Festejos del 1 de mayo: enfrentamientos y detenciones
La República Checa festejó el primero de mayo. En varios lugares, el transcurso de las celebraciones estuvo acompañado de violencia y enfrentamientos entre grupos extremistas.
Según la policía, el activista cometió el crimen de violar la Ley de Orden Público. Además, la manifestación comunista fue aprobada por las autoridades, mientras que la reunión de los adversarios del comunismo carecía del correspondiente permiso, explicaron personeros de la policía.
Pacífico fue el transcurso de una manifestación de los socialdemócratas en el Recinto Ferial de Praga, presenciado por el vicepresidente del partido y nuevo primer ministro, Jirí Paroubek.
En la ciudad de Brno, un grupo de 30 anarquistas intentó bloquear una marcha de radicales neonazis. La policía tuvo que intervenir para separar a los dos grupos y para abrir paso a unos 250 miembros del movimiento extremista Resistencia Nacional, que con anterioridad solicitaron permiso a las autoridades para realizar la marcha.La manifestación transcurrió bajo la vigilancia de unos 400 policías, afirmó Karel Krainer, de la policía de Brno.
"Recibimos informaciones de que los dos grupos se estaban preparando para unos duros enfrentamientos, de manera que hemos tomado medidas preventivas. Gracias a ello no se llegó a un conflicto abierto".
Miembros de la extrema derecha se reunieron también en el centro de Praga para expresar su desacuerdo con la Unión Europea. Los nacionalistas exhortaron a los ciudadanos a votar en el referéndum en contra de la Carta Magna Europea.