Exposición que advierte del abuso de datos

‘Global control and censorship’, foto: Facebook Galerie NTK

Advertir de los eventuales peligros que conlleva el uso de las nuevas tecnologías es lo que quiere una exposición internacional instalada en la Biblioteca Técnica Nacional, en Praga.

‘Global control and censorship’, foto: Facebook Galerie NTK

Diversos tipos de cámaras, celulares, así como juguetes y obras artísticas componen la muestra ‘Global control and censorship’. Ésta tiene lugar en la Biblioteca Técnica Nacional de la capital checa y documenta cómo las tecnologías contemporáneas se inmiscuyen en nuestra privacidad, informa Tomáš Fridrich del Instituto Goethe, de Praga, que cooperó en la organización de esta exhibición.

“La muestra se compone de unos 40 objetos y obras de arte de 30 artistas y diseñadores tanto checos como extranjeros. Lo que se persigue con ella es llamar la atención de las personas en la forma en que utilizamos y a veces compartimos nuestros datos personales, en los nuevos problemas que aparecieron en la sociedad humana con la digitalización e Internet”.

Tomáš Fridrich, foto: archivo Goethe-Institut
A través de la conexión de nuestro teléfono móvil con una red wifi pública, o gracias a las cámaras instaladas en cada esquina, es posible obtener legalmente información sobre la gente. Si se quiere, se llega a saber así por ejemplo, dónde tal o cual persona cenó la noche anterior o hace un año, o en qué hotel se alojó durante sus vacaciones en Italia.

Entre los artículos en la exhibición figura una pantalla especial con una antena que monitorea los celulares en sus proximidades y es capaz de extraer metadatos de ellos, como apunta Tomáš Fridrich.

”Es algo que cada persona que tiene un teléfono inteligente divulga sobre sí mismo tranquilamente. Estos datos, obtenidos gracias a que uno se conecta a las redes wifi públicas, se conservan durante largo tiempo. Por ejemplo, cuando sometimos la pantalla a prueba, uno de los comisarios de la exposición encontró allí la conexión a la red wifi de un hotel en Corea donde estuvo alojado hace tres años”.

La lista de lugares donde el propietario del celular analizado ha estado últimamente aparece en el lado derecho de la pantalla. Se pueden ver nombres concretos de restaurantes, cafeterías, hoteles y estaciones de tren. O sea lugares donde la persona dada se había conectado a la red wifi pública.

Marc Lee: Security First (2015), foto: Anatole Serexhe / Facebook Galerie NTK
Vemos también unas claves con cifras, que son los números en forma cifrada de los celulares a los que había llamado últimamente la persona cuyo celular es seguido por la pantalla. Un experto en informática que sabe trabajar con las cifras podría obtener así fácilmente y de forma legal los números de teléfono del celular de colegas, familiares y amigos.

En otra parte de la exposición hay una colección de cámaras, capaces de distinguir tanto la imagen, el rostro de una persona, como su voz. A una persona alguien puede seguirla y monitorear libremente incluso todo lo que dice, porque estos aparatos los puede adquirir cualquiera en una tienda. Justamente de ello quiso advertir el autor de esta instalación.

Entre las cámaras se encuentra una muñeca que graba los sonidos a su alrededor. Un niño puede preguntarle lo que quiere o compartir con ella sus secretos. En Alemania esta muñeca está prohibida, justamente por el peligro de que los datos reunidos por ella y enviados automáticamente a Estados Unidos para ser procesados, pueden afectar la privacidad de los niños y también de sus padres, y podrían ser aprovechadas para fines publicitarios.

La exposición ‘Global control and censorship’ sobre el peligro que conllevan las tecnologías modernas, es itinerante. En la Biblioteca Técnica de Praga se prolongará hasta finales de julio, para trasladarse posteriormente a Letonia y Hungría.