El quidditch o quádbol: los entusiastas checos del deporte para magos y muggles de Harry Potter

En Chequia se juega al quidditch o quádbol, el deporte ficticio del mundo de Harry Potter adaptado a la vida real. Entre entrenamientos, exámenes en la universidad y una particular campaña de reclutamiento, los jugadores checos se están preparando para el mundial que se celebrará en Bélgica este mes de julio.

Foto: Czech Quadball Association

El equipo de los Prague Pegasus entrena en una de las zonas de césped del parque de Letná del centro de la ciudad. El presidente de la Asociación Checa de Quidditch, y golpeador del equipo, Michael Škácha, cuenta en entrevista con Radio Praga Internacional que ahora mismo vienen pocos jugadores, porque la mayoría está en pleno periodo de exámenes en la universidad.

A pesar del sol y las altas temperaturas, cuenta con que el entrenamiento se desarrollará de forma habitual.

Foto: Czech Quadball Association

“Normalmente entrenamos dos horas, dependiendo del tiempo y del estado de ánimo. Pero siempre empezamos con un calentamiento, como debe ser. Luego hacemos algunos lanzamientos, algunos ejercicios individuales. Y, por lo general, en la segunda parte, nos dedicamos a diferentes jugadas, al juego como tal a diferentes situaciones. Y, dependiendo del número de personas que hayan venido, al final hacemos un partido corto”.

Foto: Czech Quadball Association

Škácha estima que, en la actualidad, alrededor de unas setenta u ochenta personas juegan al quidditch en Chequia. Quidditch o quádbol, como se le llama oficialmente desde 2022, cuando las principales autoridades del deporte optaron por cambiar su nombre con el objetivo de distanciarse de las declaraciones de J.K. Rowling, autora de Harry Potter, sobre las personas transgénero y evitar problemas de marca registrada.

En checo, por cierto, se le conoce como Famfrpál, porque una de las características de Harry Potter en checo es que todos los términos propios creados por la escritora para ese particular mundo tienen una traducción propia.

Lo pueden hacer adultos que se acaban del levantar del sofá

Foto: Czech Quadball Association

Volviendo al deporte actual, Škácha cuenta que el mayor golpe lo recibió el quádbol, al igual que muchas otras disciplinas, con la pandemia del Covid y desde entonces los equipos no han logrado recuperar los números anteriores. En este contexto, el presidente invita a todos los que quieran probar algo nuevo a que se sumen a alguno de los entrenamientos que se organizan principalmente en Praga, Brno, Pilsen y Olomouc, donde se encuentran los equipos con más tradición.

“Somos muy abiertos hacia los principiantes, hacia adultos que no han hecho ejercicio en su vida, que se acaban de levantar del sofá. No los menospreciamos y los aceptamos también, tal y como son. Tenemos aquí a varias personas que empezaron a practicar su primer deporte a los 18 años, incluso a los 20, y ahora son jugadoras o jugadores increíbles. Así que, en realidad, cualquiera puede unirse”.

“Somos muy abiertos hacia los principiantes, hacia adultos que no han hecho ejercicio en su vida, que se acaban de levantar del sofá. No los despreciamos y los aceptamos tal y como son. Tenemos aquí a varias personas que empezaron a practicar su primer deporte a los 18 años, incluso a los 20, y ahora son jugadores increíbles.”

Tampoco la edad avanzada es un obstáculo. Škácha cuenta que en Chequia hay un jugador de 55 años. Asegura que la comunidad del quádbol es muy inclusiva y que es algo que forma parte de la identidad del deporte.

“Obviamente no toleramos malas conductas, pero por lo demás, nos da igual. Religión, género, edad… Lo único es, como se trata de un deporte de contacto, solo aceptamos a jugadores mayores de 14 o 15 años, que además necesitan permiso de sus padres. Pero sí, se puede sumar cualquiera, desde así de joven hasta los de cincuenta o sesenta años, mientras confíen en que su cuerpo aguante. Creo que es algo muy importante para el quidditch y la comunidad de personas alrededor del deporte, junto con la regla del género. Nos esforzamos por ser amables con todos”.

“La regla del género no especifica en ningún sentido lo que es el sexo o el género, solo establece que el máximo es cuatro. Y da igual si es una chica, un chico, una persona no binaria, agénero, etc. Las reglas dicen que lo que cuenta es cómo se siente la persona. Todo lo demás es irrelevante”.

La regla mencionada exige que no haya más de cuatro personas del mismo género en el campo de juego al mismo tiempo, según explica.

“Es algo que forma parte del deporte desde el principio. La regla no especifica en ningún sentido lo que es el sexo o el género, solo establece que el máximo es cuatro. Y da igual si es una chica, un chico, una persona no binaria, agénero, etc. Y también se tiene en cuenta que esa persona pueda sentirse de alguna manera, identificarse de alguna manera. Las reglas dicen algo en el sentido de que lo que cuenta es cómo se siente la persona. Todo lo demás es irrelevante”.

Foto: Czech Quadball Association

El quádbol a través de los tiempos

Foto: Czech Quadball Association

El quádbol surgió en 2005 en Estados Unidos y desde allí se extendió a todo el mundo. A Chequia llegó diez años más tarde, gracias a unos estudiantes de Brno que lo trajeron de su Erasmus en Noruega. De acuerdo con Škácha, se trata de un deporte que despierta curiosidad ya que combina elementos de varias disciplinas, por lo que tiene la capacidad de atraer hasta a los que no son tan fans de Harry Potter. De hecho, como el propio Škácha, que admite ser más del bando de Star Wars.

“Es un deporte que se puede describir más fácilmente como una combinación de balonmano, rugby y quemados (balón prisionero en España). Es mixto y de contacto. Una de las pelotas es como la de voleibol y se usa para marcar goles pasándolo por unos aros. Hay tres aros a cada lado del campo. Se puede marcar en cualquiera de ellos y de ambos lados. Cada equipo tiene, inicialmente, seis jugadores. Cuatro que marcan los puntos y luego dos defensores que arrojan balones contra sus adversarios, como en un juego de quemados. Si el defensor le  da al jugador del equipo adversario, dicho jugador debe soltar la pelota, si es que la tiene, bajarse de la escoba, volver a los aros, tocarlos y solo después puede volver a intervenir en el juego”.

Foto: Czech Quadball Association

Probablemente lo más peculiar del deporte es el hecho de que los jugadores deben llevar un palo entre las piernas. Este sustituye lo que en el mundo ficticio de Harry Potter son escobas mágicas que vuelan. Y mientras que el elemento llame la atención, Škácha explica que sigue una lógica que se puede observar en otros deportes.

“El palo es como una hándicap. Como en el baloncesto, donde tienes que botar el balón o dar menos de tres pasos. O en el rugby donde no se puede pasar el balón hacia delante. Así que aquí tenemos esa regla”.

Otro de los atractivos del quádbol, de acuerdo con Škácha, es que uno no se aburre, ni como jugador ni como espectador, ya que el juego parece ser una fuente inagotable de estrategias y maniobras.

Foto: Czech Quadball Association

“Lo que a mí me gusta es la diversidad, porque creo que, en la mayoría de los deportes, después de algún tiempo, se establecen estrategias bastante claras sobre lo que es mejor. O simplemente hay ciertos estilos de ataque y de defensa que se adoptan como los más eficientes y uno no ve nada más. Y con el quádbol, después de nueve años jugando y unos quince siguiéndolo, todavía me pasa que veo alguna jugada y pienso: ‘Vaya, nunca se me habría ocurrido algo así.’ Incluso después de tanto tiempo. Así que es muy variado y, en realidad, muy estratégico. Aunque a primera vista parece un caos increíble, uno aprende a seguirlo. Para empezar, siempre es bueno centrarse en una sola pelota, al principio la quaffle, la de voleibol”.

De camino al mundial                                        

Foto: Czech Quadball Association

En estos días, la selección checa de quádbol, de la que Škácha también es miembro, se está preparando para el mundial que tendrá lugar entre el 11 y el 13 de julio en Bélgica. Se trata de un evento que se celebra generalmente cada dos años y para el cual, de momento, no hace falta clasificarse, cuenta el representante.

“Los torneos de momento cuentan con un número manejable de participantes. En este campeonato habrá 31 equipos que es, creo, el número más alto hasta la fecha. Y con eso se puede construir un formato de juego muy razonable. Nos han puesto en el grupo de los más débiles, porque nuestros últimos resultados no han sido los mejores. De hecho, en dos de los recientes campeonatos europeos ocupamos uno de los últimos cuatro puestos de veinte”.

“Si nos toca enfrentarnos a las mejores selecciones, lo más importante es evitar lesiones, intentar marcar aunque sea un gol y no morirnos”.

El mayor éxito a nivel internacional logrado por la selección checa ha sido el puesto quince de treinta que obtuvo en el mundial de 2018. Y es un resultado que le gustaría repetir en esta ocasión. No obstante, Škácha admite que no lo tendrán nada fácil.

“Se trata de un torneo con muy buenos equipos. Los mejores son Estados Unidos, Bélgica y Australia y cuando salen a la cancha el juego da la impresión de ser un deporte profesional. Pero creo que, si nos toca enfrentarnos a estas selecciones, lo más importante es evitar lesiones, intentar marcar aunque sea un gol y no morirnos”.

Foto: Czech Quadball Association

En la fase inicial, los checos se toparán con los equipos de Italia, Japón, Noruega y Filipinas. Más adelante podrían cruzar caminos también con España, Brasil, México, País Vasco, Cataluña o una selección de América Latina.

Los jugadores checos, al igual que sus homólogos de otros países, no cuentan con ningún tipo de patrocinio, por lo que ellos mismo asumen todos los costes del viaje, el alojamiento y la tasa de inscripción. Los equipos también se reparten entre ellos los gastos de los árbitros.

La snitch en el juego real

Una de las preguntas que más reciben los jugadores del quádbol es cómo se adaptó a la vida real la snitch, lo que en Harry Potter es una bolita dorada con alas, cuya captura por el buscador significa 150 puntos y generalmente el fin de juego.

“Sí, es algo que todos nos preguntan. La snitch, o flag, la representa uno de los árbitros o un jugador neutro. Suele llevar un short amarillo y colgada en la parte de atrás tiene una especie de calcetín con una pelota de tenis dentro. Y la misión de los buscadores –cada equipo cuenta con uno– es quitarle esta “colita”. La flag se libera en el minuto veinte del partido, para asegurar que se haya jugado un poco y para que el enfrentamiento no termine en cuestión de segundos que es, creo, una de las mayores tonterías del juego en los libros, donde además se recibían muchísimos puntos por atraparla”.

Škácha cuenta que el partido más corto que le tocó jugar duró veinte minutos y siete segundos, y el más largo alrededor de cincuenta minutos. Un alivio en comparación con la versión literaria, donde, supuestamente, el partido más largo se extendió durante tres meses.