Kroměříž, la bellísima biblioteca barroca del siglo XVII donde se rodó Amadeus
En este episodio de Bibliotecas como catedrales: nos adentramos en la bellísima biblioteca barroca del castillo arzobispal de Kroměříž, fundada en 1694. Entre estanterías doradas, frescos impresionantes y globos antiguos, este espacio ha sido testigo de siglos de historia y también escenario de películas como Amadeus y otras producciones históricas.
El castillo arzobispal de Kroměříž, en Moravia, es un tesoro cultural que combina arquitectura barroca, jardines históricos y una biblioteca única que data de 1694. Fundada por Carlos II de Liechtenstein-Stelzendorf, esta biblioteca es una de las primeras de carácter público en el territorio. Cada rincón del espacio refleja siglos de historia y conocimiento, desde la organización de los libros hasta los frescos, estucos y globos históricos que lo adornan, ofreciendo a los visitantes una experiencia inmersiva en la cultura barroca y en la historia intelectual de Europa.
Un espacio de historia y arte barroco
La biblioteca no solo destaca por la antigüedad de sus libros, sino también por su riqueza decorativa. La combinación de los frescos y el estuco dorado, con el mármol artificial crean un ambiente que refleja la ambición de los arzobispos por preservar y difundir la cultura. Los visitantes quedan inmediatamente impresionados al atravesar sus puertas y recorrer estanterías originales, observando los globos históricos y el mobiliario cuidadosamente conservado. El guía Tomáš Kočař nos da la bienvenida a este espacio deslumbrante.
“Nos encontramos en la antigua biblioteca del castillo arzobispal de Kroměříž, una de las primeras bibliotecas públicas en los territorios checos, cuya colección se amplió hasta 1950 dentro de sus fondos. Todo esto fue hecho por voluntad de su fundador, Carlos II de Liechtenstein-Stelzendorf, quien además la fundó en 1694”.
Cada detalle decorativo está pensado para impresionar y educar, desde los frescos hasta los estucos y el mármol artificial, creando un entorno que es a la vez científico, cultural y artístico. Kočař detalla la singularidad del espacio.
“Es una de las colecciones más grandes e importantes de Chequia. También es única por su impresionante decoración, que siempre deslumbra a los visitantes. Aquí encontramos hermosos frescos de Josef Štern, estuco dorado y un mármol artificial muy trabajado, conocido como stucco lustro”.
Globos históricos: mapas del mundo barroco
Entre los elementos más llamativos se encuentran cuatro globos históricos: dos pequeños de Venecia y dos grandes de Holanda. Estos globos servían como herramientas de estudio astronómico y geográfico, y su fabricación y decoración en el castillo reflejan la intención de los arzobispos de reunir conocimiento científico y artístico.
“Tenemos cuatro globos. Dos pequeños son de Venecia y dos grandes de Holanda. Lo interesante es cómo fueron traídos. Eran esferas de madera vacías que se decoraron aquí. Cada par contiene dos tipos. Uno es astronómico y otro geográfico”.
A pesar de que las cuatro piezas son muy llamativas, Kočař asegura que son los globos geográficos los que encierran un valor mayor.
“En los globos geográficos es realmente asombroso observar cómo se iba descubriendo el mundo. Por ejemplo, si miramos ciertas partes del mundo, como América del Norte, veremos que California está representada como península, o que la península Arábiga es totalmente desproporcionada respecto a África”.
Colección de libros: diversidad y rarezas
La biblioteca alberga decenas de miles de libros y abarca todo tipo de temas, lo que la convierte en una verdadera catedral de la literatura.
“La biblioteca cuenta con unas 25.000 obras, apenas una fracción del total del castillo, que suma 90.000 libros. Hay libros de pedagogía, geografía, teología, derecho, historia; incluso tenemos colecciones de cocina y literatura, como Babička de Božena Němcová”.
Aunque los idiomas que predominan entre sus estantes son el latín y el alemán, muchos otros se suman a esta colección en la que, llamativamente, el checo no ocupa un puesto destacado.
“También encontramos griego en pequeñas cantidades, árabe en nuestro Corán único, hebreo, y bajo la categoría Galio et Italici hay francés e italiano. Si alguien busca libros en checo, tendría que acudir a nuestras bibliotecas más nuevas”.
Con siglos de acumulación de obras de todo el mundo, la biblioteca no escasea en ejemplares verdaderamente únicos. Para darnos una idea de la riqueza de esta colección, Kočař nos menciona algunos ejemplos.
“Ya mencionamos el Corán, pero también tenemos una Biblia del siglo XIII con iluminaciones y el sacramentario de Kroměříž, considerado la joya de la biblioteca desde el siglo IX. Hasta 1965 se consideraba un pontifical, es decir, un libro de ritos cristianos como misas o confirmaciones”.
Además, la biblioteca cuenta con una sección de libros prohibidos. El guía nos explica más en detalle de qué se tratan estos ejemplares que, con ese nombre, parecen contener las instrucciones para lanzar una maldición.
“Los Libri prohibiti son principalmente de carácter evangélico. Siempre fueron confiscados y su producción fue prohibida en Moravia después de 1628. Los libros evangélicos en checo se imprimieron entonces en Zittau, Alemania. También tenemos muchos escritos en alemán de Martín Lutero, que fueron comprados, no confiscados”.
Acceso restringido y biblioteca secreta
Algunos de los ejemplares más raros se conservan en una biblioteca secreta, de acceso limitado y solo disponible en visitas especiales guiadas por el bibliotecario. Esta restricción refuerza la sensación de descubrimiento y exclusividad para quienes exploran el castillo.
Arte y jardines: un entorno único
Pero el palacio no es lo mismo sin sus deslumbrantes jardines, que incluyen obras artísticas de altísimo valor, una gran variedad de plantas, flores y frutos. Y hasta un pequeño zoológico, con simios y un verdadero sinnúmero de pavos reales que se pasean por todo el predio. Probablemente, no sea posible ver tantas de estas aves juntas en ningún otro lugar de Chequia.
“El castillo está acompañado por sus famosos jardines, como el jardín inferior, conocido por el cultivo de naranjas. El castillo es famoso en Chequia y en el mundo por albergar obras como Apolo y Marsias de Tiziano, y David con la cabeza de Goliat de Artemisia Gentileschi, nuestra segunda obra más importante”.
En realidad, el palacio no alberga una biblioteca, sino cuatro. Kočař detalla que, además de las llamadas antigua y nueva bibliotecas, el complejo alberga la denominada Třebová, abierta a los visitantes en 2024, que exhibe una colección numismática. Y, por último, también se debe tener en cuenta la biblioteca forestal, que no se encuentra abierta al público. Esta última, en realidad, solo se usaba para llevar a cabo la administración de las tierras.
Visitantes históricos y legado cultural
A lo largo de los siglos, el castillo recibió visitas de personalidades importantes, que dejaron regalos y retratos que hoy forman parte del patrimonio, incluyendo a María Teresa y al zar Alejandro III.
“Una de las visitas interesantes es la de la emperatriz María Teresa de Austria en 1747. Pero la más importante se produjo en 1885, del 25 al 26 de agosto. Fue la visita del zar ruso Alejandro III, junto con el emperador austríaco Francisco José I. Aunque duró solo dos días y una noche, dejó una enorme huella. Podemos encontrar hermosos regalos que estos invitados nos trajeron y sus retratos, incluido el destacable retrato de boda de la emperatriz”.
Cine y cultura en Kroměříž
El castillo y la biblioteca también han sido escenario de películas y series reconocidas, lo que refuerza su valor cultural y estético. Kočař nos brinda un breve listado.
“Definitivamente, lo primero que se viene a la mente es la película ganadora del Oscar de Miloš Forman, Amadeus. También muchos han visto el popular cuento de hadas con Jiří Mádl y Tereza Voříšková, ahora Tereza Ramba, Infierno con la princesa (Peklo s princeznou). También, aunque pocos lo sepan, la famosa Angélique con Michèle Mercier se filmó aquí. Además, se rodaron la película de suspenso Ucho y series sobre la emperatriz María Teresa de Austria y sobre Napoleón”.
Para quienes han tenido la suerte de visitar las bibliotecas de Strahov o el Clementinum, en Praga, la de Kroměříž, podría decirse, no tiene mucho que envidiarles. Aunque sí es cierto que para llegar a esta biblioteca hace falta conducir poco más de tres horas desde la capital checa. Ahora, si piensan haberlo visto todo en este país, la ciudad histórica de Kroměříž, reconocida por su belleza artística y paisajística, sin dudas, los sorprenderá. Al menos, así lo demuestra el reconocimiento de la UNESCO, que en 1998 definió al Palacio Episcopal y sus jardines como Patrimonio de la Humanidad.
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