El comunismo, los chicles y el arte para invidentes

Václav Havel

El ex presidente checo Václav Havel y 150 intelectuales y políticos europeos hicieron un llamamiento en Praga para que la Unión Europea y sus países miembros tomen una postura común frente al comunismo.

Václav Havel
El ex presidente checo Václav Havel y 150 intelectuales y políticos europeos hicieron un llamamiento en Praga para que la Unión Europea y sus países miembros tomen una postura común frente al comunismo.

Los países de Europa Central y del Este vivieron en carne propia la dictadura del proletariado, pero el nazismo y el comunismo surgieron en Europa y se han cobrado víctimas en todo el mundo, por lo que los europeos tratan de reconciliarse con el pasado para evitar algo semejante en el futuro.

En la conferencia ‘Conciencia de Europa y el comunismo’ participan unos 150 políticos, personalidades de la vida pública y combatientes por los Derechos Humanos de varios países. Los presentes coincidieron en la necesidad de sacar enseñanzas de la experiencia que ha tenido Europa en el siglo XX con dos sistemas totalitarios, el nazismo y el comunismo. Insistieron en que los crímenes del comunismo, en tanto que crímenes de lesa humanidad, nunca deberían ser prescritos y propusieron crear un Instituto Europeo de la Memoria del Pueblo.

El ex presidente checo, Václav Havel, recordó que semejantes instituciones existen ya en varios estados y recalcó que uno de sus grandes aportes es que ayudan a los europeos a encarar su pasado. “Si queremos tener una identidad, si queremos que se sepa quienes somos y que se nos respete, debemos ser capaces de asumir la responsabilidad por nuestro pasado, por lo que hacíamos antes, en otro período histórico, en otro lugar”, señaló Havel.

Havel recordó que los dos sistemas totalitarios del siglo XX, el nazismo y el comunismo surgieron en Europa y luego se extendieron por el mundo. Europa y la Unión Europea tienen por tanto una responsabilidad especial por la libertad de los ciudadanos en otras regiones del planeta. El ex presidente checo insistió en que la Unión Europea debería ayudar a las personas que defienden la libertad en países que todavía no son libres.


Tirar un chicle o un papel en la calle puede costar muy caro.

 Foto: Comisión Europea
Y si no nos creen escuchen los planes de la Alcaldía de Praga, que decidió multar y multar y multar por casi todo. El objetivo parece bueno, pero en multas se pueden pagar verdaderas fortunas.

La nueva normativa del Ayuntamiento de Praga impone a los ciudadanos evitar cualquier acción que ensucie las vías públicas y que sea contraria a la higiene. El documento especifica con detalle las distintas infracciones y su penalización, señaló el portavoz del Ayuntamiento, Jiří Wolf.

“El nuevo reglamento sustituye al del año 1980, que ya era bastante anticuado. Resume las obligaciones que debe cumplir cada uno de nosotros para que el entorno público de Praga se conserve limpio”, recalcó Wolf Así, por ejemplo, tirar papeles, colillas y chicles al suelo o dar de comer a las palomas será considerado como una infracción, penalizada con una multa de unos 40 euros, aproximadamente.

También serán objeto de posibles sanciones por parte de las autoridades, los dueños de perros que no recojan los excrementos de sus mascotas y los conductores que laven sus automóviles en la calle.

El objetivo del Ayuntamiento es claro: mejorar las condiciones ambientales de la capital checa. “Mantener limpias las calles de Praga es cada vez más difícil. Creemos que la única manera de conseguirlo es introducir sanciones para las personas que descuiden esos principios cívicos elementales”, acotó Jan Winkler, director del Departamento del Medio Ambiente, del Ayuntamiento de Praga.


Mirek Topolánek (Foto: CTK)
Parece que el Gobierno tiene problemas con la reforma del sistema de Salud y ha tenido que dar el brazo a torcer y reducir o eliminar algunos pagos adicionales por atención médica.

Claro que la decisión responde a presiones de la opinión pública, de la oposición y de las propias filas de la coalición que notaron que se pasaron un tanto con la reforma y que para evitar un malestar mayor, lo mejor es hacer rectificaciones.

El cambio en el sistema de Salud fue acordado por el democristiano Partido Popular, el Partido de los Verdes y el Partido Cívico Democrático que integran la coalición gubernamental. Las negociaciones no fueron fáciles y todos los partidos tuvieron que aceptar compromisos, según señaló el líder de los Verdes, Martin Bursík.

Los líderes de los partidos gubernamentales acordaron exonerar de los pagos por la atención médica a los recién nacidos y a los niños menores de seis años, entre otras medidas, según explicó el primer ministro, Mirek Topolánek.

“Hemos decidido reducir el máximo anual de los pagos adicionales por consulta médica para los menores de 15 años. Estipulamos que el máximo por gastos vinculados con la atención médica, medicamentos y hospitalización de adolescentes será tres mil coronas anuales, unos 110 euros. En caso de sobrepasar esa cantidad, los pacientes no pagarán gastos adicionales”, afirmó el primer ministro.

Hasta el momento, el máximo anual para los niños había sido de cinco mil coronas, equivalentes a 170 euros.


Al no poder ver el arte, pues lo mejor es hacer algo que se pueda tocar y así apreciar. Esta parece ser la filosofía del artista mexicano David Treviño, quien expone en la ciudad de Ostrava.

La exposición de dieciocho obras escultóricas de David Treviño está enfocada en personas invidentes y con deficiencias visuales, pero en realidad está destinada a todo el público. Cada uno puede acceder a la Biblioteca Municipal de Ostrava y tocar las piezas expuestas practicando el sentido del tacto, destaca el artista mexicano, que se dedica al arte para personas con discapacidad desde hace diez años.

“La exposición persigue tres objetivos. El primero es reflexionar sobre la importancia de la vista, del tacto y de los demás sentidos. El segundo es profundizar sobre lo que es el sentido del tacto, todo lo que se puede percibir y gozar quitándole a uno la vista, por ejemplo, peso, temperatura, etc. Y el tercero es integrar, hacer exposiciones para todo el mundo, invitar a la gente y también motivarla a crear obra, que en un futuro personas con discapacidad estén haciendo exposiciones artísticas”.

Entre las obras escultóricas, realizadas en su mayoría de cerámica, aparecen un cactus mexicano y un rompecabezas que representa el paisaje industrial de Ostrava, no obstante, predomina la figura del pez. David Treviño explica que a partir de este animal, que puede ser identificado fácilmente por los invidentes, narra sobre las emociones.

“Este pez se comporta de diferente manera gracias a su textura, a su forma, a la posición que toma, y narra alguna situación. Esta situación te está evocando alguna emoción. Entonces, prácticamente estamos hablando de las emociones, pero a través del tacto”.