Jan Kodeš cumple 80 años, el campeón que conquistó Wimbledon sin dejar nunca su país
Jan Kodeš, triple ganador de torneos de Grand Slam, vencedor de Wimbledon en 1973 y figura histórica del deporte checoslovaco, celebra 80 años tras una carrera marcada por la lealtad a su país y grandes éxitos internacionales.
El tenista checo Jan Kodeš celebra este 1 de marzo su 80 cumpleaños. Triple campeón de torneos de Grand Slam y uno de los mayores referentes del deporte checoslovaco, su trayectoria combina triunfos históricos con una decisión poco habitual en su época: permanecer en su país pese a las tentadoras ofertas del extranjero.
De las pistas de Praga al trono de Wimbledon
Kodeš creció en la Praga de la posguerra. Su padre trabajaba como administrador de canchas de tenis, y fue allí donde el joven Jan sostuvo una raqueta por primera vez. En sus inicios dividía su pasión entre el fútbol y el tenis, pero tras imponerse en un prestigioso torneo juvenil en 1964 optó por centrarse en el deporte blanco. No tardó en convertirse en el mejor jugador de la entonces Checoslovaquia.
Su irrupción internacional llegó a finales de los años sesenta, cuando el tenis abrió sus puertas a los profesionales. En 1970 conquistó Roland Garros y un año después defendió el título con éxito. El público parisino admiró su tenacidad y espíritu combativo. En 1971 alcanzó también la final del US Open.
El momento culminante de su carrera tuvo lugar en 1973. En Wimbledon, el torneo más prestigioso del mundo, superó una serie de partidos dramáticos. En la final derrotó a Alexander Metreveli y se convirtió en el primer jugador del bloque del Este en ganar el título londinense. Para la Checoslovaquia de entonces supuso un acontecimiento extraordinario, un éxito deportivo que trascendió las fronteras del país.
Rechazó emigrar
Sus victorias le abrieron la puerta a permanecer en Occidente. Tras su triunfo en París en 1971, dirigentes franceses le ofrecieron apoyo si decidía emigrar, pero Kodeš rechazó la propuesta. Prefirió quedarse con su familia y representar a su país, pese a que la vida de un deportista en la Checoslovaquia socialista implicaba menos oportunidades y recompensas económicas más bajas.
Su fidelidad resultó inusual en aquellos años, cuando numerosos atletas de la región optaban por marcharse en busca de mejores condiciones. Kodeš permaneció en casa y, tras finalizar su carrera, fue el único integrante del equipo que ganó la Davis Cup en 1980 que siguió viviendo en Checoslovaquia.
La Copa Davis y una vida dedicada al tenis
En 1980 contribuyó a la conquista histórica de la Copa Davis para el equipo checoslovaco, en lo que fue su última gran batalla en las pistas. Años después asumiría el papel de capitán del equipo nacional. Entre 1994 y 1998 presidió la Federación Checa de Tenis y se consolidó como una personalidad respetada en el ámbito europeo.
En 2014, disputó la batalla más importante de su vida, fuera de las canchas de tenis, al verse obligado a someterse a un trasplante de corazón. Afortunadamente, la operación fue un éxito y, tras haberse recuperarse, no dudó en volver a las pistas.
A sus 80 años, asegura no arrepentirse de nada. Su único lamento viene de no haber podido ganar el US Open, dejando en claro que su espíritu competitivo no se ha apagado con el paso del tiempo.








