La muerte que marcó el fin de los Přemyslidas, la dinastía que dio origen al Estado checo

El asesinato de Wenceslao III en Olomouc

Hace 720 años, el rey Wenceslao III fue asesinado en Olomouc. Su muerte extinguió la dinastía de los Přemyslidas por línea masculina y acabó con más de cinco siglos de gobierno de la familia que dio origen a lo que hoy conocemos como el Estado checo.

El 4 de agosto de 1306, el rey Wenceslao III fue asesinado en la ciudad morava de Olomouc cuando apenas tenía 17 años. Era el último descendiente varón de la dinastía de los Přemyslidas, por lo que su muerte marcó la extinción de la familia por línea masculina y el final de la primera dinastía real de Bohemia. Con ella concluyó una etapa de más de quinientos años durante la cual los Přemyslidas sentaron las bases del Estado checo, consolidaron su poder y establecieron instituciones que influyeron en el desarrollo de Europa Central.

Del libro 'Curia ducis,  curia regis'. La corte real durante el reinado de los Přemyslidas | Foto: Adriana Krobová,  Český rozhlas

Los orígenes de los Přemyslidas se remontan a la Alta Edad Media. Según la tradición, la dinastía nació con el legendario labrador Přemysl, llamado a ocupar el trono. Este relato se convirtió con el tiempo en uno de los principales mitos fundacionales del Estado checo. A lo largo de los siglos, la familia fortaleció el núcleo del reino, impulsó el crecimiento de Praga como centro político, fundó ciudades, favoreció el comercio y amplió de forma gradual sus dominios.

El momento de mayor esplendor llegó con el reinado de Wenceslao II (1271-1305), quien consiguió unir bajo su autoridad los reinos de Bohemia y Polonia. Así surgió un extenso conjunto de territorios en Europa Central habitado, en su mayor parte, por población eslava.

Un joven rey frente a un escenario político inestable

Vaclav III,  junto a la tumba de su padre en Zbraslav,  fue exhortado por el abad Konrad de Erfurt a que abandonara su vida frívola y se dedicara al gobierno | Foto: ΑΩ institut / Wikimedia Commons,  public domain

Tras la muerte de Wenceslao II, el trono pasó a su hijo Wenceslao III, que entonces tenía solo 15 años. El nuevo monarca heredó un amplio territorio, pero también deudas, tensiones políticas y numerosos adversarios. Contó con el apoyo de consejeros experimentados, entre ellos nobles, burgueses y abades cistercienses. Su matrimonio con Viola Isabel de Cieszyn (o Viola de Teschen), hija de un príncipe de Silesia, respondió a una estrategia destinada a reforzar la influencia de los Přemyslidas en la región del actual sur de Polonia.

Una campaña militar sin el respaldo de la nobleza

En el verano de 1306, Wenceslao III convocó a las fuerzas de Bohemia y Moravia en Olomouc con el propósito de marchar hacia Polonia y restablecer el dominio de los Přemyslidas frente a su antiguo rival, Vladislao I el Breve.

Wenceslao III | Foto: e-Sbírky,  Národní muzeum - Historické muzeum,  CC BY-NC-ND 4.0 DEED

Sin embargo, la expedición encontró dificultades desde el principio. La nobleza acudió con lentitud y mostró escaso entusiasmo. La razón era, sobre todo, económica. Los nobles debían costear sus propias tropas y solo aceptaban ese esfuerzo cuando se trataba de defender el reino o existía la posibilidad de obtener un importante botín. En Polonia no poseían propiedades y tampoco esperaban grandes beneficios materiales.

Se trataba de una campaña que respondía a los intereses políticos del rey.

La tensión entre el monarca y la nobleza aumentó. Wenceslao III insistió en que los nobles asumieran los gastos de la expedición, una exigencia que muchos rechazaban después del periodo de prosperidad vivido bajo el reinado de su padre. El ambiente en Olomouc quedó marcado por la desconfianza y los conflictos latentes.

El asesinato que cambió el rumbo de la historia checa

En este contexto, el 4 de agosto de 1306, Wenceslao III fue asesinado en Olomouc. La identidad del asesino (o los asesinos) sigue sin conocerse. Las hipótesis sobre quién pudo haber llevado a cabo el crimen son tan variadas que van desde los rivales políticos a las potencias extranjeras e incluso pasan por conspiraciones dentro de la nobleza checa. Ninguna teoría ha podido demostrarse.

La galería sangrienta,  donde,  según una de las leyendas,  fue asesinado Wenceslao III. | Foto: Aleš Spurný,  Český rozhlas

El joven rey recibió sepultura en la catedral de San Wenceslao de Olomouc. Más tarde, sus restos fueron trasladados al monasterio de Zbraslav, cerca de Praga. Como solo dejó una hija nacida fuera del matrimonio, el trono pasó a Enrique de Carintia, esposo de Ana, hermana del rey.

La desaparición de Wenceslao III supuso el fin de la primera dinastía real checa. La familia que había creado el Estado, consolidado su autoridad y legado instituciones sólidas desapareció del poder. El Reino de Bohemia entró entonces en un periodo de incertidumbre que allanó el ascenso al poder de la Casa de Luxemburgo y, con el tiempo, al reinado de Carlos IV, uno de los soberanos más destacados de la historia europea.

La exposición "Přemyslidas" en el Museo Nacional

Los Premislidas – una dinastía poderosa y su tiempo | Foto: Museo Nacional de Praga

El Museo Nacional de Praga acoge la exposición Přemyslidas: la dinastía gobernante y su época hasta el 15 de octubre de este 2026. La muestra presenta la historia de la primera dinastía real checa desde una perspectiva que va más allá de la sucesión de reyes y fechas. La exposición narra la historia de un linaje marcado por las ambiciones políticas, las guerras, la representación del poder en la corte y la evolución de la vida espiritual durante la Edad Media.

Los visitantes pueden contemplar una selección de piezas destacadas, entre ellas hallazgos arqueológicos, armas, joyas y objetos relacionados con la vida cotidiana de la corte real.

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