Penas más duras por la violencia en los estadios de fútbol

Football fan, photo: CTK

Los tribunales checos podrán probablemente castigar con más severidad a los hinchas que armen desorden en los estadios deportivos. La legislación actual no considera un crimen los alborotos en partidos de fútbol; una nueva enmienda a la ley debería cambiar la situación.

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El proyecto supone que en el futuro los tribunales podrían prohibir a un hincha provocador entrar en el estadio, imponerle una multa o trabajos de utilidad pública. En casos más graves, el individuo podría ser condenado a un máximo de tres años de prisión.

Asimismo el hincha que entre en el campo durante el juego, se verá obligado a hacer frente a una acusación judicial. Las discusiones sobre la seguridad en los estadios checos surgieron en mayo, después de que un hincha en estado de ebriedad saltó la valla protectora y agredió al árbitro asistente durante el partido entre el Sparta de Praga y el Bohemians de Praga. Posteriormente, los organizadores y la policía checa se acusaron mutuamente de no asegurar debidamente el orden.

"Creo que ése fue el impulso fundamental para crear el nuevo acuerdo entre la policía y la Unión Checo-Morava de Fútbol que determina exactamente los deberes de los organizadores y la policía. Además especifica el principio de la cooperación entre ambas partes", explicó el director de la policía, Cestmír Pastyrík, con respecto al incidente.

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El presidente de la Unión Checo-Morava de Fútbol, Jan Obst, apoya la iniciativa, sosteniendo, por otro lado, que los clubes no son capaces de aprovechar suficientemente los medios legislativos vigentes en la actualidad.

"La mayoría de los clubes checos no aprovechan la posibilidad de cooperar con la policía y representantes municipales y, en general, no utilizan todos los medios que les ofrece la legislación actual", indicó Jan Obst, reiterando que es necesario mejorar, sobre todo, los controles a las entradas de los estadios. Según su opinión, los organizadores deberían impedir que personas en estado de ebriedad entren en las gradas.

El Parlamento checo deliberará sobre dicho proyecto en junio.