenerse a él”.

Recuperar la normalidad y restablecer la sensación de seguridad en la escuela puede llevar meses o incluso años. Un psicólogo escolar, un equipo de crisis o un centro de asesoramiento especializado externo pueden ser de gran ayuda, aunque sean personas ajenas a la escuela, agrega la terapeuta Sylvia Stretti.

“Las personas externas pueden brindar apoyo y consuelo en situaciones así. También pueden tolerar que la clase afectada esté muy enfadada, que es una reacción muy normal. No tienen por qué estar enfadadas con alguien de dentro de la escuela, sino con alguien de fuera que simplemente lo tolere y sirva de válvula de escape para que se desahoguen”.

El Ministerio de Educación afirma que sí existen metodologías para las escuelas y que se actualizan gradualmente. Pero que es responsabilidad de cada director preparar un plan de crisis para su escuela, sostiene el portavoz de dicho ministerio, Ondřej Macura.

Foto: Pixabay,  Pixabay License

“Según las recomendaciones publicadas, el plan debe incluir, en particular, una visión general de las situaciones de crisis, la división de funciones y responsabilidades, el método de apoyo y los contactos para los servicios profesionales de seguimiento. Algunos anexos a la recomendación metodológica sobre prevención primaria abordan directamente el tema de la muerte en las escuelas”.

De acuerdo con Simona Hoskovcová, jefa de intervención en crisis de la Policía checa, existe una carencia de servicios de campo que ayuden a las escuelas a establecer medidas específicas para reaccionar ante estas situaciones.

“La carencia afecta a la organización de un servicio conmemorativo, por ejemplo, o la asistencia a un funeral. O cómo hablar del tema, la planificación de reuniones con las clases y el traslado de alumnos o profesores a centros de atención a medio plazo cuando se reabre una herida antigua”.

El ministerio de Educación asegura que la ayuda va en camino. Se está intentando reforzar la disponibilidad de servicios para ayudar en caso de emergencias. Por ejemplo, se prevé que equipos móviles de salud mental para escuelas operen pronto en todas las regiones del país.

¿Necesitas ayuda?

Si estás pasando por una situación difícil o no te sientes bien y necesitas ayuda, no dudes en contactar con alguno de los siguientes números telefónicos gratuitos disponibles dentro de la República Checa.

  • Línea telefónica de seguridad: 116 111
  • Línea de primeros auxilios psicológicos: 116 123
  • Línea de ayuda para víctimas de delitos y violencia doméstica: 116 006
  • Línea nacional para dejar de fumar: 800 350 000
  • Línea para familias y escuelas: 116 000
  • Teléfono para personas mayores: 800 157 157
Autores: Tereza Hübscherová , Gonzalo Núñez | Fuente: Český rozhlas
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