La caída de la venta anticipada ahoga al sector de los espectáculos

Foto ilustrativa: TravelCoffeeBook / Pixabay CC0

La pandemia del coronavirus hizo cambiar las costumbres cotidianas de los checos y también la forma de pasar su tiempo libre. Con la nueva ola de la enfermedad COVID-19 y las restricciones consiguientes, las personas vacilan en comprar entradas por adelantado al teatro, cine, o a un concierto.

Roman Prymula, foto: ČTK / Ondřej Deml

En el marco del estado de emergencia que rige en Chequia a partir de este lunes entraron en vigor nuevas medidas restrictivas contra la propagación del coronavirus. Estas ataňen también al sector de la cultura. Durante las próximas dos semanas están prohibidos, por ejemplo, los espectáculos en los que se cante, o sea, musicales, óperas, así como conciertos y festividades acompaňadas de canto. El ministro de Salud, Roman Prymula, recalcó que estos pasos son indispensables en estos momentos.

”La situación epidemiológica actual no es nada buena. La Repúlica Checa figura entre los países donde fue detectado últimamente el mayor crecimiento de casos nuevos de COVID-19. De manera semejante como lo hicieron el Reino Unido, Francia e Israel, también nosotros debemos recurir a medidas restrictivas a fin de frenar este dramático crecimiento”.

Lukáš Prchal, foto: archivo de Lukáš Prchal

Representantes del sector cultural objetan que estas nuevas medidas contra el coronavirus podrían llevar al colapso de la cultura en el país. Los ciudadanos supuestamente vacilan en comprar entradas por adelantado a conciertos, representaciones de teatro y otros eventos, en reacción a la suspensión de un sinnúmero de festivales y otras actividades culturales durante los últimos meses. Según dijo a la Televisión Checa Lukáš Prchal, dramaturgo del club de jazz U Staré paní, en Praga, también este club tuvo que anular una gran parte de su programa para los próximos meses.

”Hemos reducido nuestros programas. Tuvimos que anunciar por ejemplo, que anulamos los conciertos planificados para estas semanas. Preparamos algo para finales de octubre, para noviembre y diciembre, pero pocas cosas. Después de haber sido anulados varios festivales, los ciudadanos dejaron de comprar entradas con anticipación. Lo hacen como máximo dos días antes y en tal situación se hace imposible planificar algo. Tampoco queremos exponer a nuestros músicos y otro personal del club a la inseguridad u obligarlos a tocar ante solo diez asistentes”.

Jan Burian, foto: Martina Schneibergová

El director del Teatro Nacional de Praga, Jan Burian, seňaló para la Televisión Checa que respetarán las medidas adoptadas por el Gobierno y se suspenderán las presentaciones de ópera y los musicales. Al mismo tiempo insistió en que en los auditorios de todas las sucursales del Teatro Nacional fueron aplicadas medidas de precaución contra el coronavirus.

”Considero positivo que los teatros no fueran cerrados del todo, más cuando sabemos que no hay motivo para que los espectadores teman infectarse en ellos. En colaboración con el Ministerio de Salud hemos adoptado en verano estrictas medidas epidemiológicas para proteger a los espectadores. También hemos preparado un programa alternativo por si fueran prohibidos los espectáculos con canto, como ha sucedido”.

Teatro Nacional en Praga, foto: CzechTourism

Burian exhortó a los espectadores a que no perdieran el buen humor por la situación ocasionada por la nueva ola de coronavirus, que no dejaran de ir al teatro y de cantar, al menos en casa.

También el Teatro Nacional enfrenta problemas con las entradas. De acuerdo con las nuevas medidas de precaución a sus espectáculos puede asistir un máximo de 500 personas. Sin embargo, en vista de que la mayoría de las entradas a determinados espectáculos fueron vendidas hace más de seis meses y son más de 700 para cada uno, la institución no encuentra una solución para determinar las 500 personas que podrán asistir. Teme que esta selección, junto con la situación global en la sociedad de cara al peligro de infectarse por el COVID-19, podría disuadir a los espectadores de asistir a cualquier actividad cultural en el futuro.