¿Quién protegería a los contribuyentes si se elimina el Consejo Nacional de Presupuesto?

El reciente choque entre el Gobierno y el Consejo Nacional de Presupuesto (NRR) en torno al presupuesto estatal desata una enorme controversia y aviva el debate sobre el déficit, la transparencia en el gasto público y los mecanismos de control fiscal en Chequia.

Apenas una semana después de asumir como nuevo viceministro de Finanzas, Petr Mach (SPD) ya ha acaparado todos los titulares por protagonizar una polémica, nacida en el programa de Václav Moravec del pasado domingo, en la Televisión Checa. Durante la emisión, Mach cuestionó la utilidad misma del Consejo Nacional de Presupuesto (NRR), el órgano independiente encargado de vigilar el cumplimiento de las reglas de responsabilidad fiscal y que forma parte de su "lista personal" de organismos que suprimiría.

Petr Mach | Foto: Jan Kubelka,  Radio Prague International

"Incluso antes de ser diputado, tenía una lista de cargos que yo llamaba cargos para suprimir. Y, francamente, si no tuviéramos el Consejo Nacional de Presupuesto con su oficina, nos habríamos ahorrado decenas de millones de coronas. Antes no lo teníamos y nos las arreglábamos con déficits mucho menores. Tener un consejo probablemente no implique una mejor gestión de las finanzas públicas", declaró el viceministro.

En la misma sintonía, Mach sostuvo que los economistas pueden expresar sus opiniones en los medios sin la necesidad de integrar un organismo oficial y considera que su eliminación contribuiría a reducir la burocracia. No obstante, insistió en que aquello se trata su visión particular y que el Ministerio de Finanzas no prepara actualmente ningún paso formal para abolir la institución.

Las declaraciones de Mach llegan después de que el mismo Consejo advirtiera que el proyecto presupuestario aprobado por el Gobierno vulnera la Ley de Responsabilidad Presupuestaria. Así, mientras que el gabinete ha aprobado un presupuesto con un déficit que supera los 12.793 millones de euros, el Consejo afirma que el déficit legal máximo debería ser de 10.193,5 millones.

Andrej Babiš | Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

Frente a esto, son varias las voces que desde el Gobierno han pasado al ataque contra el organismo. El primer ministro y líder ANO, Andrej Babiš, declaró días atrás que el proyecto de presupuesto estatal no viola la ley de responsabilidad fiscal, rechazando las críticas del Consejo y calificándolo como "una institución innecesaria". También la ministra de Finanzas, Alena Schillerová, se ha pronunciado en relación a esta controversia, argumentando en su momento que los límites de gasto se aplican al debate ordinario del presupuesto en septiembre, pero no necesariamente a enmiendas posteriores o a la tramitación tras su devolución parlamentaria. El Consejo rechazó esa tesis y el ministerio replicó cuestionando tanto la interpretación jurídica como las cifras presentadas por el organismo.

Frente a la ofensiva gubernamental, voces de la oposición advierten de que debilitar o directamente eliminar el NRR sería "un absoluto desastre", tal y como señaló el eurodiputado de TOP 09 y exvicegobernador del Banco Nacional Checo, Luděk Niedermayer.

“¿Quién protegería a los contribuyentes de una conducta presupuestaria imprudente, de la acumulación de deudas cada vez mayores?”, cuestionó, indicando así que no es casual que las normas fiscales europeas subrayen el papel de instituciones independientes que presionen a los gobiernos para actuar con responsabilidad.

Luděk Niedermayer | Foto: Filip Jandourek,  Český rozhlas

En este sentido, Niedermayer ve en la situación actual una deriva de "populismo económico": unos proponen aumentar el gasto sin respaldo financiero, otros reducir impuestos sin recortar desembolsos. “El resultado es una escalada de la deuda”, sintetizó.

En cualquier caso, la batalla parece lejos de cerrarse. El Gobierno ya ha esbozado su intención de flexibilizar en el futuro las reglas de la ley fiscal, aunque asegura que seguirá respetando los requisitos de la normativa europea. Entre tanto, el Consejo Nacional de Presupuesto, presidido por Mojmír Hampl, permanece en el centro de una tormenta política que trasciende los números y casi alcanza ya la arquitectura institucional checa.