Biblioteca Técnica Nacional, fuente de información del tercer milenio

Biblioteca Nacional Técnica

¿Saben, amigos, dónde pueden averiguar cuántas calorías quemaron al subir 45 escaleras? ¿Y dónde pueden elegir una sala de estudio según su coeficiente intelectual? En la nueva Biblioteca Técnica Nacional de Praga, que visitaremos con ustedes en este espacio de Radioviajes.

Más de un millón y medio de libros almacenados en tres depósitos subterráneos. Unos 500.000 libros ofrecidos al préstamo libre en régimen de autoservicio en cuatro plantas de superficie. Unas 1.300 plazas para estudiar y otras 500 destinadas al relajamiento. Una cafetería, una galería, duchas, una librería, un centro para hacer copias, salas de conferencia y una tienda donde se venden y reparan componentes para computadoras y también un espacioso aparcamiento para automóviles y para bicicletas.

La nueva Biblioteca Técnica Nacional, ubicada en la Plaza Fleming en el barrio Dejvice de Praga, en medio de diversos campus de universidades técnicas, es más que una simple biblioteca. Está proyectada como un lugar de encuentros donde el lector se convierte en un cliente que al hacer uso de sus facilidades debe sentirse como en su casa, destaca el director de la institución, Martin Svoboda.

“Pensábamos que el estudio es una actividad fatigosa así que equipamos el edificio con sillas resistentes en las que uno puede pasar sentado horas sin sentirse incómodo. Lo mismo pasa con los sillones que los visitantes pueden trasladar según su gusto. Además tienen a disposición biombos que pueden acomodar de manera que tengan un rincón privado para charlar y estudiar”.

Martin Svoboda agrega que la Biblioteca Técnica Nacional dispone de una sala de estudio abierta las 24 horas del día, 18 salas de estudio para equipos donde los estudiantes pueden trabajar en proyectos en conjunto y 29 salas de estudio individuales.

“El estudiante puede alquilar una sala de estudio para todo el semestre. Cuando escribe su tesis, puede dejar allí todos sus libros y materiales. La sala se cierra con una llave impidiendo el acceso a personas no autorizadas”.

El moderno edificio tiene cuatro entradas. Su planta baja funciona como una plaza pública abierta a cualquier persona, indica el director de la Biblioteca Técnica Nacional.

“Esperamos que sea un lugar interesante de reuniones. Está instalada allí una gran tabla amarilla en la que los usuarios pueden pegar o escribir sus recados y mensajes. Esperamos que se citen allí también los enamorados”.

Al concepto de libre acceso, penetrabilidad y transparencia le corresponde la forma de óvalo del inmueble, según explica el arquitecto Roman Brychta, del estudio Projektil architekti, que tuvo a cargo el diseño de la biblioteca.

“Queríamos diseñar un edificio compacto y concéntrico sin cantos ni esquinas. Igual que podemos atravesar el inmueble por dentro, podemos rodearlo fácilmente por el exterior”.

La construcción de hormigón permite acumular el calor y el frío, según la estación del año, gracias a lo cual la biblioteca puede prescindir prácticamente del aire acondicionado. Al mismo tiempo el edificio aprovecha a lo máximo la luz natural, agrega Roman Brychta.

“La luz entra por el gran atrio que está en el centro y luego por la fachada de vidrio. A ello corresponde la disposición de los espacios de la biblioteca. Los lugares para estudiar bordean la fachada y el atrio aprovechando la luz del día. En los sitios oscuros se encuentran las estanterías con libros que al contrario necesitan estar protegidos de la luz”.

Las paredes grises de la biblioteca están decoradas con dibujos del artista y periodista rumano Dan Perjovschi. Sus caricaturas sencillas comentan temas y situaciones que se refieren a cada uno de nosotros, trátese de la Unión Europea, el desempleo, el papel del dinero o la cuestión de la libertad en la sociedad actual.

Por otro lado, las distintas secciones de la biblioteca están señaladas con divertidos pictogramas. Por ejemplo, las salas con máquinas de bocadillos están ilustradas con una cifra de calorías consumidas. Y en la imagen que prohíbe fumar aparece un cigarrillo que no emite humo, sino las letras CO2, es decir dióxido de carbono.

Con excepción de la planta baja, los suelos de la biblioteca están pintados con colores que corresponden al mapa de la carga estática del edificio, como explica Radim Babák, del estudio Hyposdesign.

“Cuando se diseña una casa, se hacen un montón de cálculos estáticos. Al final los expertos de estática entregan un mapa de color donde están señalados los distintos tipos de presión sobre el suelo. El punto más oscuro indica el lugar que está más sujetado. Cuanto más claro es el color, tanto más inestable es el edificio estáticamente”.

Sin embargo, lo más importante en una biblioteca son los libros. Así lo destacó también el alcalde del distrito Praga 6, Tomáš Chalupa, en la inauguración de la Biblioteca Técnica Nacional.

“Creo que cada uno de nosotros está aterrorizado por lo poco que se lee. Cuando era niño, marzo era el mes del libro. Hoy es el mes de Internet y hay quienes dicen que en la red uno puede encontrar el libro. Tengo 35 años, así que me considero joven, y afirmo que un libro que no tiene su olor, un libro que no se arruga, un libro que no tiene páginas de papel, un libro que no necesita un señalador, es sólo medio libro”.

El centro de la Biblioteca
La Biblioteca Técnica Nacional se especializa en la literatura dedicada a la técnica y las ciencias naturales aplicadas. Los interesados encontrarán en el edificio publicaciones de la antigua Biblioteca Técnica Estatal, así como una parte de los fondos de la Universidad Tecnológica Checa (ČVUT) y la Escuela Superior Químico-Tecnológica (VŠCHT). Los libros más viejos proceden de principios del siglo XVI.

Los tomos están ordenados en las estanterías de una manera diferente a la de Klementinum, donde la biblioteca técnica residió anteriormente durante 73 años, como precisa el director Martin Svoboda.

“En los depositarios de Klementinum los libros estaban ordenados cronológicamente tal como llegaban. En el nuevo edificio se ordenan según la temática. Este principio funciona en bibliotecas con préstamo de autoservicio en EE.UU., Gran Bretaña. Así que los estudiantes que comprendan el sistema aquí ya sabrán cómo orientarse cuando se vayan a estudiar al extranjero”.

El edificio de la nueva biblioteca técnica alberga también una sucursal de la Biblioteca Municipal de Praga. El director de la misma, Tomáš Řehák, apuntó que la Biblioteca Técnica Nacional es así uno de los pocos lugares en el planeta donde el lector encuentra libros de los dos premios Nobel checos, el poeta Jaroslav Seifert y el fundador de la polarografía, Jaroslav Heyrovský.

“Es posible que una abuela que venga para pedir un libro de Danielle Steel se acuerde que estudió arquitectura y vaya a ver qué hay de nuevo en ese campo desde que se jubiló. Y por otro lado, estudiantes jóvenes se darán cuenta que también existe la poseía y que Jaroslav Heyrovský no es el único premio Nobel checo”.

Porque una biblioteca moderna no es una suma de libros que se hallan dentro, señaló Tomáš Řehák. Es un lugar que ofrece contextos.

Foto: Andrea Fajkusová y Bára Kmentová