Incremento de las ventas a plazos en la RCh

Lavadora

"Compre ahora, pague después", este eslogan publicitario atrae cada vez a un mayor número de ciudadanos checos. La compra a plazos se hace muy popular en la República Checa, pese a que el artículo adquirido a crédito es más caro que el comprado al contado.

La compra a plazos de una lavadora o de una nevera en una de las compañías checas que ofrecen créditos de consumo, resulta muy a menudo lo mismo que pedir un préstamo en el banco con un interés anual del veinte al cincuenta por ciento.

Esto se desprende de los datos que las compañías de ventas a plazos deben publicar desde enero del año en curso, cuando entró en vigor una nueva ley del crédito de consumo.

Pese a ello, la compra a plazos no deja de aumentar, incluyendo una gama muy amplia de productos. La gente no compra a crédito solamente electrodomésticos y muebles, sino que hasta sus vacaciones.

Marek Oliva, de "Home Credit", empresa que ocupa la segunda posición en el mercado checo de ventas a plazos, sostiene que esto se debe sobre todo a un mayor poder adquisitivo de la población checa y, por no temer al futuro, a sus ganas de gastar más.

"Los últimos datos del Instituto de Estadísticas Checo indican que los salarios aumentan y con ello crecen también las ganas de la población de gastar. La gente está más dispuesta a endeudarse ya que confía en que tendrá dinero suficiente para pagar su deuda, que no perderá su trabajo y que su salario incrementará todavía más".

¿Qué artículos compran a plazos los ciudadanos?

"En la mayoría de los casos compran artículos de uso diario, necesarios para el equipamiento de sus viviendas, tales como neveras, lavadoras, televisores y pantallas gigantes, muebles, microondas y reproductores DVD. Y ahora, cuando empieza la temporada de la jardinería y la gente vuelve a pasar los fines de semana y los días libres en sus casas rurales, hay mucho interés por segadoras de césped y otras herramientas de jardinería".

El señor Oliva señala que el precio promedio de los artículos que los clientes compran mediante "Home Credit" es once mil coronas, o sea, unos 345 euros. Tomando en consideración que el salario promedio en la República Checa es catorce mil coronas, esto significa que si los checos deciden comprar algo a plazos, optan por productos más caros pero de buena calidad.

Marek Oliva destaca que existen diferencias regionales en lo que al interés por las compras a plazos se refiere, registrándose la mayor demanda en Praga, región con los salarios más altos. El señor Oliva advierte, no obstante, que últimamente se incrementa la venta a plazos también en regiones más pobres.

"Por medio de nuestra compañía los ciudadanos checos gastaron el año pasado cuatro mil millones de coronas, o sea unos 125 millones de euros. Últimamente registra mayores ventas en Moravia, sobre todo en su parte norteña. Se trata de una región con altas tasas de desempleo donde el interés por las compras a crédito no refleja el creciente poder adquisitivo de los habitantes sino más bien su escasez de recursos financieros. La compra a plazos les posibilita tener de inmediato los artículos sin tener que esperar ahorrar la cantidad requerida".

En la actualidad, las ventas a crédito alcanzan una cuarta parte de la venta total en la República Checa y todo parece indicar que en los años venideros se aproximará al nivel habitual en Europa Occidental y Estados Unidos, es decir, al sesenta o setenta por ciento.