Leoš Janáček: Ya las sierritas han acabado de serrar

Foto: Supraphon

Con el compositor Leoš Janáček vamos a recorrer esta vez Laquia, su región natal situada al norte de Moravia, a la que dedició su famoso ciclo musical Danzas de Laquia.

Venían volando y se juntaban como pájaros para picar granos a los que cubrían con acordes; y las corrientes de estos sonidos fueron tejiendo una tela. Ese florido estilo utilizó Janáček para describir a los cantantes y músicos populares de su Laquia natal.

Exposición Conmemorativa Nacional (1891), foto: František Krátký/Scheufler Collection, public domain

Para componer las Danzas de Laquia le sirvieron además otras inspiraciones: por ejemplo, la prestigiosa Exposición Conmemorativa Nacional de 1891, hasta entonces el evento más extenso de la historia de las Tierras Checas en las postrimerías del siglo XIX, para la que Janáček compuso su obra. Le había inspirado también el paisaje de su infancia y, por supuesto, la localidad de Hukvaldy, donde nació.

Otra inspiración indudable fue para Janáček su ídolo de toda la vida, Antonín Dvořák y su obra. Pero entre las Danzas eslavas de Dvořák y las Danzas de Laquia de Janáček encontramos numerosas diferencias. Janáček se concentraba más en la etnografía que en la estilización, aunque esa también resulta muy peculiar, como suele ser, de hecho, en la mayoría de sus obras.

Una originalidad difícil de imitar

Las Danzas de Laquia incluso contaban con más imitadores que las Danzas eslavas de Dvořák, pero generalmente los intentos de imitación no han salido muy bien. Imitar la obra de un compositor tan original como Janáček siempre corre el peligro de convertirse en un mero plagio desacertado.

Foto: Supraphon

Otra diferencia es que en el caso de Janáček se trataba desde el principio de una obra orquestal. Las Danzas de Laquia para orquesta menor surgieron entre los años 1888 y 1889. Janáček tenía en aquel entonces 34 años y entraba en la segunda etapa de su trayectoria, que era mucho más original que la primera. Sobre la primera etapa de su carrera profesional se puede decir que era romántica, pero la segunda era peculiar, muy característica para Janáček como lo conocemos hoy día.

Se puede decir que el mayor éxito de todas las Danzas de Janáček es la canción Ya las sierritas han acabado de serrar. Hasta hoy día es la danza más conocida de Laquia. Esta canción es prácticamente un himno extraoficial de dicha región, donde la podrán escuchar en cualquier momento. Una versión muy auténtia la grabó Jan Rokytka con la banda Technik.

Janáček como compositor y etnógrafo

Las canciones de Laquia de Janáček primero aparecieron por separado. Una suite surgió recién en el año 1925 en Brno. El primero en presentarla fue el gran alumno de Janáček Břetislav Bakala. Hasta once años más tarde no se pudieron escuchar en Praga las Danzas de Laquia interpretadas por la Orquesta Filarmónica Checa, dirigida por otro experto en la obra de Janáček, František Neumann.

Leoš Janáček (1882), foto: public domain

Se dieron también intentos de poner las danzas en escena. Las Danzas de Laquia se pueden ver como ballet incluso hoy día, y en opinión de los expertos se trata de una escenificación lograda. Pero muchos otros intentos fracasaron, incluyendo escenificaciones para el Teatro Nacional de Praga.

Una excepción la representa el ballet folclórico de Janáček titulado Rákos Rákoczy, una obra de un acto de la Eslovaquia morava con bailes y cantos originales. Estas melodías las aprovechó Janáček en la Suite opus 3. Se trata de una de las composiciones más conocidas de la época de juventud de Janáček. La partitura de Danzas de Laquia fue publicada mucho más tarde, en el año 1928.

Janáček se dedicaba a la etnografía morava de manera muy detallada no solo desde el punto de vista musical. Es autor de muchas publicaciones, colaboró con varios expertos en etnografía, como František Bartoš, autor del famoso almanaque Canciones tradicionales moravas.

Autor: Roman Casado
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