La cabeza del jefe de la Policía arregla la primera crisis del Gobierno de Nečas

Oldřich Martinů, foto: ČTK

El presidente de la Policía checa, Oldřich Martinů, ha presentado finalmente su dimisión. Se cierra así la serie de intrigas, acusaciones y forcejeos políticos que han tenido al Gobierno al borde del colapso. Al final todo queda casi como antes, pero con la credibilidad e imagen del Gabinete de Petr Nečas seriamente dañada.

Oldřich Martinů, foto: ČTK
La emoción no dejaba hablar este miércoles a Oldřich Martinů, presidente de la Policía checa, cuando anunciaba su dimisión. La presión sobre él ha sido enorme durante las últimas semanas, situado en el centro de la primera gran crisis de la coalición de Gobierno que dirige Petr Nečas, como explicó Martinů.

“Como se pueden imaginar, no es algo que me llene de alegría el haber sido el centro de las disputas entre la coalición de Gobierno”.

Con voz más firme que la de Martinů, todos los demás protagonistas políticos han explicado, de forma bien ambigua, su versión de los hechos. La imprescindible lectura entre líneas ha aportado más interrogantes y sospechas que aclaraciones.

Radek John, foto: ČTK
Antes de que saliera a la luz el escándalo de corrupción en el Ministerio de Medio Ambiente, el tercer partido en discordia de la coalición de Gobierno, Asuntos Públicos, ya estaba pidiendo la dimisión del Jefe de la Policía, sin explicar abiertamente los motivos. Finalmente resultó que estaba conectado con lo ocurrido en Medio Ambiente. La renuncia y posterior desaparición del ex ministro de la cartera, Pavel Drobil, no satisfacía a Radek John, ministro del Interior y líder de Asuntos Públicos, que aprovechó la moción de censura convocada por la oposición para poner al primer ministro Petr Nečas contra las cuerdas. Al negarle el apoyo hasta la misma tarde de la votación que decidía sobre el futuro del Gobierno, consiguió finalmente su principal objetivo: la cabeza del jefe de la Policía Martinů. Algo que en principio se sospechaba, y que el miércoles se confirmó. Acusado por Asuntos Públicos de ser una persona del ex ministro del Interior cívico demócrata, Ivan Langer, ahora que deja el cargo, recibe el apoyo verbal del ministro Radek John.

Petr Nečas, foto: ČTK
Crisis cerrada, pero todos sus protagonistas han salido en mayor o menor medida perjudicados. Asuntos Públicos, cuya bandera es la lucha contra la corrupción terminó por acusar de corruptos a sus socios cívico-demócratas y al mismo tiempo apoyar al Gobierno de su líder Petr Nečas. Por su parte, TOP 09, el segundo partido de la coalición, ha estado durante toda la crisis desaparecido. Pero quien se ha llevado seguramente la peor parte es, como explica el sociólogo Jan Herzmann, el propio Petr Nečas, y su Gabinete en general.

“El primer ministro Petr Nečas está perdiendo la imagen que daba cuando formó el Gobierno, y sobre todo, en los últimos días ha perdido en gran parte la imagen de líder”.

En lo que respecta a la Policía, tras tres años y medio presididos por el protegido de los cívico demócratas Oldřich Martinů, el nombre de su sustituto saldrá de una comisión en la que estarán representados todos los partidos presentes en el Parlamento. Sea quien sea, tendrá por delante un año complicado por el importante recorte presupuestario de la institución y por las reformas, y seguramente purgas, que pretende llevar a cabo el ministro John.