Tijeretazos, uno de los clásicos más recordados de Jiří Menzel, cumple 40 años

Postřižiny, foto: © Filmové Studio Barrandov

Esta comedia lírica rebosante de espuma de cerveza y buen humor basada en la novela autobiográfica de Bohumil Hrabal fue estrenada en febrero de 1981. La cinta no ha perdido un ápice de su encanto en todo este tiempo.

Postřižiny,  foto: © Filmové Studio Barrandov

La película cuenta la historia del gerente de una fábrica de cerveza (en realidad el padrastro de Bohumil Hrabal) durante la Primera República. Hrabal pasó varios años de su niñez en la cervecera de Polná (1915-1919) y después en la de Nymburk, en la que su padrastro estaba al cargo de la fábrica.

Los distintos episodios cómicos de sus protagonistas (la encantadora mujer del administrador, interpretada por M. Vášáryová; su querido marido Francin, que encarnó J. Schmitzer; y su hermano Pepin, el inolvidable cuñado imposible de callar que bordó J. Hanzlík), tienen como hilo conector los incesantes conflictos del incansable Francin con los accionistas de la fábrica, que son las personas más influyentes de la pequeña ciudad de provincias. Las salidas de tono del ruidoso Pepin, que se encuentra de visita, ponen en peligro la carrera de Francin, a quien salva, eso sí, el irresistible encanto de su bella esposa.

El noveno largometraje del director ganador de un Oscar Jiří Menzel fue rodado en Počátky y en la fábrica de cerveza de Dalešice. A pesar de contar con una temática tan checa, la película tuvo gran éxito en el extranjero, convirtiéndose en una de las pocas producciones checoslovacas de principios de los 80 cuyos derechos de distribución compraron numerosas empresas tanto europeas como de otros americanas.

Postřižiny,  foto: © Filmové Studio Barrandov
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