Parlamento infantil rechaza la reducción del límite de la imputabilidad penal

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Los niños y jóvenes checos abogan por el cambio de las normas escolares a la vez que rechazan la reducción del límite de la imputabilidad penal. Tales son las conclusiones de la última reunión del Parlamento Juvenil checo.

Más de 70 niños y jóvenes checos entre doce y veinte años de edad se reunieron este lunes en Praga en las sesiones del Parlamento Nacional Infantil y Juvenil. Los temas a debatir fueron las normas vigentes en las escuelas checas y el proyecto para la reducción del límite de la imputabilidad penal de los actuales 15 años a 14 años y, en casos especiales, un año menos.

Los diputados infantiles coincidieron en la necesidad de cambiar las normas vigentes en las escuelas checas y permitir, por ejemplo el uso de teléfonos celulares durante las clases. Sus propuestas quieren enviarlas a los directores de escuelas de todo el país.

Amplios debates provocó en el parlamento el tema de la eventual reducción del límite de la imputabilidad penal, siendo discutido este tema en toda la sociedad, y sobre el eventual castigo de los padres cuyo hijo, menor de edad, cometiera algún delito punible.

También esta última cuestión provocó un amplio debate en el país. Entre especialistas y legos prevalece la opinión que los padres deberían asumir parte de responsabilidad por el comportamiento de sus hijos, tal como se desprende de una encuesta de Radio Praga.

"Considero que hasta cierta edad de los niños, los padres responden por su comportamiento, pues éste depende mucho de la educación y del ambiente general existente en la familia. En mi opinión, los quince años, que es el límite actual de la imputabilidad penal en la República Checa, deberían ser el límite para responsabilizar a los padres en caso de que un hijo cometiera algún delito punible".

"Los padres tienen parte de responsabilidad por la actuación de sus hijos. Naturalmente, debería haber un límite, digamos los catorce o quince años de edad. A partir de entonces, los padres seguirían teniendo responsabilidad moral, pero ya no serían castigados junto a su hijo al cometer éste un acto criminal".

El Parlamento Juvenil checo rechaza que sea reducido el límite de la imputabilidad penal de los actuales quince años de edad, aunque sus participantes reconocieron que si un niño de catorce años reivindica sus derechos, debería asumir también toda responsabilidad por su actuación.