La gran mayoría de los checos sufre problemas psicológicos
Un 79% de los checos reconoce haber padecido problemas psicológicos el año pasado, según un estudio de la agencia Ipsos. La mayor parte de los encuestados dice haber sufrido estrés, preocupaciones financieras o problemas de pareja.
La población checa dista mucho del bienestar mental. Hasta cuatro quintas partes de los checos han admitido que el año pasado padecieron problemas psicológicos de tal magnitud que les afectó en su vida cotidiana. De estos, casi la mitad pasó por un mal trago en más de dos ocasiones.
Ese es el resultado de un estudio realizado por la agencia Ipsos para la plataforma Hedepy y que también se ha detenido a analizar las causas. El estrés es el mayor problema mental de los checos, ya que en 2025 lo sufrió el 36% de los encuestados. Le siguen las preocupaciones financieras (30%), los problemas de pareja (27%), la tristeza (26%) y la ansiedad (24%). Si agrupamos las tribulaciones en tres grupos, las cuestiones de paz interior predominan sobre los asuntos materiales y las relaciones personales.
De todos los problemas psicológicos que contemplaba la encuesta, las cuitas existenciales fueron las menos acuciantes, ya que solo afectaban a un 12% de los checos.
Es llamativa también la división de género y edad en este tema. Mientras que el 84% de las mujeres checas dicen haber padecido algún problema psicológico el año pasado, si hablamos de hombres, la cifra es del 74%. También hay una clara división por edades. La generación Z, ahora entre 18 y 30 años, respondió que sí a la pregunta en un 85% de los casos. La cifra va bajando con la edad, de forma que los boomers, ahora con entre 61 y 70 años, son el grupo de edad con mejor salud mental.
Aunque las cifras nos pueden parecer altas, en términos relativos no lo son tanto. El estudio se ha realizado en otros cinco países del centro y este de Europa y, de momento, aunque no está publicados todos los datos, la salud mental checa parece la que se encuentra en mejor estado. En Polonia el 86% lo pasó mal en 2025 y en Lituania el 91%.
Sin reservas hacia el psicólogo
Aquellos que padecen algún problema que les angustia suelen tratar de aliviarlo contándoselo a los demás, pero en la República Checa, el estudio de Ipsos afirma que un 62% de los encuestados sintieron la necesidad de comunicar sus cuitas, pero finalmente no lo hicieron. De estos, un 20% afirmaron no tener a nadie que quisiera escucharlos.
Esto nos lleva de forma natural al empleo de profesionales para tratar nuestros problemas, un asunto al que el estudio de Ipsos ha dedicado especial atención. Según sus datos, tres cuartas partes de los checos mantienen una actitud abierta hacia la idea de recibir terapia.
Sin embargo, dos tercios consideran que encontrar psicólogo es complicado. De aquellos que pensaron en ir a terapia pero al final no lo hicieron, una quinta parte lo explica por razones económicas. El dato es especialmente llamativo si tenemos en cuenta que las aseguradoras médicas contribuyen a los gastos, una realidad que desconoce el 69% de los checos.
La salud mental infantil empeora
Mientras que el estudio de la agencia Ipsos se centraba en individuos adultos, la encuesta Mladé Hlasy 2026 (Voces Jóvenes 2026), organizado por UNICEF República Checa, se dedica a la salud mental de los menores de entre 9 y 17 años.
Según sus resultados, presentados este verano, la situación está empeorando. Un 50% de los niños checos se sintió feliz en 2025, un 8% menos que en 2024. Además, la proporción de los que se sienten claramente infelices se incrementó en un percentil.
A la hora de establecer qué es lo que les causa estrés o tristeza, la mayor parte de los menores encuestados, un 44%, indicó el rendimiento en la escuela. Otras fuentes de problemas son los problemas familiares (41%), las peleas en casa (27%) y el dinero (19%).
Más de la mitad de los niños afirmaron que en casa los padres discuten con ellos o les gritan, una proporción que ha crecido en comparación con años anteriores. Dos tercios dijeron haberse sentido tristes o sin ganas de nada en las últimas dos semanas.
Por otro lado, los menores se sienten más apegados a sus madres que a sus padres. El 92% dicen tener buena o muy buena relación con su madre, y solo el 77% con su padre.








