Chequia derriba el penúltimo muro antes de entrar de lleno en el mundo cripto

El Banco Nacional Checo adquirió más de 51.000 acciones de la mayor plataforma de criptomonedas de EE. UU., un movimiento sin precedentes para un banco central europeo y que bien podría marcar un giro simbólico en la diversificación de sus reservas.

El Banco Nacional Checo  (ČNB) | Foto: Česká televize,  ČT24

El Banco Nacional Checo (ČNB) viene de dar un paso inédito en su historia financiera al entrar en el sector de las criptomonedas, aunque de forma indirecta. Según documentos remitidos recientemente a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), el banco central adquirió en el segundo trimestre de 2025 más de 51.000 acciones de Coinbase Global, la plataforma de intercambio de criptodivisas más relevante del país norteamericano, por un valor de casi 15,5 millones de euros. Esta operación convierte al Banco Nacional Checo en inversor de una empresa del sector cripto por primera vez, haciendo de él un actor más dentro de un mercado tradicionalmente ajeno a los bancos centrales. Sin embargo, el propio Banco Nacional Checo se apresuró a matizar que esta compra no supone una apuesta directa por Bitcoin ni por ninguna otra criptodivisa.

No es una especulación con criptomonedas, ni implica que Bitcoin pase a formar parte de nuestras reservas”, explicó Jakub Holas, portavoz de la entidad, aunque admitió que la presencia de Coinbase en las reservas supone “una innovación importante”.

Foto: Michael Wuensch,  Pixabay,  Pixabay License

"El Consejo de Administración del Banco aprobó una propuesta para realizar un análisis que evalúe la posibilidad de invertir en otras clases de activos. El análisis aún se está elaborando, por lo que cualquier comentario es prematuro en este momento", insistió el propio Holas en relación a la tan comentada posibilidad de que Chequia entre ya de lleno en el mercado de los criptoapctivos con la adquisición de divisas.

Precisamente unos meses atrás, el gobernador del Banco Nacional Checo, Aleš Michl, se refería a la necesidad de diversificar la cartera de la institución, llegando incluso a plantear que Bitcoin llegase a representar hasta un 5% de las reservas nacionales. En una entrevista concedida al Financial Times, Michl llegó a afirmar que “este podría ser un componente de estabilidad a largo plazo si se gestiona correctamente”, unas declaraciones que provocaron una pequeña tormenta mediática tanto en Europa como dentro del país.

Los primeros en Europa

Con todo, la realidad es que la presencia de Coinbase en las reservas del Banco Nacional Checo sí tiene para muchos analistas un peso simbólico considerable. Por primera vez, un banco central europeo incluye en su balance una empresa cuyo negocio gira en torno a las criptomonedas. Actualmente, el 22,8 % de las reservas de divisas del Banco Nacional Checo está invertido en acciones internacionales, dentro de un total de 134.000 millones de euros en reservas, de los cuales casi 108.000 millones corresponden a inversiones a largo plazo y el resto a la parte líquida para operaciones diarias.

En cuanto a Coinbase, esta fue incorporada en mayo de 2025 al prestigioso índice bursátil S&P 500, donde cotizan las 500 mayores empresas de Estados Unidos. La compañía ha vivido un año de contrastes: sus acciones han subido casi un 60% desde enero, pero la compañía reportó una caída del 10% en ingresos en el primer trimestre y un desplome del 95% en su beneficio neto, en parte por una pérdida contable de 600 millones de dólares derivada de la revalorización de las criptodivisas. Por otro lado, el propio Banco Nacional Checo también optó aumentado su participación en Palantir Technologies, una empresa de análisis de datos, añadiendo 49.135 acciones a su cartera.

Es así que Chequia ya tiene exposición, aunque mínima, al ecosistema cripto, derribando lo que podría ser el penúltimo muro hasta esa posible adquisición de monedas como la comentada bitcoin o ethereum y uniéndose así a un pequeño club de países que cuentan con este tipo de inversiones. Por el momento, tan solo El Salvador y Bután cuentan con reservas de bitcoin en su cartera.