El jugador del Sparta Pavel Horváth acusado de hacer saludo nazi

Foto: MF Dnes, 30.8.2007

El comité disciplinario de la Asociación Checo-Morava de Fútbol empezó a investigar el caso del centrocampista del Sparta de Praga, Pavel Horváth, acusado de hacer un saludo nazi al final del partido contra el Viktoria Zizkov, disputado el pasado sábado.

En el último minuto de dicho encuentro, el Sparta estaba ganando por 4-0 y el futbolista intentó calmar a los hinchas furiosos que estaban celebrando la victoria de su club, profiriendo cánticos racistas, tirando petardos al césped y destruyendo los asientos del sector destinado para la afición de los huéspedes.

Según revelaron las cámaras televisivas, el centrocampista del Sparta llegó ante las gradas y estiró dos veces la mano derecha hacia los hooligans.

Los funcionarios iniciaron este jueves la investigación del caso y exhortaron al jugador a que diera una explicación acerca de su actuación el próximo 6 de septiembre, según dijo el jefe del Comité Disciplinario, Alexander Károlyi, para la Televisión Nova.

"Además, hemos pedido un dictamen judicial de un experto en extremismo, la postura del Sparta de Praga con respecto al incidente y también solicitaremos grabaciones visuales y de sonido de más calidad de la situación".

Pavel Horváth (Foto: CTK)
El jugador calificó el gesto como desafortunado, pero rechazó que se tratase de un saludo nazi. "Lo siento mucho. Se trata de un mal entendimiento. No soy fascista, todo lo contrario, estoy en contra del racismo. Me disculpo si alguien se siente ofendido por mi actuación", dijo uno de los líderes del Sparta de Praga, que cuenta con pleno apoyo de la dirección de ese club.

"Pavel Horváth se esforzó por calmar a los hinchas y lo logró. Este jugador es el más activo en cuanto a la participación en los eventos caritativos y también esta vez quería ayudar de buena fe", así resalta la declaración oficial del club con respecto al comportamiento del jugador.

Sin embargo, en caso de que el Comité considere al centrocampista como culpable, podría prohibirle jugar al fútbol hasta unos seis meses e imponerle una multa de hasta medio millón de coronas checas, es decir, casi 17 mil euros.