El río Bečva necesitará al menos 10 aňos para recuperarse del vertido de cianuro

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Pasadas tres semanas del vertido de cianuro en el río moravo Bečva, el ecosistema en su tramo más afectado parece encontrarse relativamente en buen estado.

Más de 40 toneladas de peces muertos sacaron los pescadores a finales de septiembre del río Bečva, contaminado por cianuro. La Policía sigue investigando el caso, pero hasta el presente no ha descubierto al autor de este crimen contra la naturaleza. El coste de los daňos ocasionados se desconoce todavía.

Los estudios ictiológicos realizados en el Bečva en 2016, 2018 y 2019, revelaron que junto con especies corrientes de peces, habitaban en ese río del este de la República Checa también muchas especies raras y, por tanto, protegidas, como dijo a la Radio Checa Miroslav Kubín, de la Agencia de Protección de la Naturaleza en la zona de Beskydy.

“El río estaba realmente lleno de peces. Es posible comprobarlo a unos cuantos centenares de metros contra la corriente, a donde no llegó el cianuro. Pero en los lugares afectados, donde se realizaron ya los trabajos de limpieza, hay como máximo unos 40 peces por cada 100 metros cuadrados”.

Martin Rulík, foto: archivo de la Universidad de Olomouc

A tres semanas del envenenamiento del río Bečva y después de ser sometido a trabajos de limpieza, el ecosistema local vuelve a recuperarse poco a poco.  Hace unos días los científicos y protectores de la naturaleza realizaron investigaciones en tres tramos del río entre las ciudades de Hranice y Valašské Meziříčí.

De acuerdo con Martin Rulík, del Departamento de Ecología y Medio Ambiente de la Universidad de Olomouc, en el río fueron encontradas varias especies de animales invertebrados, así como alevines.

”En varios lugares del río Bečva se pueden observar ciertas especies de peces. La mayoría son peces pequeňos, porque por cierto tiempo todavía no habrá allí barbos de 50 centímetros de largo, por ejemplo. Pero sí hay allí invertebrados y algas, especies que conforman la cadena alimentaria en ese ambiente. O sea, que existen condiciones para que el río comience a recuperarse y empiece a funcionar de igual forma como antes de ser intoxicado”.

Los especialistas siguen buscando la mejor manera para ayudar en la recuperación del río Bečva y devolver la vida a su cauce. Sin embargo, en opinión de Miroslav Kubín de la Agencia de Protección de la Naturaleza en la zona protegida de Beskydy, este proceso puede prolongarse entre cinco y diez años.

Bečva, foto: Pkotrla, Wikimedia Commons

”Lo importante ahora es que las personas que viven cerca del río o visitan esta zona con más frecuencia, traten de ayudar a crear diversos refugios para los peces bajo el agua. Que surjan nuevos brazos muertos artificiales. El proceso de recuperación puede llevar entre cinco y diez años, pero en caso de que el fondo del río y las zonas circundantes se caractericen por una mayor diversidad, la vida podría retornar al río  con mayor rapidez”.

En reacción a los enormes impactos de la catástrofe ecológica, el Ministerio de Agricultura checo prometió ayuda financiera a los piscicultores de Moravia.

El río Bečva tiene una longitud de aproximadamente 62 kilómetros y discurre por las regiones moravas de Olomouc y Zlín. Es el mayor afluente del Morava, el río más grande de Moravia, parte oriental de la República Checa. El vertido de cianuro acabó con la vida en más de 30 kilómetros de la corriente del Bečva.