Václav Havel pide la liberación de la disidente birmana Suu Kyi

Václav Havel a Nataša Kandičová, foto: ČTK

El ex presidente checo, Václav Havel, reunió a catorce premios Nobel de Literatura para apelar a la junta birmana por la liberación de la disidente y Premio Nobel de Paz, Aung San Suu Kyi.

El ex presidente checo, Václav Havel, después de la inauguración del festival de cine documental sobre derechos humanos 'Un mundo', foto: CTK
Catorce premios Nobel de Literatura, entre ellos Günter Grass, Imre Kertesz, y José Saramago, juntaron su firma al llamamiento del ex mandatario checo, Václav Havel, que exige la liberación de la Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, sometida desde mayo de 2003 a régimen de arresto domiciliario en su casa de Rangún, y de otros escritores birmanos condenados a altas penas de prisión o a trabajos forzados.

Sólo Gabriel García Márquez y el escritor ruso Alexander Solzhenitsin rechazaron explicando que no firman llamamientos políticos, al mismo tiempo que expresaron compasión con los disidentes birmanos.

"Nos dirigimos a Uds. en un asunto que nos atañe a todos nosotros profundamente. Nos preocupa la cada vez más fuerte represión contra el movimiento pacífico por la democracia en la Unión de Myanmar, así como la privación de la libertad de expresión - y en muchos casos de la libertad física - a nuestros colegas escritores", consta en la declaración, que presentó el presidente del PEN Club checo, Jirí Stránský, este miércoles en Praga durante la inauguración del festival de cine documental sobre derechos humanos "Un mundo".

"Mientras haya un sólo prisionero político, mientras que los escritores, periodistas y demás ciudadanos no puedan discutir sin miedo sobre el futuro de su país, todas las declaraciones sobre las reformas políticas carecerán de crédito. La experiencia histórica nos enseña que la libertad de expresión y un debate público libre y abierto no pueden encontrarse al final del camino hacia la democracia, sino al principio de cualquier reforma real", se dice también en el llamamiento dirigido a los representantes máximos de la junta militar de Birmania, y remitido a las embajadas birmanas de Berlín, Londres, Washington y otras ciudades del mundo.