La población extranjera en Chequia aumentó más del doble en la última década
En la última década la cantidad de extranjeros residentes en República Checa creció casi dos veces y medio, según cifras oficiales, y el Instituto Checo de Estadística estima que la cifra real, que incluye a quienes trabajan sin registro formal, podría rondar 1,52 millones de personas.
El número de extranjeros que viven en Chequia no deja de crecer. De acuerdo con datos oficiales, la cifra pasó de 467.500 personas a finales de 2015 a más de 1,14 millones en el primer semestre de este año, es decir, casi dos veces y medio más en solo diez años. Sin embargo, el Instituto Checo de Estadística (ČSÚ, por sus siglas en checo) calcula que la cifra real es considerablemente mayor, según datos recogidos por el portal Novinky.cz.
Según las estimaciones del organismo, hasta 1,52 millones de personas vivieron o trabajaron en el país a finales de diciembre.
Vladimír Kermiet, especialista en el tema, explicó en la revista Statistika a my por qué existe esta diferencia entre los datos oficiales y estas estimaciones.
“En las estimaciones también se incluye a los extranjeros que trabajan y residen en Chequia sin registro. Al mismo tiempo, aquí actúan numerosos ciudadanos de la Unión Europea, típicamente de Eslovaquia, que trabajan de forma completamente legal, pero no están registrados como residentes”.
Según el Kermiet, en la última década se invirtió la proporción entre los extranjeros proveniente de países de la Unión Europea y los del resto del mundo. En 2015, las personas procedentes de países comunitarios eran mayoría; diez años después, casi dos tercios de los extranjeros proceden de países que no forman parte de este conglomerado.
“Esta transformación se relaciona en gran medida con la guerra en Ucrania, pero el crecimiento a largo plazo comenzó varios años antes de 2022. Ya entre 2015 y 2021, el número total de extranjeros aumentó en 477.000 y el de ucranianos en 188.000”.
El aumento de la población extranjera es una tendencia de largo plazo que transforma la estructura demográfica del país. En el año 2000, los extranjeros representaban apenas un 2% de los habitantes; hoy constituyen alrededor de una décima parte.
Trabajar, sí; emprender… más o menos
Entre los extranjeros hay una proporción de personas en edad laboral considerablemente más alta que en la población general. En 2024, el 81% de los extranjeros con residencia legal en Chequia se encontraba en edad productiva, mientras que entre los checos esa proporción fue de apenas el 64%, según datos compartidos por la estadística Tereza Tomková al medio Novinky.cz.
La especialista indica que, previsiblemente, los extranjeros tienden a concentrarse en las aglomeraciones urbanas, en parte, gracias a la mayor oferta laboral. Según Tomková, el centro de la comunidad extranjera es Praga, la región más atractiva para las seis nacionalidades más numerosas: ucranianos, eslovacos, vietnamitas, rusos, rumanos y búlgaros.
En segundo lugar de preferencia se ubica la región de Bohemia Central, que constituye el entorno residencial de la capital y alberga el centro industrial de Mladá Boleslav. El tercer puesto corresponde a la región de Moravia del Sur, donde se refleja el peso de Brno y sus alrededores.
La mayoría de los extranjeros que viven en Chequia son empleados. Aunque el número de quienes emprenden un negocio propio también crece (el año pasado eran 139.000), todavía representan apenas una décima parte del total.
Los eslovacos ganan más que los checos
Según el Sistema de Información sobre el Salario Promedio, el año pasado los checos empleados en empresas privadas ganaron en promedio 52.235 coronas. Esa cifra queda por detrás de la de los eslovacos, polacos o rumanos que trabajan en Chequia, pero supera con creces la de los ucranianos.
Los eslovacos tuvieron un salario promedio de más de 2690 euros (65.044 coronas); los polacos recibieron en promedio unos 2178 euros (52.644 coronas), y los rumanos, casi 2291 euros (55.412 coronas). Los ucranianos, por su parte, debieron conformarse con un promedio de 1572 euros (38.050 coronas).
El economista jefe de Trinity Bank, Lukáš Kovanda, precisó en el mismo artículo que el contraste es aún más marcado en la franja salarial más alta.
“El 10% de los eslovacos mejor pagados recibió más de 4732 euros (114.571 coronas) mensuales. Entre los checos, ese mismo umbral fue de 3497 euros (84.664 coronas)”.
De Eslovaquia a Ucrania, una gran diferencia
Según el economista, esta ventaja probablemente se explica en parte por un efecto de selección propio de la migración: los eslovacos que trabajan en Chequia no representan un corte transversal de toda la población de Eslovaquia, ya que quienes se trasladan al extranjero suelen ser personas para quienes el cambio resulta rentable en términos profesionales, como universitarios, especialistas o trabajadores que llegan por una oportunidad de carrera concreta.
Dicho de otro modo, quienes emigran son sobre todo las personas con mayor nivel educativo, que a su vez perciben ingresos más altos.
Los ingresos más bajos de los ucranianos, por otro lado, se explican por el hecho de que, con frecuencia, ocupan puestos más operativos, aunque a menudo se trata de sectores con escasez de mano de obra desde hace años, como la construcción, la agricultura, la gastronomía o la sanidad.
Según datos oficiales, la mitad de los ucranianos no llega a ganar 1425 euros (34.500 coronas) brutos al mes, y una décima parte percibe menos de 1309 euros (31.700 coronas), con lo que, a pesar de compartir frontera con los eslovacos, se encuentran muy lejos de sus vecinos en términos económicos. Al menos luego de hacer pie en territorio checo.








