Las pérdidas de la cultura checa

Lesser Town hit by water

Las inundaciones que afectaron recientemente a la República Checa causaron importantes daños en museos, galerías, teatros, bibliotecas y otras instituciones culturales. Se espera que la cultura checa necesitará para superar los estragos de las recientes riadas varios años.

Mala Strana, barrio capitalino donde están museos, galerías, teatros, bibliotecas y otras instituciones culturales
En el país han empezado a calcularse los costes para paliar los daños económicos causados por las riadas. No obstante, algunas pérdidas son incalculables, debido a su valor histórico.

Los mayores daños culturales sufrió Praga. El casco histórico fue anegado, inundadas estuvieron la Galería Rudolfinum, el Museo Judío, las sinagogas de Praga, el Museo Nacional de la Técnica, el Archivo de la Arquitectura, y muchos más.

Uno de los símbolos de la cultura checa es el Teatro Nacional que fue inaugurado en el año 1881 en los tiempos de la Monarquía Austro-Húngara. El teatro, que se encuentra junto al río Vltava, fue construido con dinero que recolectó el pueblo checo y durante su existencia fue dos veces destruido por el fuego. Esta vez tuvo que luchar con el agua...

El director general del Teatro Nacional, Daniel Dvorák, señaló que, a pesar de los daños que sufrió el teatro, la temporada ha empezado según lo previsto.

"Los daños, según los cálculos previos, ascenderán aproximadamente a un millón y medio de euros. Entre las instalaciones deterioradas figuran la tecnología del escenario, la sala del sistema de ventilación, los ascensores, el sistema hidráulico para el manejo del escenario, los distribuidores eléctricos, así como muchas máquinas y equipos."

Según el Ministro de Cultura, Pavel Dostál, la mayor escasez de medios financieros la sentirá en el futuro sobre todo el llamado "arte vivo", es decir el teatro, la música, el cine o la literatura, ya que una gran parte del correspondiente Presupuesto Estatal y de los subsidios estará destinada a cubrir los gastos de los monumentos dañados y no para invertirlos en el desarrollo de la cultura.

Muchos teatros en la República Checa, tienen que postergar el inicio de la temporada. Además de perder sus bastidores y vestuarios, varios de éstos han quedado privados de su escenario y tendrán que actuar en lugares distintos. Alena Vecerová, portavoz del teatro situado en la calle Dlouhá, mencionó que en éste no será posible actuar como mínimo durante medio año.

"Nuestro teatro, excepto las giras por la República Checa, actuará en cinco teatros de Praga. Tenemos que renovar la mayoría de las decoraciones y el vestuario. Por suerte, algunos teatros de Moravia nos prometieron fabricar los decorados gratuitamente. Se puede decir que podremos realizar nuestras representaciones sólo gracias a la solidaridad de otros teatros."

El desencadenado elemento natural asoló también monumentos históricos fuera de la capital checa. En la ciudad de Písek desparació bajo el crecido río su Puente de Piedra, construido hacia el año 1250. El agua se llevó el parapetos y una estatua de ángel. El agua causó estragos en el palacio de Blatná, que fue originalmente un castillo gótico, en la región de Strakonice.

Para varios meses quedarán cerrados los palacios barrocos de Veltrusy y Libechovice, en Bohemia del Norte. Totalmente inundada estuvo la fortaleza en la ciudad de Terezín, convertida en gueto durante la Segunda Guerra Mundial. Naturalmente, la lista de monumentos dañados es mucho más larga.

Cesky Krumlov
En todo el territorio checo fueron destruidas casi 50 bibliotecas en las que los daños ascienden aproximadamente a 15 millones de euros. Casi 700 mil libros se perdieron para siempre. Los especialistas son capaces de salvar una parte de éstos congelándolos, pero su restauración durará varios años, ya que para renovar un tomo se necesitan tres meses.

Grandes daños sufrió durante las riadas la ciudad de Ceský Krumlov, incluida en el Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO. La semana pasada ha sido declarado en la ciudad otra vez el tercer grado de alerta y es posible que la cuenta de los daños sufridos todavía no esté terminada...