Agricultores checos: El ingreso en la Unión Europea podría arruinarnos

Ramiro Cibrian (de izquierda) y Jaroslav Palas, Foto: CTK

Los agricultores checos vuelven a levantar su voz. O tendremos después de la entrada en la Unión Europea las mismas ventajas que los actuales miembros o saldremos a la calle y bloquearemos las carreteras, advierten al Gobierno. El sector afronta una grave crisis y la mayoría de las empresas agrícolas consideran la posibilidad de declararse en quiebra.

Según lo planteado hasta el presente, los agricultores checos no percibirían desde 2004, año considerado como el del ingreso de la República Checa en la Unión Europea, las mismas subvenciones directas que sus colegas eurooccidentales. Hasta ahora, la Unión vino considerando la concesión del 25 por ciento de lo que recibirán los agricultores de los actuales países miembros. También las cuotas de producción estipuladas para los candidatos son discriminatorias, se quejan los agricultores temiendo que no sean capaces de hacer frente a la fuerte competencia.

Ramiro Cibrian (de izquierda) y Jaroslav Palas, Foto: CTK
El ministro de Agricultura checo, Jaroslav Palas, no espera que se logre conseguir las mismas subvenciones directas. Existen, sin embargo, otras posibilidades, asegura Palas.

"Podríamos compensar las subvenciones directas con una contribución menor al presupuesto de la Unión. Además, nuestros agricultores podrían contar con los recursos financieros percibidos a través de los fondos estructurales. Allí hay ciertas reservas que garanticen la competitividad del sector agrícola checo".

El negociador principal checo con la Unión Europea, Pavel Telicka, admite la posibilidad teórica de aplazar el ingreso de la República Checa en caso de que la Unión mantenga el proyecto inicial de las subvenciones agrícolas.

La decisión final debería ser tomada en la cumbre de la Unión Europea, a celebrarse en diciembre en Copenhague. Sin embargo, mucho podría decir ya al respecto la reunión de los "Quince" iniciada este jueves en Bruselas. En ella los países miembros tratarán de hallar una solución a las cuestiones financieras relacionadas con la ampliación.