El Tribunal Constitucional rechaza el concordato con el Vaticano

 Vaticano

El Tribunal Constitucional ha fallado en contra del acuerdo entre el Gobierno y el Vaticano, porque hay puntos en él que están en conflicto con la Constitución checa, así que en su estado actual no puede ser ratificado. El Gobierno estudiará ahora los pasos a seguir.

Impasse. El Tribunal Constitucional ha dicho que no. Que una parte del tratado del Gobierno con el Vaticano, negociado por el anterior Gobierno de Petr Fiala (ODS) con la Conferencia Episcopal Checa,  entra en conflicto con el ordenamiento constitucional que impera en el país.

Petr Fiala | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

La ratificación no puede completarse hasta que se resuelva este conflicto. Los pasos a seguir son, por ejemplo, nuevas negociaciones entre las partes contratantes. Los puntos problemáticos son dos en especial: el secreto de confesión y el acceso a los archivos eclesiásticos. Ambos puntos contravienen la neutralidad del Estado y la prohibición de la discriminación, consagradas en la Constitución, según declaró el tribunal. El resto del tratado, también conocido como concordato, no presenta problemas, es decir, respeta la constitucionalidad vigente.

Uno de los más férreos críticos del tratado Gobierno-Vaticano ha sido el senador por Praga 5 Václav Láska (SEN 21), quien en entrevista con Radiožurnal se muestra muy conforme con este veredicto del Tribunal Constitucional. Más que conforme, lo celebra.

Václav Láska | Foto: Michaela Danelová,  Český rozhlas

“Estoy completamente satisfecho con el veredicto. Me gustaría añadir que la sentencia, además de afirmar que dos artículos entran en conflicto con el ordenamiento constitucional actual, también señala en varias ocasiones que el gobierno anterior no dijo la verdad al defender este tratado. Nosotros, como peticionarios, argumentamos sobre algunas de las implicaciones de la ratificación del convenio, como la extensión del secreto confesional. El Tribunal Constitucional concluyó que teníamos razón, y no el gobierno que defendía el tratado”.

Václav Láska sostiene que ya en una primera lectura le llamó la atención la manera en que el concordato Gobierno-Vaticano tocaba el tema del secreto de confesión.

“Primero pensé que se trataba de una ampliación fundamental del secreto de confesión, lo que resulta problemático desde cierto punto de vista en la República Checa, ya que, incluso en la actualidad, la Iglesia Católica interpreta el secreto de confesión de manera muy amplia y, al invocarlo, intenta obstaculizar la investigación de crímenes que, lamentablemente, han ocurrido en su seno. Eso fue lo primero que me impulsó a impugnar este acuerdo. Porque, por ejemplo, si se ratifica el tratado así como estaba, los sacerdotes no estarían obligados a denunciar un delito del que tengan conocimiento, que está a punto de cometerse. Y esto es contrario al orden constitucional”.

Petr Pavel | Foto: Kateřina Šulová,  ČTK

El presidente Petr Pavel ya había dicho que el concordato, en el estado en que fue presentado, entraba en conflicto con la Constitución checa, en un escrito que envió al Tribunal Constitucional en mayo del año pasado.

“El tratado en su conjunto viola los principios constitucionales fundamentales de nuestro Estado, que es soberano, laico y republicano”, puntualizó en dicho escrito el presidente Pavel, quien añadió: “El tratado no se ajusta a la Constitución y establece además una posición privilegiada para la Iglesia Católica y para las entidades jurídicas religiosas que ella ha establecido dentro de nuestro Estado”.

El Tribunal Constitucional le ha dado la razón al presidente Pavel.

El Tribunal Constitucional | Foto:  Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

Los pasos a seguir ahora le corresponden al nuevo Gobierno de Andrej Babiš (ANO), el que debe negociar los puntos en conflicto con la Conferencia Episcopal. Lo que sí está claro es que el presidente Pavel rechazó el Tratado en su forma actual con buenas razones y su rechazo fue ratificado por el Tribunal Constitucional, por lo que este impasse debe resolverse ahora negociando.

El llamado concordato, el tratado Gobierno-Vaticano, regula los derechos y libertades específicos de la Iglesia Católica en relación con el Estado checo. Y como vemos, no está exento de polémica.

Autores: Vladimír Kroc , Gonzalo Núñez | Fuente: Radiožurnál
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