Kristián: Musical en honor al galán checo por excelencia

Musical Kristián, foto: CTK

Sin temor a equivocarnos, podemos decir que el actor Oldrich Novy no ha sido superado como galán en la historia de la cinematografía checa. Como un homenaje a ese gran actor y a uno de sus personajes mejor logrados, el teatro de la ciudad de Brno ha puesto en escena el musical "Kristián".

Musical Kristián, foto: CTK
Si bien es cierto que la socidedad checa se encuentra en estos momentos un tanto saturada por los musicales, género que parece haber vuelto para quedarse, el caso de "Kristián" parece ser algo diferente.

Directores, cantantes y coréografos han puesto en escena los temas más variados. Tras el rotundo éxito de "Jesucristo Superestrella", alternaron "Cleopatra", "Fiebre de Sábado por la Noche", "Evita", "Montecristo" y otras más.

Se anunció también la puesta en escena del musical "Galileo", pero el teatro de Brno, la segunda ciudad más importante del país, ha apostado por un tema más checo, y ofrecer a la vez un homenaje a una de las mayores figuras del cine: Oldrich Novy.

Kristián es un oficinista que lleva una vida doble. En la jornada laboral es uno más en la agencia de viajes donde trabaja pero...

... pero una vez al mes, Kristián se convierte en el gran rompecorazones del más importante restaurante y salón de baile de la gran ciudad.


Kristián, actúa con gran soltura, sabe exactamente qué ordenar para beber, para comer, sabe de qué manera comportarse, tiene buenos modales.

El personal del local le adora, es todo un ídolo. Es el caballero típico de aquellos años en los que la cortesía, el buen hablar, la delicadeza y el buen gusto resultaban indispensables en las relaciones humanas y en la sociedad en general.

La idea de adaptar el guión cinematográfico para un musical topó con muchos obstáculos. Sin duda uno de los mayores fue quién representaría a Kristián.

También resultó delicado el hecho de que se trata de una obra cinematográfica conocida y amada por todos los públicos del país. Y la pregunta del millón giraba en torno a qué podía ofrecérsele al público con la versión en musical.

Sumando y restando, director, actores, dramaturgos y todos los que entienden de teatro y de musicales coincidieron en que el proyecto era viable, porque además se enfocaría su punto más importante:rendir un homenaje al actor Oldrich Nový y a su inmortal "Kristián".


Zdenek Barták y Václav Matejka, foto: CTK
El señor Vojen Drlík, dramaturgo de la versión musical de "Kristián", recordó que Oldrich Nový trabajo 16 años en el teatro que hoy le rinde homenaje, que no se trata de un simple antojo, de un capricho.

Los veteranos recuerdan que fue el propio Oldrich Nový quien impulsó la opereta y la comedia musical en el teatro de Brno. La adaptación de "Kristián" es obra de Václav Matejka, director y libretista de la versión musical.

Además de las canciones centrales de la película, que acompañan también nuestra narración, fueron compuestas nuevas canciones pero que se mantienen en ritmos y tonalidades con la época en que se desarrolla la trama, o sea a finales de los años treina.

Una vez al mes Kristián deja su ropa de oficinista y se viste smoking, sombrero de copa, guantes, bastón, flor en el ojal, o sea como todo un caballero, enriquecido por el detalle de la suavidad de sus gestos, modales y palabras finas, pero sin caer en ningún momento en lo cursi.


La aventura mensual de Kristián no tendría mayor problema en caso de que se hubiera tratado de un hombre con recursos, pero además de ser un oficinista está casado.

Tiene que hacer malabares para salir con el dinero, y también para salir una vez al mes de casa sin que su mujer sospeche que Kristián tiene doble vida. El tímido oficinista, vestido modestamente se convierte una vez al mes en el león del salón.

Un día, una de las mujeres con las que baila, y a la que -como a todas- cuenta mil y una aventuras de su excitante vida como viajero, intrépido cazador y cuantas cosas se le ocurren, no se da por vencida y le sigue la pista hasta el lugar de trabajo...

...y después hasta su casa, provocando tremendo lío al pobre Kristián, pero como en las películas y también en el musical todo sale bien, esta no es la excepción.

La historia no estaría completa si no les reveláramos que Kristián es un rompecorazones muy especial, porque después de beber, comer, bailar, contar historias increíbles sobre sí y halagar a las damas, siempre se marcha solo.

Era una especie de boncahón, al que le gustaba la compañía de las bellas damas, a las que alegra y entretiene con sus divertidas historias. Pero cuando las cosas se "ponen color de hormiga" dice "cierre los ojos", ellas esperaban un beso apasionado, pero el agregaba "me marcho" y desaparecía.

Autor: Federico Picado
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