Gobierno checo aprueba la compra de cazas supersónicos Gripen

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El Gobierno checo acaba de aprobar la mayor compra de material militar en la historia de este país: la adquisición de cazas supersónicos Gripen del consorcio británico- sueco BAE/SAAB cuya compra y operación costará casi 3 mil millones de dólares. La decisión del Gabinete de Milos Zeman no cuenta con apoyo político unánime. Formaciones políticas opositoras y analistas económicos consideran la adquisición de cazas Gripen demasiado costosa para el Estado Checo.

El Gobierno checo declaró ayer lunes como ganador de la licitación para la modernización de las Fuerzas Aéreas el consorcio británico sueco BAE/SAAB, que suministrará a la República Checa 24 cazas supersónicos. Para asegurar la vigilancia del espacio aéreo del país, el gobierno checo tenía cuatro opciones: comprar aparatos nuevos, alquilar cazas usados, ofrecidos por Estados Unidos, modernizar los obsoletos MiG de la flota actual, o solicitar a la OTAN que sus aparatos se encarguen de custodiar el espacio aéreo checo.

El Gobierno ha optado por la compra de cazas Gripen. El primer ministro, Milos Zeman, defiende la adquisición alegando que todos los países de la OTAN, a excepción de Luxemburgo e Islandia, poseen cazas supersónicos y que dentro de dos aòos expira la vida útil de los obsoletos cazas rusos que utilizan las Fuerzas Aéreas checas.

La adquisición de los cazas Gripen fue aprobada en el Gabinete por mayoría de votos, pero no contó con un respaldo unánime. El ministro de Finanzas, Jirí Rusnok, y el viceprimer ministro, Pavel Rychetský, votaron en contra.

Para que la compra de los Gripen se realice, el gobierno necesitará la aprobación del Parlamento. El gasto que supone su adquisición es tan elevado que el Gobierno debe presentar a los diputados a principios del aòo próximo una ley especial sobre la financiación de la compra de los nuevos aviones.

Pero, no se sabe si los diputados aprobarán la adquisición de los Gripen. La cuestionan sobre todo los parlamentarios del Partido Cívico Democrático cuyo experto en problemas de Defensa, Petr Necas, afirma que su formación política no respaldará la compra. Necas opina que en este momento los cazas supersónicos no son la prioridad de las Fuerzas Armadas checas. De momento lo más apremiante es la profesionalización del Ejército que exigirá considerables recursos.

La República Checa pagará los cazas supersónicos durante los próximos 15 aòos. Para los gobiernos que sucedan al Gabinete de Milos Zeman, será un pesado fardo. Los partidarios de la compra de los Gripen alegan, no obstante, que Fuerzas Armadas sin cazas supersónicos son de segunda categoría.