Dagoberto Valdés: “Foro 2000 anima y hace crecer la esperanza en la transición democrática”

Dagoberto Valdés, foto: Forum 2000

El debate sobre la transición a la democracia en varias partes del mundo atrajo la atención de un centenar de personalidades de proyección mundial a Praga. Debido a la difícil situación de Cuba, las deliberaciones de los diferentes paneles representaron un gran aporte para los activistas que desde la Isla viajaron a la capital checa para asistir a la 17 edición de Foro 2000 finalizada el martes.

Dagoberto Valdés,  foto: Forum 2000)
Las naciones de los países del desaparecido bloque soviético viven en libertad desde hace un poco más de 20 años. Después de vivir durante décadas bajo el totalitarismo comunista materializaron su transición a la democracia. Por lo que ahora cuentan con una rica experiencia en lo referente a los retos y peligros que trae consigo la reconstrucción de la sociedad sobre unas bases diferentes, donde la libertad significa también responsabilidad.

El activista cubano Dagoberto Valdés, director de la revista digital Convivencia, reconoció la importancia de la celebración de Foro 2000 y de la participación de una delegación de cinco activistas cubanos de diferentes orientaciones políticas.

Aprendiendo de otras experiencias

“Para la delegación de Cuba, es la primera vez que puede participar en un evento de este tipo. Yo por ejemplo había estado invitado en otros años, pero no había podido llegar, porque el Gobierno cubano no me daba el permiso para salir. Se trata de una oportunidad magnífica para aprender de la experiencia de otros pueblos, aunque no se puede repetir idénticamente en Cuba”.

Foto: Richard Hewitt,  stock.XCHNG
La asistencia al mayor foro internacional dedicado al tema de la defensa de los Derechos Humanos, la libertad y la democracia representó un importante intercambio de opiniones, pero ante todo fue una muestra de solidaridad y respaldo a los movimientos democríticos de Cuba, según indicó Dagoberto Valdés.

“Evidentemente es también la oportunidad de conocer a personalidades destacadas que transmiten no solo conocimientos, sino el testimonio de su propia vida, de los riesgos, de los peligros que corrieron para la transición y también y sobre todo es un evento para animar y hacer crecer nuestra esperanza como pueblo cubano y como trabajadores por una transición hacia la democracia”.

Constituido en 2011 por el fallecido ex presidente Václav Havel, Foro 2000 es una plataforma para todas aquellas personas preocupadas por el futuro global de la humanidad y de todos los problemas que afectan el desarrollo pacífico y democrático de las diferentes naciones.

La bloguera Yoani Sánchez, una de las principales activistas cubanas que denuncia las arbitrariedades del régimen contra la libertad de expresión, saludó el hecho de que en Foro 2000 fueron presentadas propuestas de futuro.

Estructurando el futuro

Dalai Lama y Aung San Suu Kyi  (Foto: ČTK)
“Creo que en general ha primado un espíritu de propuestas. Sabemos la difícil situación que tenemos tanto en la Isla como en otros países, hay mucho que denunciar, pero lo importante es hacer propuestas de futuro: cómo, cuándo, con qué herramientas, con qué pensamientos vamos a estructurar el futuro”.

A filósofos, economistas, escritores, representantes eclesiásticos, antiguos gobernantes y periodistas se sumaron varias figuras de renombre global como el Dalai Lama y la premio Nobel de Birmania Aung San Suu Kyi que escucharon el mensaje de los cubanos, tal como indicara Yoani Sánchez.

“Siempre me he definido a mí misma como a una pequeña hormiguita. Y esta hormiguita ha recibido grandes honores en el Foro 2000, poder compartir espacio con el Dalai Lama, con Aung San Suu Kyi, poderle contar la situación en Cuba. Lo que quisiera desde mi pequeñez es haber podido traer una partícula de ese hormiguero plural, diverso que es Cuba hacia Praga”.

La sociedad civil cubana al favor del pacifismo

Yoani Sánchez,  foto: Kristýna Maková
Entre las conclusiones de la edición número 17 de Foro 2000 cabe destacar, partiendo de las experiencias acumuladas que las transiciones no se pueden improvisar, que hay que prepararlas tal y como coincidió Yoani Sánchez.

“Pienso que fundamentalmente el hecho de que la transición, además de pensarla, proyectarla, ejecutarla y hacerla, hay que poner manos a la obra en el proceso de transición que vamos a elegir y estamos eligiendo. Yo creo que ya es un compromiso de la ciudad civil cubana el pacifismo y los métodos no violentos para esa transición. Hay que contar con información, con formación cívica, responsabilidad y sobre todo ir consolidando instituciones sólidas, fuertes, con ética, moral y responsabilidad”

La participación de los activistas cubanos, entre los que se encontraban también Manuel Cuesta Morúa, de Arco Progresista y Antonio Rodiles, director del Proyecto Estado de SATS en Foro 2000 fue muy bien recibida por los delegados en general, según anotara la bloguera Sánchez.

Los activistas cubanos son parte inseparable de Foro 2000

Foto: Facebook del Foro 2000
“Yo creo que hemos llegado al Foro 2000 para quedarnos, en el sentido de que vamos a regresar una y otra vez. A mi me ha tocado ahora, espero que en las próximas oportunidades le toque a otros activistas, Sueño con que en algún momento podamos escuchar las voces de un pequeño pueblito de Santiago de Cuba, de algún caserío de Pinar del Río, todos tendrían que tener la oportunidad de llegar hasta aquí.

Las sesiones de Foro 2000 contaron con un respaldo muy especial, de un hombre que después de vivir en carne propia la cárcel y las atrocidades del comunismo, consiguió liberar a su nación y dar un ejemplo al mundo de que las dictaduras se pueden derrotar de manera pacífica, con la suavidad del terciopelo, matizó Yoani Sánchez.

Dalai Lama y Václav Havel  (2006),  foto: Archivo de Radio Praga
“El espíritu de Havel ha estado planeando todo el tiempo, influyendo en lo que decimos, marcando la pauta. Fue un hombre con un carisma inmenso, muy sensible a la palabra, a las artes, a los nuevos conceptos”.

En una de sus ponencias el Dalai Lama recordó que el legado de Václav Havel es como una llamita y que todas las fuerzas democráticas del mundo deben hacer lo posible por mantenerla encendida, para velar por la libertad y la democracia, y por el amor y la verdad que han de triunfar.