Policía investiga turbias operaciones en el Banco Postal y de Inversiones

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Seis antiguos altos directivos del Banco Postal y de Inversiones, incluido el vicedirector general, Libor Procházka, han sido acusados de realizar maquinaciones fraudulentas en la operación financiera denominada La Cerveza Checa. En esta turbia operación la casa bancaria perdió siete mil millones de coronas, equivalentes a más de 175 millones de dólares.

El Banco Postal y de Inversiones es uno de los nuevos bancos surgidos en los años 90. Gracias a la privatización por cupones, la casa bancaria no tardó en controlar una considerable parte de la industria checa. Logró también fusionar las cervecerías Prazdroj y Gambrinus, de Pilsen, con la fábrica de cerveza Radegast, creando un impresionante imperio cervecero.

En 1997, entró en el Banco Postal y de Inversiones la sociedad japonesa Nomura que no tardó en vender el bocado más suculento del portfolio del banco: las acciones de las cervecerías checas.

El año pasado, el Banco Postal y de Inversiones fue intervenido e inmediatamente vendido al Banco Comercial Checoslovaco. Éste descubrió que Nomura nunca pagó por las acciones de las fábricas de cerveza checas y dejó un agujero de siete mil millones de coronas- unos 175 milllones de dólares- en las finanzas del Banco Postal y de Inversiones.

En las turbias operaciones están involucrados los ex directivos del banco que están siendo investigados por la brigada anticorrupción de la policía checa.

Antes de ser intervenido y luego vendido al Banco Comercial Checoslovaco, el Banco Postal y de Inversiones acumuló pérdidas estimadas por los expertos en 180 mil millones de coronas -unos 4500 millones de dólares. Al vender dicha casa bancaria, el Gobierno avaló al parecer los créditos clasificados y serían los contribuyentes quiénes más tarde tendrían que pagarlos.

Ahora se esperaba que el Gobierno diera a conocer los términos del contrato de venta del Banco Postal y de Inversiones, pero el Gabinete de Milos Zeman se negó a facilitarlos, a pesar de la favorable postura del ministro de Finanzas, Pavel Mertlík, quien comentó al respecto: "Se trata de un grave caso financiero, del más sonado escándalo financiero desde 1990 cuando el tercer banco del país acabó por acumular pérdidas multimillonarias. La opinión pública tiene el derecho de saber cómo el Estado solucionó el problema y que posibilidades de solución tenía," dijo el ministro Mertlík.