Strahov, el mayor estadio del mundo por superficie, cumple 100 años
El estadio de Strahov celebra el centenario de su inauguración, que tuvo lugar durante el VIII festival gimnástico nacional del movimiento Sokol. Con el paso de las décadas alcanzó una capacidad superior a los 240.000 espectadores y se convirtió en el mayor estadio del mundo por superficie.
En julio de 1926, Praga acogió un acontecimiento que marcó para siempre la historia del deporte checo. El VIII festival nacional de gimnasia del movimiento Sokol inauguró el recién construido estadio de Strahov, un recinto que con el tiempo se convertiría en el mayor estadio del mundo por superficie. Aquel encuentro multitudinario dio inicio a una tradición de exhibiciones de atletismo que durante décadas reunió a cientos de miles de participantes.
Cuando el arquitecto Ludvík Čížek terminó la primera versión del estadio en 1926, la construcción todavía era provisional, aunque ya destacaba por sus dimensiones. El recinto recibió a decenas de miles de deportistas del movimiento Sokol, una organización fundada en el siglo XIX que promovía el ejercicio físico y desempeñó un importante papel en el fortalecimiento de la identidad nacional checa.
Un estadio sin igual
A comienzos de la década de 1930, Strahov experimentó una profunda ampliación según el proyecto del arquitecto Alois Dryák. En 1932, el presidente Tomáš Garrigue Masaryk asistió desde el nuevo palco presidencial al IX festival nacional del movimiento Sokol.
Las obras continuaron hasta 1938, cuando el estadio incorporó una monumental tribuna occidental y dos torres de seis plantas. Ese mismo año, la décima edición del festival reunió a más de 300.000 participantes sobre la inmensa superficie del recinto, una cifra que sigue sin tener comparación.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Strahov continuó su expansión. En la década de 1960 se construyó la tribuna oriental, inspirada en el llamado estilo de Bruselas, mientras que en los alrededores surgieron residencias universitarias. La ampliación concluyó en 1980 y dio lugar a un estadio único en el mundo, con capacidad para más de 240.000 espectadores, con unas 50.000 plazas para sentarse, y una superficie equivalente a nueve campos de fútbol.
Escenario de la historia del siglo XX
La historia de Strahov también refleja algunos de los momentos más convulsos del siglo XX. En 1939, las autoridades de la ocupación nazi celebraron en el estadio un desfile militar con motivo del 50.º cumpleaños de Adolf Hitler. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, el recinto sirvió como punto de concentración para los alemanes que esperaban su expulsión de Checoslovaquia.
En la década de 1950 comenzó una nueva etapa con las espartaquiadas, las grandes exhibiciones de gimnasia organizadas por el régimen comunista como demostración de unidad y fortaleza. Aunque estos eventos tenían un marcado carácter propagandístico, para muchos de sus participantes también representaron una experiencia deportiva y social inolvidable.
De las exhibiciones gimnásticas a los conciertos
Después de la Revolución de Terciopelo, el estadio abrió sus puertas a nuevos tipos de eventos. En 1990 acogió un concierto de los Rolling Stones al que asistieron alrededor de 110.000 personas, uno de los mayores espectáculos musicales celebrados en Europa en aquella época. En 1994 regresó el movimiento Sokol con su XII festival nacional de gimnasia, esta vez en presencia del presidente Václav Havel.
Durante los años siguientes, Strahov recibió otros grandes conciertos y festivales. En la actualidad, el recinto ya no alberga las multitudinarias exhibiciones que le dieron fama internacional y funciona principalmente como centro de entrenamiento del Sparta de Praga. Aun así, sigue siendo uno de los símbolos más singulares de la historia del deporte y de la arquitectura checas.



















