Radio Praga Internacional, mano a mano con Linda Nosková, campeona de Wimbledon y de la humildad
Linda Nosková, flamante campeona de Wimbledon, conversó con Radio Praga Internacional sobre el partido de su vida, el curioso caso de las tenistas checas y su prometedor futuro, en un encuentro que, sobre todo, ha sido una clase de humildad.
Le pido a nuestra audiencia no checa que por un momento se imagine la siguiente escena: una chica de 21 años, nacida en tu país, acaba de ganar el torneo más antiguo y prestigioso del mundo del tenis. Gracias a ella, la historia de tu nación, al menos en los límites de este deporte, viene de hacerse mucho más grande. Días después, la chica y su brillante trofeo de campeona visitan la redacción de un medio local. La sala se encuentra repleta de compatriotas. La vemos llegar. La chica cruza el umbral. ¿Cuál es la reacción de la gente al verla ingresar?
Ahora dejen de pensar en lo que sucedería en sus países. Estamos en República Checa. La chica nació aquí y visita el edificio de la Radio Checa para dar un par de entrevistas. Cuando ingresa a la redacción de Radiožurnál, la reacción de la gente allí presente es: silencio.
No hay vítores. No hay aplausos. No hay: “¡Olé, olé, olé, Linda, Linda!”. No hay pedidos de selfie. No hay papelitos que vuelan por el aire. Lo que sí hay es una campeona de Wimbledon. De hecho, es la tercera en los últimos cuatro años. La quinta en los últimos 15. Chequia es el país con más vencedoras del torneo en ese tiempo. Y ni hablar en dobles.
La mente en blanco
Esa campeona, Linda Nosková, “la chica” en cuestión, también conversó con Radio Praga Internacional. En primer lugar, la actual número 7 del mundo nos cuenta cómo es disputar una final en el escenario de Wimbledon, donde la presencia de la realeza británica se mezcla con leyendas del deporte, celebridades de todo el mundo, quince mil espectadores y un silencio abrumador.
“Por supuesto que fue uno de los partidos más importantes de toda mi carrera hasta ahora, así que tuve que centrarme por completo en mí misma. Sobre todo, tuve que recuperarme después del segundo set y, de alguna manera, ir gestionando el momento, el día, y también los días anteriores”.
La gran pregunta sobre el curioso caso checo
Una pregunta que se hace el mundo del tenis, desde hace un tiempo ya, es: ¿cómo es posible que haya tantas tenistas checas tan destacadas? ¿Debería todo amante del tenis comenzar a comer knedlíky? El éxito de este país en el tenis femenino es tal que incluso si Nosková hubiera perdido su partido… ¡igualmente lo hubiera ganado una checa! Es que del otro lado de la red se encontraba la compatriota Karolína Muchová. Precisamente, en una reciente conferencia de prensa, Muchová fue consultada sobre si se le ocurre alguna teoría de por qué su país produce tantas buenas jugadoras. Su respuesta fue: “No, no tengo ninguna teoría”. Radio Praga Internacional volvió a intentarlo, esta vez con Nosková, que afortunadamente nos dejó una respuesta más interesante.
“Tenemos una gran tradición en el tenis, especialmente en los Grand Slams y particularmente en Wimbledon. Así que diría que para nosotras, cuando somos niñas, es posible mirar esa historia y decirnos: ‘Podemos intentarlo. Si ellas lo consiguieron, ¿por qué nosotras no?’”.
¿Tal vez influya también un gran sentido de la humildad? O la sencillez que suele caracterizar a los checos. El premio oficial por ganar Wimbledon es de casi cinco millones de dólares. Ese mismo sábado, tras coronarse en Londres, Nosková recibió su cheque y conversó con integrantes de la realeza británica. Luego bailó con el campeón del cuadro masculino y número uno del mundo, Jannik Sinner, en la tradicional cena de los campeones. Posó maquillada y elegantemente vestida para las fotos oficiales del torneo. El dinero, el glamour, el prestigio y, en la cima, la gloria en el deporte. Todo se combinó y condensó en unas pocas horas. Ya de vuelta en casa, “la chica” se paseaba por los pasillos de la Radio Checa cargando, sola, la (gran) caja que contenía su trofeo, sin ayuda de alguna otra persona que pudiera darle una mano. A Nosková le esperaban otras cinco entrevistas y había estado todo el día de acá para allá. Pero lejos de quejarse o de mostrar alguna señal de fastidio, cargaba su caja. Quien no la reconociera, podría pensar que se trataba de una chica del archivo de la radio que estaba mudando unos objetos de un cuarto a otro.
El gran sueño de ser feliz
Antes de retirarse, nos da tiempo para una pregunta más. ¿Cuál es el próximo sueño de esta joven estrella del tenis checo y mundial?
“La verdad es que no tengo un sueño concreto ni me digo a mí misma que quiero conseguir esto o aquello, o ser la número uno del mundo en las próximas semanas. Ese no es mi estilo. Prefiero no imponerme demasiadas expectativas y dejar que las cosas fluyan. Lo que realmente quiero es disfrutar del tiempo que paso en la pista. Y cuando esté lista para volver, seré la persona más feliz del mundo”.








