La radio, el único medio que resiste al poder de destrucción ruso en Ucrania
Los incesantes ataques rusos sobre Ucrania, que incluyen cortes de luz y otros servicios, no han podido frenar a la radio local. Este medio se ha convertido en el más resistente a una guerra que parece interminable. En el Día Mundial de la Radio, redescubrimos el poder y la importancia de este medio de comunicación en una conversación con Iryna Slavinska, de la radio pública ucraniana.
Este 13 de febrero se celebra el Día Mundial de la Radio, una ocasión que sirve para destacar la función irremplazable que cumple este medio en el mundo actual, en un contexto que parece retroceder en el tiempo, a épocas tristes, de guerra, que parecían superadas.
Los pronósticos del fin de la radio, reemplazada por medios digitales, han fallado, al igual que las visiones optimistas que, pensaban, los conflictos bélicos en europas eran cosa del pasado.
En este marco, Alexis Rosenzweig, periodista de Radio Praga Internacional en francés, entrevistó a Iryna Slavinska, directora de Radio Kultura, que forma parte de la radio pública ucraniana Suspilne. En esta charla, la comunicadora destaca la importancia de la radio como medio de información y de preservación cultural, especialmente en un país devastado por la invasión rusa, que mantiene a la población bajo presión constante, con ataques que destruyen la infraestructura del país y producen cortes de electricidad y otros servicios.
En Ucrania, la radio sigue siendo vital para la población. Este papel se ha vuelto aún más evidente desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, cuando muchas personas se quedaron sin acceso a otros medios, según relata Slavinska.
“Para mí, la radio sigue representando lo mismo que representó siempre: algo muy poderoso, muy influyente y muy transparente. La radio no tiene fronteras. Desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, quedó muy claro. La radio era a menudo el único medio que la gente podía escuchar, incluso bajo la ocupación rusa. Esto sigue siendo el caso hoy en la Crimea ocupada, en las regiones de Donetsk y Lugansk ocupadas, así como en algunas partes de las regiones de Zaporiyia y Jersón. En todas partes, incluso bajo control ruso, las ondas de radio están presentes. Hablo, por supuesto, de las ondas ucranianas, para difundir la verdad y la información correcta a los ucranianos que sufren bajo el ejército ruso”.
Desde 2014, cuando comenzó la ocupación de algunos territorios ucranianos por parte de Rusia, la radio pública ucraniana ya trabajaba para mantener informados a los ciudadanos que vivían bajo control extranjero, un esfuerzo histórico que tuvo un impacto emocional significativo en los oyentes y en los propios periodistas, relata la comunicadora.
“Era muy importante saber que los habitantes de Donetsk, por ejemplo, podían todavía captar las ondas de la radio ucraniana. Personalmente, esto me conmovía enormemente. Recibía a menudo mensajes en las redes sociales de personas que nos escuchaban incluso bajo la ocupación. Esto todavía me hace llorar y me recuerda la importancia de nuestro trabajo”.
Pero el medio no funciona por sí sólo. La presencia de periodistas en zonas ocupadas sigue siendo crucial para informar sobre lo que sucede en el terreno y transmitir testimonios directos de los ciudadanos afectados, aunque esta labor implica riesgos enormes y requiere una dedicación constante para mantener la verdad frente a la censura y la presión militar.
“Hay periodistas ucranianos presentes en los territorios ocupados y es muy importante para todas las redacciones. Para mí, como presentadora diaria desde el inicio de la invasión, la historia más conmovedora sigue siendo la de nuestra colega Marharyta Laznyk, presente en una parte de Jersón que se encontraba ocupada. Ella tuvo el coraje de hablarnos cada día por teléfono y al aire acerca de la situación. El 12 de noviembre de 2022, al día siguiente de la liberación de Jersón, realizamos un reportaje en directo. Inmediatamente escuché el cambio en su voz: había una ligereza, una luz. Incluso sin leer las noticias, se entendía que algo muy importante acababa de suceder. Esa voz marcada por la liberación nunca la olvidaré”.
Los ataques rusos a la infraestructura energética han puesto de relieve aún más la importancia de la radio como medio confiable, accesible incluso en condiciones extremas, cuando los servicios básicos como electricidad, calefacción y agua se interrumpen.
“Estas agresiones se realizan de manera consciente. Las centrales eléctricas existen desde la época soviética, los rusos saben perfectamente dónde se encuentran. Cuando los edificios se quedan sin electricidad, sin calefacción, sin agua, la radio se convierte a menudo en el único medio de mantenerse informado. Desde el invierno de 2022, muchas personas redescubrieron la radio como un medio vivo, rápido, presente incluso en los momentos más oscuros, en sentido literal. Muchos retomaron el hábito de escuchar la radio, y para nosotros, periodistas, esto ha reforzado la conciencia de la importancia de nuestro trabajo y de nuestra cercanía con los hogares ucranianos”.
Según Slavinska, la relevancia de la radio no depende únicamente de la cercanía al frente de guerra, sino también de la experiencia individual de quienes la escuchan, incluidos los soldados y civiles que buscan inform“Los compositores rusos son impensables en nuestra programación. Desde 2022, hemos reforzado nuestra misión: dar a conocer la música clásica ucraniana, a menudo desconocida debido a la influencia imperial rusa. También difundimos obras clásicas, pero también contemporáneas, a veces escritas bajo la influencia directa de la experiencia de la guerra, en colaboración con filarmónicas y salas de concierto en todo el país”.ación confiable y compañía a través de la música y la cultura.
“Esto depende mucho de la experiencia personal. Recibimos numerosos mensajes de soldados que escuchan la radio, incluso música clásica. Esto me conmueve enormemente. En las regiones cercanas al frente, donde los cortes son frecuentes, la radio sigue siendo la fuente de información más importante y fiable. Pero incluso en las regiones alejadas del frente, nadie está realmente a salvo: los misiles rusos sobrevuelan todo el territorio ucraniano. Hoy no existe ninguna región totalmente segura”.
Además de la información, Radio Kultura mantiene viva la tradición del teatro radiofónico y otros formatos culturales que ayudan a la población a preservar su identidad y sus raíces culturales, incluso en tiempos de guerra. Aquí, la producción checa también tiene su papel.
“Admiro particularmente la tradición checa del teatro radiofónico. En Radio Kultura, conservamos también este formato. Es una producción costosa, pero esencial. Continuamos creando piezas contemporáneas, escritas por dramaturgos ucranianos, al mismo tiempo que trabajamos en los grandes clásicos. Este patrimonio es muy valioso y aprecio mucho la tradición checa en este ámbito”.
Así como la cultura checa tiene su lugar en la programación de Radio Kultura, existe otra lengua y otros contenidos culturales que, de ninguna manera, podrían aparecer en este medio, debido a lo que representan en el contexto actual.
“Los compositores rusos son impensables en nuestra programación. Desde 2022, hemos reforzado nuestra misión: dar a conocer la música clásica ucraniana, a menudo desconocida debido a la influencia imperial rusa. También difundimos obras clásicas, pero también contemporáneas, a veces escritas bajo la influencia directa de la experiencia de la guerra, en colaboración con filarmónicas y salas de concierto en todo el país”.
Así como lo demostró en Checoslovaquia en 1968, la radio parece tener un rol especial a la hora de presentar resistencia a los embates del autoritarismo. Paradójicamente, en aquel año como en la actualidad, se repite el responsable de los ataques. De repetirse también la historia, la radio habrá cumplido su rol en el camino hacia la liberación de un país oprimido por otro que ha creído, antes y ahora, ser todopoderoso.









