Amnistía Internacional critica a la República Checa

Irene Khan, secrétaire général d'Amnesty International, photo: CTK

La República Checa viola los derechos humanos, señala en su comunicado anual Amnistía Internacional. La organización sostiene que en la República Checa existe discriminación hacia la minoría gitana, criticando a la vez el tratamiento a pacientes hospitalizados en sanatorios psiquiátricos.

Irene Khanová, secretaria general de la Amnistía Internacional (Foto: CTK)
El Estado no ha creado un proyecto de educación y empleo para los gitanos, dice Amnistía Internacional. Además, con más frecuencia los gitanos del país tienen que hacer frente a ataques racistas. El comunicado advierte de que incluso la policía comete una violencia contra los gitanos, mencionando que el pasado junio tres policías de la ciudad de Cheb, al oeste de la República Checa, golpearon y orinaron a un gitano. Los tres individuos fueron condenados posteriormente solamente a penas condicionales. Una portavoz de la policía checa sostuvo que este exceso no se puede generalizar y que no es posible juzgar a todo el cuerpo policial por este caso.

"Pero, naturalmente, si se comprueba que tal persona hizo uso de violencia física en el caso respectivo, no puede ejercer de policía", afirmó la portavoz.

La Amnistía Internacional señala en el comunicado que algunos sanatorios psiquiátricos checos utilizan las llamadas "jaulas", es decir, "camas con mallas", lo que es humillante e inhumano. Por su parte, los psiquiatras checos se defienden diciendo que algunas distorsiones psíquicas no pueden ser tratadas de otra forma y que los pacientes pueden ser peligrosos, según dijo el director del mayor sanatorio psiquiátrico de Praga, Zdenek Basný.

"Ese método se utiliza al tratarse de pacientes que no se pueden calmar farmacológicamente en una terapia a largo plazo y que ponen en peligro a sí mismo y a su alrededor", indicó el director agregando que ese procedimiento se utiliza tan sólo en caso de que hayan fallado otros métodos del tratamiento.

En todo caso, el Ministerio de Asuntos Sociales anunció elaborar una enmienda a la ley que debería especificar con más rigurosidad cuándo es posible utilizar las "camas con mallas" para que no se pueda abusar de este medio.