Xenofobia y resistencia al matrimonio igualitario: las críticas a Chequia de Amnistía Internacional
En su Informe Anual sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, la organización Amnistía Internacional advierte sobre el debilitamiento generalizado del Derecho Internacional.
El Informe Anual sobre el estado de los derechos humanos en 144 países del mundo en 2025, ha sido presentado en Praga por la sucursal checa de Amnistía Internacional este martes. El documento advierte que el mundo se encuentra al borde de una nueva y peligrosa época. Según sostuvo en conferencia de prensa Martina Nejedlá, portavoz de la sucursal checa de esa organización internacional, las potencias mundiales y determinadas corporaciones y movimientos rechazan los derechos humanos y debilitan sistemáticamente el Derecho Internacional y la cooperación global.
“Los protagonistas más poderosos violan directamente las normas establecidas, que debe proteger a los civiles, garantizar su responsabilidad y evitar conflictos”.
Por el contrario, el informe considera que esos protagonistas dejan de lado los esfuerzos practicados desde hace unos 80 años por solucionar los problemas globales en base a la colaboración internacional. Imponen un sistema basado en la dominación, la impunidad, las ganancias y el desprecio por el Derecho Internacional. Muestras de eso son, según Amnistía Internacional, la ampliación de asentamientos y pueblos ilegales por parte de Israel en la Cisjordania ocupada, promoviendo de facto una anexión, la intensificación de los ataques rusos contra infraestructuras civiles en Ucrania, el ataque de Estados Unidos contra Venezuela o la situación en Sudán, donde grupos armados cometen violencia sexual y asesinan a miles de civiles.
Lucie Laštíková, directora de la sucursal checa de Amnistía Internacional, agregó que “lo que hoy seguimos en el mundo no es sólo un conjunto de crisis aisladas, sino un sistemático avance hacia un modelo nuevo que debilita los derechos humanos, la igualdad y los principios fundamentales del Estado de derecho”.
Según Laštíková, esa tendencia se hace patente también en la República Checa, donde se dan, cada vez con mayor frecuencia, fenómenos preocupantes como una creciente xenofobia frente a los refugiados, la desigualdad que perdura en la enseñanza, y el reconocimiento insuficiente de los derechos de parejas del mismo sexo. “Si los Estados no son capaces de proteger los derechos de todos sin excepción alguna en su territorio, difícilmente podrán contribuir a su protección a nivel global”, destacó Laštíková.
El informe de Amnistía Internacional también llama la atención sobre los crecientes ataques contra la sociedad civil en todo el mundo. Los gobiernos tratan de hacer callar las voces críticas, limitan la libertad de expresión y criminalizan a quienes se oponen a su política. Diversos pasos adoptados contra las organizaciones sin fines de lucro también en la República Checa demuestran que se va estrechando el espacio para imponer el derecho y promover un control democrático del poder. También consideran alarmante en Chequia el debilitamiento en el sector a cargo de la protección del medio ambiente.
Amnistía Internacional destaca que esas tendencias están estrechamente vinculadas con el desarrollo económico: crece la influencia de las grandes corporaciones, hay un control y regulación insuficientes de su poder, y a los gobiernos les falta voluntad para solucionar la evasión de impuestos, con lo que así contribuyen a la profundización de la desigualdad y el debilitamiento de la protección de los derechos de los más vulnerables.
Al mismo tiempo se limita la ayuda internacional lo que, según Amnistía, pone en amenaza la vida de millones de personas, por ejemplo en lo que respecta a la atención médica, la protección de los refugiados o la lucha contra los impactos del cambio climático.
De acuerdo con Amnistía Internacional, el futuro está abierto y todo depende de si los países y las sociedades deciden oponerse a la crisis actual. La organización exhortó a los gobiernos a que rechazaran la política de concesiones y comenzaran a defender consecuentemente el Derecho Internacional y la sociedad civil.
En cuanto a la República Checa, el informe de Amnistía Internacional señala ciertos avances en lo que respecta a los derechos humanos, como por ejemplo, que las mujeres de origen gitano que durante el comunismo fueron esterilizadas, tengan una nueva posibilidad de indemnización. Las parejas del mismo sexo pueden legalizarse como parejas de hecho, pero no disponen todavía de los mismos derechos que los matrimonios clásicos. El documento advierte que continúa la segregación de niños gitanos en las escuelas, los refugiados ucranianos siguen enfrentándose a posturas xenófobas y problemas económicos.
Se critica igualmente que la Ley Europea del Clima, de 2021, no ha sido aprobada todavía por el gobierno checo. Como un gran peligro son definidos los envíos incontrolados de armas desde Chequia, por ejemplo a Israel, a pesar del riesgo de que esas armas y material militar puedan ser aprovechados para cometer genocidio, crímenes contra la Humanidad y otros homicidios en la Franja de Gaza.








