Radio Praga y Latinoamérica: un diálogo entrañable que cumple 90 años

Con el apoyo de la Comisión Permanente del Senado para los compatriotas checos que viven en el extranjero, Radio Praga Internacional celebró un coloquio en el Senado checo para recordar el origen de las emisiones al exterior y reafirmar el vínculo profundo que mantiene con las siempre apasionantes comunidades de descendientes checos en América Latina.

Klára Stejskalová | Foto: Antoan Pepelanov,  Radio Prague International

En poco más de un mes se cumplirán nada menos que noventa años del inicio de las emisiones al extranjero de la Radio Checa, es decir, del nacimiento de Radio Praga Internacional. En ese marco tuvo lugar este miércoles un coloquio dedicado a ese gran surgimiento y también a una parte muy importante de su público: las comunidades checas de Latinoamérica. El evento, además, se realizó en un sitio muy particular: la Sala Terrena de los Jardines Wallenstein, una monumental galería barroca decorada con frescos y columnas, utilizada por el Senado checo para actos culturales, recepciones y encuentros públicos.

Tomáš Czernin | Foto: Antoan Pepelanov,  Radio Prague International

La jefa de redacción de Radio Praga Internacional, Klára Stejskalová, fue la moderadora del encuentro y la encargada de dar la bienvenida a la charla Praga llama al mundo, organizada con el apoyo de la Comisión Permanente del Senado para los compatriotas checos que viven en el extranjero. A pesar de las altas temperaturas registradas este miércoles, el evento pudo desarrollarse sin inconvenientes gracias a la sombra reparadora de la Sala Terrena, que además albergaba la exposición preparada por Radio Praga con motivo de su 90.º aniversario.

Foto: Antoan Pepelanov,  Radio Prague International

A modo de presentación, tomó la palabra el senador y presidente de la Comisión Permanente para los compatriotas en el extranjero, Tomáš Czernin, quien definió el trabajo de Radio Praga Internacional como “una gran contribución tanto para el país como para las distintas comunidades checas a lo largo del mundo”. Y subrayó, además, que esas comunidades se encuentran en el foco de atención por la realización, esta misma semana, del encuentro de profesores de checo en el extranjero y la conferencia de compatriotas.

Un comienzo entre amenazas

Además de parte del equipo de la redacción en español de Radio Praga, participaron en la charla la lingüista y pedagoga del Departamento del Idioma Checo y Teoría de la Comunicación, del Departamento de Bohemística para Extranjeros, Ivana Bozděchová, y el historiador y experto en comunidades de compatriotas checos Ivan Dubovický, quien, en representación del Ministerio de Asuntos Exteriores, recordó el gran impulso que esa cartera dio al nacimiento de las emisiones al exterior de la Radio Checa, en un contexto marcado, sobre todo, por diversas amenazas.

Foto: Antoan Pepelanov,  Radio Prague International

“Me gustaría decir, para comenzar, que el Ministerio de Asuntos Exteriores, desde el inicio de la existencia de la radiodifusión, comprendió bastante rápido la enorme importancia de este nuevo medio y trató de utilizarlo ya en los años veinte dentro de las posibilidades técnicas que había en ese entonces. Por supuesto, el alcance de los transmisores era limitado y el creciente interés del ministerio surge en la medida en que Checoslovaquia empieza a verse amenazada: desde los años treinta había ataques constantes contra el país desde todos los estados vecinos, intentos de socavar la democracia checoslovaca… no solo desde Alemania, sino también desde otros sitios como Budapest, Austria, etc. Así que el ministerio decidió que debía hacer algo al respecto. Y comenzó, a partir de 1934, a trabajar en un proyecto para eliminar esas influencias negativas. En el caso de América Latina, que es lo que hoy nos interesa, había enormes colonias alemanas e italianas con una propaganda muy eficaz contra la por entonces Checoslovaquia. Casualmente, el autor de ese proyecto que, en abril de 1936, derivaría en Radio Praga fue el diplomático Josef Korbel, padre de Madeleine Albright. Y además es interesante que esto interesara personalmente al entonces presidente Beneš, que terminó aprobando esta concepción”.

Tres grandes objetivos

Luego, Dubovický explicó que el proyecto de la radiodifusión al extranjero tenía tres objetivos principales: difundir información objetiva; mantener la integración de los compatriotas que habían desempeñado un rol preponderante en la lucha por la liberación y la independencia durante la Primera Guerra Mundial; y, por último, permitir que las distintas embajadas estuvieran al tanto de las últimas noticias.

Foto: Antoan Pepelanov,  Radio Prague International

En cuanto a las comunidades checas en Latinoamérica, Dubovický situó su origen en la segunda mitad del siglo XIX y destacó la influencia que ejerció sobre ellas la intensa propaganda de compañías navieras y ferroviarias que, en cierto modo, buscaban reproducir el auge económico de Estados Unidos. Siguiendo el principio de “gobernar es poblar” del político y pensador argentino Juan Bautista Alberdi, aquellas empresas comprendieron que, para poder trabajar las enormes extensiones de tierra sin cultivar, las reservas de petróleo y el gran potencial de producción industrial, hacía falta mano de obra.

De hecho, recalcó que hubo períodos en los que tanto Argentina como Brasil llegaron a pagarles a emigrantes checos para cruzar el océano y comenzar a poner en marcha el país. Sin embargo, aclaró que el gran auge migratorio checo llegaría recién en los años veinte, cuando Estados Unidos introdujo las llamadas leyes de cuotas en 1921 y 1924, reduciendo así de manera drástica la posibilidad de emigrar desde Checoslovaquia hacia ese país.

Ivan Dubovický | Foto: Xavier Amedeo Pallas,  Radio Prague International

A partir de ese momento, explicó Dubovický, se observa un aumento más que considerable en la cantidad de checos que decidieron continuar su vida en lo que él denomina los países ABC: Argentina, Brasil y Chile, entre otras naciones.

Una motivación especial

Por su parte, Ivana Bozděchová brindó algunas claves para entender la tarea que lleva a cabo la Casa de la Cooperación Internacional (Dům zahraniční spolupráce), encargada, entre otras funciones, de enviar profesores de checo a diversos países del mundo, contribuyendo así a uno de los grandes desafíos que deben afrontar las comunidades checas: mantener el idioma.

“El programa tiene dos grandes partes: el llamado programa de compatriotas y luego el programa de apoyo a los docentes de lengua y literatura checa en las universidades. Actualmente, tenemos unos 13 profesores en comunidades de compatriotas en 10 países y 33 docentes en universidades de 21 países. Pero además —y creo que esto es muy importante para los compatriotas— cada año organizamos un curso de cuatro semanas de lengua checa para compatriotas del extranjero y bohemistas, que también tienen la posibilidad de venir aquí a estudiar checo durante un semestre”.

Ivana Bozděchová | Foto: Martin Hundák

Tras reconocer que, debido a la famosa dificultad del checo, suele agradecer no tener que aprenderlo como idioma extranjero, Bozděchová explicó qué ventajas tienen los descendientes de checos a la hora de incursionar en la lengua, incluso en aquellos casos en que sus ancestros no les hayan enseñado ni una sola palabra.

“Para los compatriotas, la motivación inicial es distinta y es lo más importante: después de todo, se trata nada menos que del idioma de su comunidad. Una gran ventaja es que ellos no lo aprenden por la necesidad de comunicarse, sino por el deseo de integrarse o afianzar los vínculos con su familia, los antepasados y la cultura checa, enterarse de lo que decía o pensaba su abuela o bisabuela, esa es más bien la motivación. Es decir, su enorme ventaja es que se trata para ellos de un idioma natural, orgánico, entrañable, y eso hace que, desde el principio, se den cuenta simplemente de que el checo funciona en tanto herramienta natural de comunicación dentro de la comunidad y de que, por ejemplo, usar las declinaciones sí tiene sentido”.

Es decir, a diferencia de los bohemistas y otros valientes que buscan aprender checo por interés académico o por motivos laborales, ella enfatiza que, en el caso de los descendientes, lo que se pone en juego es una relación mucho más emocional. En ese sentido, destacó que incluso cuando los problemas económicos no dejan tiempo ni recursos para aprender un idioma tan complejo, los latinos con orígenes checos suelen salir adelante gracias a la enorme fuerza de voluntad que les brinda su propia curiosidad por aprender.

Un ídolo de Boca Juniors y la exitosa gira de FK Teplice

En la charla también hubo espacio para la distensión, y se recordó a quien suele mencionarse como el descendiente checo más famoso de Argentina: el ídolo del Club atlético Boca Juniors Enrique Hrabina, que conquistó a esa afición conocida como “el jugador número 12” gracias a su espíritu guerrero, que lo llevaba a no dar por perdida ninguna pelota, carácter que, según se dijo, lo heredó de su madre checa, quien en un contexto totalmente diferente tuvo que empezar de cero y, como enfermera, se encargaba de aplicar inyecciones a todos los vecinos. En ese marco, Dubovický recordó también la gira que en 1902 realizó el club FK Teplice, convirtiéndose en el primer equipo europeo en pisar suelo sudamericano.

“Jugó allí seis partidos en Argentina, Brasil y Uruguay, con un resultado bastante positivo. La mayoría de los jugadores eran alemanes de la frontera checa, pero el capitán era, sin duda, alguien que ustedes conocen muy bien: el destacado tenista y jugador de hockey checoslovaco Karel Koželuch, que en esa oportunidad también marcó un gol. Y hay registros interesantes sobre cómo los redactores deportivos especializados de Argentina valoraron de muy buena manera la calidad del equipo checo“.

Preguntas del público

Luego de esa valiosa intervención, la moderadora Klára Stejskalová le pasó  la pelota al público que, muy involucrado con la conversación, quiso saber, por ejemplo, cómo era la dinámica de Radio Praga durante la época del comunismo, una pregunta que, además de encontrar una gran cantidad de respuestas en nuestra serie de ocho capítulos ¡De Praga al mundo! 90 años en el aire, realizada por el periodista Jaromír Marek, dio pie a que Ivan Dubovický pudiera hacer una interesante aclaración.

“Generalmente, tenemos esa visión en blanco y negro de que los compatriotas en Occidente eran todos anticomunistas y no es así. Hace poco encontré materiales de principios de los años treinta y me sorprendió la cantidad de compatriotas en Canadá que, en ese entonces, se identificaban con el Partido Comunista y criticaban a la Primera República de Masaryk por su supuesta opresión de la clase obrera y el pisoteo del Partido Comunista; y eso se mantiene incluso después de la Segunda Guerra Mundial. Es decir que, más allá de la propaganda, incluso este período tenía en Occidente sus oyentes, y no eran tan pocos como quizá pensaríamos”.

Por último, otras intervenciones del público coincidieron en una misma inquietud: cómo pueden las distintas comunidades de compatriotas checos, que encuentran en Radio Praga una muy valiosa fuente de contacto con el país de sus ancestros, involucrarse en la defensa de la Radio Checa y de la radiodifusión al extranjero en particular. Una hermosa iniciativa que, por supuesto, agradecemos de corazón y que, de verdad, nos da mucha fuerza.