El 2025 del fútbol checo en números: récords, traspasos y sueños mundialistas

Nové Bazaly

El fútbol checo cierra un 2025 memorable, con operaciones millonarias como las de Kinský y Diouf, un mercado récord tanto en verano como en invierno, y una liga que se consolida como escaparate internacional. Además, la construcción del Nuevo Bazaly y la aspiración de clasificar al Mundial 2026 dibujan un futuro prometedor para el país.

El fútbol checo ha convertido 2025 en un año de para el recuerdo. No solo por lo que ocurrió sobre el césped, sino, sobre todo, por lo que pasó fuera de él y en particular, en el aspecto económico. Nunca antes Chequia y su fútbol había movido tanto dinero, ni había colocado a tantos jugadores en el escaparate internacional, ni el país había soñado tan alto con regresar a un Mundial. Todo ello es lo que protagoniza este informe del 2025 en clave económica.

Operaciones récord

El mercado checo de traspasos dejó más de un titular en los últimos doce meses, pero sin duda ninguno como las salidas del portero Antonín Kinský y el extremo El Hadji Diouf, ambos desde el Slavia Praga y rumbo a Tottenham y West Ham respectivamente.

El primero lo hizo a principios de año a cambio de 16,5 millones de euros, convirtiéndose en aquel mercado invernal en la venta más cara de la historia de la Liga Checa, mientras que meses después, el propio Diouf le arrebató el récord con su traspaso al West Ham por 22 millones de euros.

Además, el año dejó otras cuantas operaciones más que lucrativas, algunas de ellas también de récord para las arcas checas: desde Martin Vitík del Sparta al Bolonia por 11 millones, hasta Pavel Šulc del Viktoria Pilsen al Olympique de Lyon por 7,5 millones.

Invierno y verano históricos

No solo hay que hablar de un 2025 de protagonistas concretos y grandes operaciones sino también de un curso realmente histórico para el fútbol checo en términos generales.

Sin ir más lejos, el mercado estival de 2025 ya forma parte de la historia, ya que los clubes de la Liga Checa ingresaron más de 80 millones de euros en ventas y gastaron algo más de 30 millones en incorporaciones, dejando un beneficio neto récord de 50,83 millones de euros, según Transfermarkt.

Ninguna ventana anterior se había acercado a esas cifras. De igual forma, y si el verano fue extraordinario, el mercado invernal de 2024-25 no se quedó atrás. Los clubes checos ingresaron entonces más de 37 millones de euros, el mayor registro jamás alcanzado en una ventana de invierno, y gastaron casi 15,5 millones, también un récord.

El TOP 10

El cierre del año también es la mejor ocasión para realizar el habitual repaso a los futbolistas checos más caros del planeta, una lista donde ha habido algún que otro cambio en los últimos meses.

Patrik Schick | Foto: Tadeáš Bednarz,  Wikimedia Commons,  CC BY-SA 4.0 DEED

Según datos de Transfermartk, Patrik Schick (B. Leverkusen) continúa liderando un año más la lista con 25 millones de euros, seguido de Ladislav Krejčí, quien también protagonizó este curso un histórico traspaso de Girona a Wolverhampton, con un valor de 22 millones.

Cierra el podio en tercer lugar Adam Hložek, del Hoffenheim, con 15 millones de euros, seguido por Antonín Kinský (Tottenham, 13 M€) y un histórico como Tomáš Souček (West Ham, 12M€), cuyo valor cae ligeramente.

Entre la sexta y la décima posición aparecen Pavel Šulc (Olympique de Lyon), también tasado en 12 millones de euros tras su salto a la Ligue 1, Lukáš Horníček (SC Braga), con 10 millones, y Martin Vitík (Bolonia), igualmente valorado en 10 millones, seguidos por Václav Černý (Beşiktaş JK, 8M €) y Lukáš Provod (Slavia de Praga, 8M €).

La Liga crece como escaparate

En cuanto al torneo nacional, las cifras y el balance anual deja también sensaciones inmejorables para una liga que compite en el feroz continente europeo.

Lukáš Provod | Foto: Michal Čížek,  AFP/Profimedia

Así, al cierre de este 2025, la suma del valor de mercado de los diez jugadores más caros del campeonato ronda los 80 millones de euros, una cifra también histórica y que explica por qué los clubes han batido récords de ingresos por traspasos y han hecho que Chequia y su liga gane peso como "escaparate" internacional en el mercado.

Yendo así al ránking de futbolistas más caros de la Liga Checa, apreciamos el dominio del Slavia con Christos Zafeiris, mediocentro tasado en 11 millones de euros, seguido por su compañero David Moses (9 millones) y por el central nigeriano Igoh Ogbu (8,5 millones).

Completan la lista los eslavistas Lukáš Provod y Oscar Dorley, ambos valorados en 8 millones, junto a Michal Sadílek (Slavia), Rafiu Durosinmi (Viktoria Plzeň) y Albion Rrahmani (Sparta de Praga), los tres con 7,5 millones. David Zima (Slavia, 7M €) y Štěpán Chaloupek (Slavia, 6M €) cierran el ‘top 10’.

Incluso más allá del dominio de la capital checa, otros clubes más modestos también han vivido un 2025 para recordar como un Banik Ostrava que firmó un verano memorable con las ventas de Matěj Šín y Tomáš Rigo, ambas por 4 millones de euros. Solo el histórico traspaso de Milan Baroš al Liverpool en 2001 supera estas cifras en la historia del club.

El nuevo Bazaly

Más allá de los fichajes, 2025 también fue el año en que tomó forma uno de los proyectos más ambiciosos del fútbol checo: el Nuevo Bazaly en Ostrava. Diseñado por el estudio español L35 Arquitectos, el futuro estadio aspira a convertirse en el más moderno del país, con una capacidad de hasta 20.000 espectadores y un presupuesto inicial superior a los 100 millones de euros.

Con certificación BREEAM, espacios multifuncionales y vocación urbana, el estadio no solo será la nueva casa del Baník Ostrava, sino también un recinto preparado para partidos internacionales y grandes eventos, un paso clave para elevar el perfil del fútbol checo a nivel europeo.

El sueño (y el premio) del Mundial

Además de los resultados del 2025, el año se cierre con un horizonte muy claro para el fútbol checo: regresar a una Copa del Mundo, un sueño que Chequia todavía mantiene vivo, pero para el que tendrá que superar una fase de repesca a vida o muerte en marzo del próximo año.

Sumado al deportivo, el premio de esta histórica Copa del Mundo de 2026, con 48 selecciones y con 3 países como sede,  merece la pena. La FIFA repartirá 727 millones de dólares a las selecciones mundialistas, garantizando 10,5 millones a cada una de las clasificadas solo por participar.

Los futbolistas checos ya conocen a sus rivales para la repesca del Mundial en marzo | Foto: Vlastimil Vacek,  Právo / Profimedia

Además de esto, para la federación checa, alcanzar los octavos de final supondría 15 millones; los cuartos, 19; y para el campeón, hasta 50 millones de dólares.

Dos décadas después, la participación en una cita de este calado podría hacer que el fútbol nacional diese un paso más y ascendiese un nuevo peldaño en términos de inversión, desarrollo y visibilidad.