Mientras se festejaba el surgimiento de Checoslovaquia, culminaba en el nuevo país la pandemia de influenza. Checoslovaquia fue uno de los países europeos más afectados.
Las empresas en Chequia han encontrado una manera de mantener su productividad a pesar del teletrabajo que impuso la pandemia del coronavirus.
Un anillo de sello que dio a su hija el famoso pedagogo y filósofo checo Jan Amos Komenský, Comenio, sigue supuestamente en propiedad de sus descendientes.
Se establece el toque de queda entre las 21 y las 4:59 horas desde el 28 de octubre. Los comercios cerrarán los domingos y desde las 20 horas el resto de días.
La nueva pasarela, que une el barrio de Troja con la isla del Emperador en Praga, sustituye a la que se derrumbó en diciembre de 2017.
El Ministerio de Defensa checo planea comprar nuevo equipamiento y técnica militar. A ello se oponen los comunistas que quieren dar el dinero a la lucha contra COVID-19.
El primer ministro, Andrej Babiš, reconoció que las restricciones para frenar el coronavirus no están funcionando y criticó que mucha gente no las esté respetando.