El Gobierno saliente defiende en la COP30 el compromiso checo con el fin de los combustibles fósiles

Petr Hladík

El ministro de Medio Ambiente saliente, Petr Hladík, afirmó en la conferencia sobre el cambio climático COP30 de Belém que Chequia mantiene su apoyo al abandono del carbón, el petróleo y el gas, pese a la posibilidad de que la próxima coalición gubernamental impulse un giro en dirección contraria.

La participación de Chequia en la COP30 de la ONU, que tuvo lugar en Belém – Brasil, estuvo marcada por un mensaje de continuidad climática pese a la incertidumbre política doméstica. Tras una intensa tormenta tropical que golpeó el centro de conferencias brasileño, Petr Hladík, ministro de Medio Ambiente en funciones, subió al estrado para reiterar que el país desea cooperar de manera activa en el proceso global de reducción de emisiones y en el abandono progresivo de los combustibles fósiles.

Petr Hladík | Foto: Jan Kaliba,  Český rozhlas

En su intervención, Hladík destacó la necesidad de una acción coordinada entre los Estados y recordó que la posición de Chequia se apoya en los compromisos internacionales ya adquiridos. Cuando se le preguntó en Belém si había considerado adaptar su discurso ante la posibilidad de que la próxima coalición gubernamental nombre a un ministro escéptico sobre el origen humano del cambio climático, respondió sin ambigüedades.

¿Los partidos de la nueva coalición niegan el cambio climático?

“Chequia y la Unión Europea han ratificado el Acuerdo de París. Nuestra posición es conocida desde hace tiempo, así que mi discurso no sorprendió a nadie. Y si el futuro ministro me contacta, estaré encantado de compartir mi punto de vista, pero no puede ser una visión ideológica que rechace hechos reales. Los Automovilistas, con su ideología extremista y anticlimática, niegan los hechos científicos”.

Petr Macinka | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

El comentario aludía directamente a los Automovilistas y a su líder, Petr Macinka, aspirante a ocupar el Ministerio de Medio Ambiente en el nuevo Ejecutivo. La formación, que ha declarado públicamente su oposición a la reducción de emisiones, no respondió a las solicitudes de posicionamiento enviadas por los medios checos.

Hladík explicó además que, en la COP30, ninguna delegación niega el papel fundamental del ser humano en la crisis climática, ni siquiera las que proceden de países altamente dependientes del negocio fósil. Subrayó que estos Estados reconocen los efectos que ya experimentan tanto en sus territorios como en el resto del mundo.

“Ni siquiera los representantes de corporaciones fósiles ni los países cuyo principal negocio es la exportación de combustibles fósiles niegan su impacto. Si miramos al norte de África, para algunos países representa hasta el 80% de su PIB. Ni siquiera esos países lo niegan, porque ven los impactos reales en sus hogares y en el resto del mundo. Ahora Islandia se ha convertido en el primer país que ha calificado el riesgo de desaparición de su propio territorio como una amenaza real causada por el cambio climático”.

El ministro islandés de Medio Ambiente, Energía y Clima, Johann Pall Johannsson, habló justo antes que Hladík y mencionó un tema que los científicos estudian intensamente: debido al calentamiento y al deshielo de los glaciares, aumenta el riesgo de colapso de las corrientes cálidas oceánicas, lo que podría provocar paradójicamente el congelamiento de Islandia. Por eso su ministro calificó la protección del clima y la reducción de emisiones como una cuestión de seguridad nacional. Respecto al desempeño de la coalición checa saliente, Hladík reconoció que no se produjeron avances tan ambiciosos como los presentados por países como Eslovenia, que celebró la aprobación de su nueva ley climática. Aun así, defendió la línea de su Gobierno.

“Hablan nuestros actos”

“Pero hablan nuestros actos: no hemos dado ni un solo paso en apoyo a los combustibles fósiles. Hemos insistido en la importancia de la seguridad energética y en que los combustibles fósiles nos cuestan aproximadamente el dos por ciento del PIB cada año, unos 6.200 o 6.600 millones de euros. De manera pragmática, tiene mucho más sentido invertir en energía, ya sea nuclear o renovable. Y esta visión la hemos incorporado con fuerza en nuestros documentos”.

El ministro insistió también en que la prioridad de Chequia en esta cumbre consiste en asegurar que el fin global de los combustibles fósiles, ya acordado en principios generales, cuente con planes nacionales claros y verificables. El objetivo es que estos avances se evalúen cada año y que todos los países adopten trayectorias concretas hacia una transición energética ordenada, en línea con lo que promueven la Unión Europea y un amplio bloque internacional. Con su intervención en Belém, Hladík reafirmó la postura checa ante la comunidad internacional. El futuro inmediato, sin embargo, dependerá de la dirección que tome el próximo Gobierno en Praga y de si mantiene o altera esta línea de acción climática.

Autores: Kristina Kellnerová , Jan Kaliba | Fuente: iROZHLAS.cz
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