“Cada día te despiertas esperando ese mensaje, esa llamada”
La diseñadora de sonido Victoriia Kralko pasó meses recopilando llamadas y mensajes de ucranianos separados por la guerra para convertir ese material en la audioserie Hovory (Llamadas), que ganó el Premio de Mejor Audiolibro Checo 2025.
Me di cuenta de cómo la guerra cambiaba y transformaba las conexiones y las relaciones humanas, es decir, cómo las transformaba de forma que ya las colocaba en el espacio virtual.
Victoriia Kralko es diseñadora de sonido licenciada en FAMU, la Escuela de Cine y Televisión de la Academia de Artes Escénicas de Praga. Nacida en la capital checa en una familia ucraniana, Kralko pasó meses recopilando llamadas telefónicas y mensajes de muchos ucranianos separados por la guerra, entre ellos soldados, refugiados y familias enteras, y convirtió el material acumulado en la audioserie Hovory (Llamadas), que ha ganado el Premio a Mejor Audiolibro Checo 2025.
En entrevista con Radio Praga International, Kralko relató su camino en el diseño de sonido y cómo descubrió que este tipo de audios serían importantes.
“Conocía estos momentos de mi propia vida. Así es cómo comenzó todo. Básicamente, porque ya había tenido estas conversaciones con mi primo, que se unió a las fuerzas armadas a finales de 2022. Por algún tiempo, él empezó a comunicarse con su familia solamente por teléfono, ya que se encontraba constantemente en la línea de combate. Me di cuenta de cómo la guerra cambiaba y transformaba las conexiones y las relaciones humanas, es decir, cómo las transformaba de forma que ya las colocaba en el espacio virtual”.
Kralko también cuenta cómo encontró a las otras personas que participaron en su proyecto. La primera de ellas fue una mujer llamada Mila, de la ciudad de Mariúpol. Su esposo, Serhiy, fue uno de los defensores de Azovstal con el Batallón de Azov, que se formó en 2014 para luchar contra los separatistas prorrusos en el Donbás.
Serhiy se encontraba en una prisión rusa, pero justo después de la grabación de esta entrevista a finales de mayo, fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros entre Ucrania y Rusia. Kralko explicó cómo entabló contacto con Mila.
“La conocí en una reunión en apoyo a los defensores de Azovstal aquí, en Praga. Fue una reunión bastante pequeña. La miré y ya supe que era la esposa de un defensor de Azovstal porque tenía una bandera. Era negra y tenía escrito un nombre en grandes letras, la cara de su marido y la palabra Mariúpol. Me puse nerviosa, pero me atreví a acercarme y preguntarle si le apetecía hablar conmigo sobre su experiencia. Le expliqué que en aquel momento era estudiante, que quería hacer un proyecto sobre la guerra en Ucrania y que el tema de la gente retenida en prisiones rusas era sumamente importante para mí. Ella aceptó. Temía que no quisiera hablar conmigo, pero en realidad estaba muy interesada”.
En el primer episodio queda claro que Mila partió del Mariúpol destruido hacia Chequia. Dice Victoriia Kralko que Mila no vive en Praga y tuvo que viajar a una pequeña ciudad checa para entrevistarla y conocer mejor su experiencia. Cuando Kralko le preguntó si tenía contacto alguno con su marido, Mila contestó que le escribía y le mandaba mensajes de voz todos los días, a veces incluso varias veces al día.
“Entonces se cumplían dos años del inicio de la invasión, así que durante dos años ella le había estado enviando mensajes grabados todos los días. Él, sin embargo, jamás los recibió ya que no tenía acceso a su teléfono en prisión. Y ella esperaba su respuesta. Esto me pareció bastante poderoso, esta comunicación unilateral donde esperas que la otra persona te conteste. Cada día te despiertas esperando ese mensaje, esa llamada, ese mensaje de voz”.
Al final, Mila le proporcionó acceso completo a las todas sus conversaciones con Serhiy, una decisión que Kralko calificó de muy valiente. Esto incluía todas las grabaciones de voz, así como las llamadas del inicio de la guerra y las tres llamadas que Mila tuvo con Serhiy cuando él ya había sido detenido. Todas duraban bastante poco, alrededor de 30 segundos cada una.
Actores checos prestan sus voces a estas personas
El dilema de cómo crear una audioserie en checo con mensajes en ucraniano había sido resuelto desde el principio, según aclaró su autora.
“Desde el inicio, decidimos no usar el sonido original. Había prometido a todos los que confiaron en mí con sus historias y sus momentos más íntimos, porque las conversaciones telefónicas son algo muy íntimo, que no utilizaría el material original”.
En este caso, actores checos prestaron sus voces a estas personas en un momento tan vulnerable y poderoso al mismo tiempo para ellas. Entre ellos se encuentran Pavla Beretová, o Jitka Sedláčková, en el papel de su abuela, o Daniel Krejčík. Los papeles de Mila y Serhiy los interpretaron Anna Fialová y Miloslav König.
A Victoriia Kralko tampoco se le olvida elogiar el trabajo de la directora, Bela Schenková, que tuvo un importante papel en la estética final de la serie.
“La directora Bela Schenková estuvo increíble. Ella realmente pudo transformar lo escrito en las páginas en algo vivo. Los actores, por ejemplo, tenían los móviles pegados a sus orejas todo el tiempo. Cuando se trataba de mensajes escritos, no leían un guión. Tenían los teléfonos en la mano constantemente y actuaban con ellos. Esto lo ideó Bela y fue lo que realmente hizo que el proyecto se sintiera auténtico”.
En la serie destacan también efectos sonoros como, por ejemplo, el sonido que indica que el mensaje está enviado.
“Nuestro diseñador de sonido hizo todos estos efectos muy sutiles, dejando así más espacio para la voz, ya que es la voz lo que lo sostiene todo. Los efectos de sonido quedan en la periferia, pero están presentes. No queríamos sonidos de bombardeos, explosiones, sirenas de ataques aéreos, sino algo emocionalmente similar. De otra forma, estos sonidos hubieran hecho la atmósfera más teatral y demasiado dramática. La voz ya traía el drama y no se necesitaba más. A veces el silencio también lograba tal efecto”.
Asimismo, para Kralko sería una buena idea que el proyecto se tradujese a otras lenguas, entre ellas, el ucraniano también.
“Al principio, no pensé en una versión ucraniana porque cuando tomé esta decisión, consideraba que cada ucraniano ya vive esto a diario y que no necesita recordatorios. No obstante, esto no es completamente cierto, ya que no todos los ucranianos tienen lazos con alguien en primera línea de guerra. He recibido mensajes de amigos ucranianos diciendo ‘deberías hacer esto en ucraniano, lo necesitamos’, así que me puse a pensarlo. En otros idiomas, y especialmente en inglés que es la lengua franca, ¡sería un sueño!”
Audiolibro del año
No se trata sólo de los ucranianos en Ucrania, sino de los europeos, el futuro de Europa, y demostrarle al mal que no puede seguir adelante. Se trata de nuestro propio futuro.
Victoriia Kralko habla también del premio que ha recibido y qué es lo que significa para ella, especialmente en el contexto actual del creciente cambio de actitud hacia los refugiados ucranianos en Chequia.
“Me pareció irreal. Aprecié el hecho de que los jueces hubieran notado la importancia de este proyecto, ya que como alguien que tiene una conexión tan fuerte con Ucrania, he estado frustrada en los últimos años, especialmente porque la guerra que Rusia hizo estallar va desapareciendo del debate público y los medios de comunicación. Este reconocimiento me demostró que a la gente todavía le importa, que escucharon la serie y que les tocó”.
Por el momento, los esfuerzos de Victoriia Kralko están enfocados no sólo en Ucrania, sino también contra el imperialismo ruso y los crímenes de guerra de Rusia.
“Ucrania es importante para mí porque es uno de mis países de origen, pero también porque estoy convencida de que esta guerra nos afecta a todos en Europa. No se trata sólo de los ucranianos en Ucrania, sino de los europeos, el futuro de Europa, y demostrarle al mal que no puede seguir adelante. Se trata de nuestro propio futuro”.








