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2) Vyšehrad: monumento, parque y pueblo en un mismo lugar

Vyšehrad, foto: Stanislav Jelen CC BY-SA 3.0

En el segundo episodio de nuestra serie “Lugares de Praga con Historia” les llevaremos hasta el centro de muchas de las leyendas fundacionales de la nación checa: la colina de Vyšehrad. Después de más de 1300 años, este lugar sigue teniendo un significado especial para los checos.

Vyšehrad, pintura de Julius Mařák, foto: archivo de la Oficina del Castillo de Praga

Puede que la colina de Vyšehrad no tenga tanta popularidad como el Castillo de Praga o el Puente de Carlos, sin embargo, es uno de los puntos que dominan el paisaje de la capital checa. Para los checos, se trata de un lugar relacionado con una gran cantidad de mitos y leyendas.

También se piensa que este lugar está relacionado con una parte importante de la historia checa. Aunque los arqueólogos e historiadores todavía discuten si realmente Vyšehrad fue símbolo del poder real antes que el Castillo de Praga. Sobre la historia de esta área y sobre los últimos descubrimientos en la zona ofreció una entrevista para Radio Praga Internacional el director del Museo Vyšehrad, Petr Kučera.

Petr Kučera, foto: ČRo

“Aunque se han hecho hallazgos arqueológicos en Vyšehrad que son unos miles de años más antiguos que los del Castillo de Praga, en lo que se refiere a edificaciones, en el Castillo tenemos evidencia de construcciones cien años antes que en Vyšehrad. Es decir, desde el punto de vista histórico, Vyšehrad tendría cien años menos que el Castillo de Praga. No obstante, sabemos que Vyšehrad fue poblado con anterioridad, pero no se sabe exactamente qué función cumplía. En cualquier caso, desde el siglo X tenemos estos dos castillos y se fueron desarrollando entre ellos asentamientos que dieron lugar a lo que es Praga. La primera denominación que se dio a Praga fue “Entre Castillos”, lo que refleja bien esta situación”.

Al principio, el papel y la posición de ambos castillos eran los mismos, pero a lo largo de la historia esto fue cambiando. Kučera da algunos detalles más sobre cómo Vyšehrad floreció y su estatus fue cambiando con el paso del tiempo.

El caballo Šemík superó las murallas de Vyšehrad y salvó a su dueňo, Horymír

“La historia de Vyšehrad es larga y complicada, y su papel cambió notablemente a lo largo del tiempo. Su época de esplendor fue corta, y tiene relación con el que fue coronado como primer rey checo, Bratislao II. Este convirtió Vyšehrad en su lugar de residencia, incluso fue enterrado aquí. Él le dio ese aire monumental, fundó aquí una acrópolis y el Capítulo de Praga en la Basílica de san Pedro y san Pablo. En este corto periodo, Vyšehrad fue más importante que el Castillo de Praga. Algo que nunca más volvió a suceder”.

A través de las crónicas de Cosmas, sabemos que el 30 de julio de 1119 hubo un tornado en Praga (se trata, de hecho, de la primera referencia a un tornado en las Tierras Checas), y que este causó daños a la parte sur de Vyšehrad. Muchos edificios de la zona fueron destruidos y murieron 900 personas. Aunque las reconstrucciones fueron rápidas, la fama del lugar fue decayendo y la vida social pasó al Castillo de Praga y a la Ciudad Vieja. Aunque en el siglo XIV la situación comenzó a cambiar, prosigue Petr Kučera.

“Carlos IV, el rey que asentó la importancia del Castillo de Praga como residencia de los reyes checos y de los emperadores, también reconstruyó Vyšehrad. Pero no porque tuviera intención de vivir ahí, sino porque situó en este lugar el inicio del “camino real” y de los rituales relacionados con la coronación. Convirtió el lugar en un monumento a sus antepasados. Además, Vyšehrad tenía valor militar y servía para proteger la parte sur de la ciudad. No obstante, la ciudadela de Vyšehrad, que comenzó a construirse tras la Guerra de los Treinta Años, nunca fue terminada y nunca sirvió para su propósito, por lo que fue conquistada por los enemigos hasta dos veces”.

La estatua del sacerdote Mikuláš Karlach en la colina de Vyšehrad, foto: Kristýna Maková

En los siglos posteriores, Vyšehrad se fue quedando a la sombra del Castillo de Praga. Entre los siglos XV y XIX tuvo un poblado con administración propia, que se unió a Praga oficialmente en el año 1883, cuando las cosas cambiaron de nuevo.

“La importancia de Vyšehrad vuelve a crecer en el siglo XIX, gracias a las proclamas patrióticas de los sacerdotes Mikuláš Karlach y Václav Svatopluk Štulc, quienes fomentaron la imagen de Vyšehrad como una colina mitológica para la nación checa, y en este periodo es cuando se fundó aquí el Cementerio de los Próceres. Se construyeron en el lugar nuevos edificios de espíritu romántico, que subrayaron la importancia de Vyšehrad como símbolo nacional”.

El Castillo de Praga siempre ha sido un símbolo del poder religioso y secular, pero Vyšehrad representa otra parte de la historia, la memoria colectiva y las leyendas nacionales. Aunque antes del siglo X, el periodo que se describe en las leyendas checas, Vyšehrad pudo tener más importancia que el Castillo de Praga, nos faltan pruebas arqueológicas. De acuerdo con Kučera, hay partes de su historia que desconocemos.

Capítulo de Vyšehrad, foto: Štěpánka Budková

“Se espera que todavía puedan aparecer restos arqueológicos que responderían a muchas de nuestras preguntas. Hasta ahora, solo se ha investigado el 17 % de Vyšehrad, mientras que del Castillo de Praga se ha estudiado el 80 %. Es decir, Vyšehrad tiene potencial para aportarnos mucho más”.

Todavía hoy en día, Vyšehrad está algo apartado de los principales eventos de la ciudad. También influye en esto que se encuentra separado de los principales puntos turísticos de Praga. Según Petr Kučera, los turistas suelen ver Vyšehrad de pasada, pero en su opinión, el lugar merece más atención.

“Vyšehrad es un lugar con muchas capas, y es importante recordar que tiene una posición paisajística privilegiada, un saliente rocoso que va como un rompehielos hasta las cuencas de Praga. Por un lado tiene el Moldava y por el otro el río Botič. Durante los siglos, en el área se han ido acumulando muchos estratos y Vyšehrad es la suma de todos ellos. Hay restos de la Edad Media, de la Edad Moderna, y a ello se unen los parques y nuestra historia nacional. Es un lugar con naturaleza, pero además, por aquí vive gente y hay varias instituciones. Entonces, por un lado es como un pueblo pequeño. A menudo digo que Vyšehrad es un monumento, un parque y un pueblo todo en uno”.

Slavín, foto: Kristýna Maková

Si los turistas dedican un día entero a conocer Vyšehrad, no se sentirán decepcionados. Además del Cementerio de los Próceres, la Basílica de san Pedro y san Pablo y la rotonda de san Martín, pueden visitar muchos más lugares interesantes. Por ejemplo, las casamatas subterráneas, el anfiteatro de verano y los restos de la fortaleza gótica. Aunque también son de gran interés unas piedras misteriosas, añade Kučera.

“Además de las estatuas, hay aquí unas piedras alargadas misteriosas. Las más famosas son las llamadas Rocas del Diablo, justo detrás de la basílica. Hay muchas teorías sobre el origen de estas piedras. Una de las más conocidas dice que un sacerdote apostó con el Diablo a que este no era capaz de llevar a Vyšehrad una columna de la Basílica de Santa María de Trastevere, en Roma, antes del final de la misa nocturna. El sacerdote comenzó la misa y el Diablo voló hasta Roma para conseguir la columna, pero san Pedro intentó evitar la vuelta del Diablo y lo retrasó en su viaje. Entonces, enfadado por haber llegado tarde, el Diablo tiró la columna sobre el techo de la Basílica. Esta historia la cuenta una pintura en el interior de la iglesia. Pero existen otras teorías sobre las rocas, como que son restos de un lugar de culto pagano. Otros dicen que se tratan de los restos de un calendario solar, lo que no tendría sentido, porque los eslavos no utilizaban algo así. Probablemente, son restos de las columnas de algunas construcciones locales”.

Columna de Diablo situada en la colina praguense de Vyšehrad , foto: Frederik Velinský, Radiodifusión Checa

Este año, Vyšehrad celebra un importante aniversario, el Capítulo de Vyšehrad se fundó aquí hace 950 años gracias al primer rey checo, Bratislao II. El motivo fue la búsqueda de independencia religiosa frente al Obispado de Praga, ya que el obispo era el hermano del rey, Jaromir.
Para alejarse de la influencia de su hermano, Bratislao II convirtió Vyšehrad en la residencia real. De esta manera, solo el papa tenía autoridad sobre el rey. Por eso la iglesia del lugar recibió el nombre de san Pedro y san Pablo, en honor a la Basílica de Roma.

La creación del Capítulo de Vyšehrad permitió al rey tener contacto directo con Roma, además, se convirtió en una de las instituciones más antiguas de las Tierras Checas y sobrevivió a los cambios de este emblemático punto de Praga.

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