Infierno en Chequia: “Hemos sufrido el fin de semana más caluroso de la historia”

Dos veces seguidas se batió en Chequia este fin de semana el récord de temperaturas máximas absolutas debido a la intensa e implacable ola de calor que está azotando Europa y que debería concluir este lunes. Primero el sábado, los termómetros marcaron 40,9, lo que era la máxima histórica hasta entonces. Pero luego el domingo, otro récord: 41,9 grados. Una locura.

La buena noticia es que el fin de semana más horrendamente caluroso de la historia ya ha quedado atrás, ya es historia. Fueron días y noches intensos de calor insoportable, para sacarse la piel. Para no creerlo. Y ahora debería llover un poco, tiene que llover, y bajar las temperaturas, para que la tierra y los árboles y las plantas y los animales y todos tengamos una tregua.

Foto:  Jakub Jirásek,  iROZHLAS.cz

Klára Bubnová es una meteoróloga de Ústí nad Labem, zona donde el récord absoluto de calor fue batido dos veces seguidas este fin de semana. Entrevistada por la Radio Checa, no lo podía creer.

“El récord de ayer sábado, de 40,9 grados, registrado en Doksany, se ha vuelto a batir hoy domingo, también en Doksany. Se ha establecido un nuevo récord absoluto de 41,9 grados. Y sí, increíblemente, en la gran mayoría de las estaciones de medición de la zona de Ústí se han registrado temperaturas récord este fin de semana”.

El jefe de Klára Bubnová, Mark Rieder, director general del Instituto Hidrometeorológico Checo (Český hydrometeorologický ústav, ČHMÚ), ponía en contexto la actual ola de calor para la Televisión Checa.

Foto: Zuzana Jarolímková,  iROZHLAS.cz

“Según los datos disponibles, la ola de calor intenso se está prolongando y las temperaturas se están volviendo más extremas, registrando así este fin de semana los valores más altos jamás medidos en la República Checa en 250 años de observación”.

Y no solo días de calor, también noches tropicales, en las que el termómetro no bajó de los 25 grados, haciendo difícil, casi imposible, conciliar el sueño sin aire acondicionado, que en Chequia pocos tienen en casa, si ni siquiera era necesario hasta hace unos años. Los meteorólogos estiman que la noche del domingo al lunes ha sido la más calurosa de la historia.

Sufren las mascotas

El calor está martirizando no solo a las personas, sino también a las mascotas, como explicaba la señora Jiřina Janečková a la Televisión Checa. Ella vive en un edificio de apartamentos donde el sol pega implacable todo el día. Y tiene un perro.

Foto:  Břetislav Tureček,  Tschechischer Rundfunk

“Usamos un ventilador pequeño y esperamos, rogamos para que se nuble pronto y llueva. Y para capear el calor, beber mucha agua y comer sandía bien fría. Pero es duro, ya es bastante duro para nosotros con este calor, imagínate para mi perro. Le pongo una toalla fría y le doy mucha agua. A veces lo metemos en la ducha y bebe todo lo que puede. Y se enfada mucho cuando intentamos sacarlo a la calle, no quiere salir”.

Este lunes las temperaturas deberían bajar un poco, para bajar aún más el resto de la semana. Y se anuncia mucha lluvia para toda la semana.

Esperemos que sea verdad. Roguemos, como la señora Jiřina, para que finalmente se nuble y  llueva de una vez por todas y la lluvia enfríe un poco la tierra. Porque este calor no hay quien lo aguante.

Autor: Gonzalo Núñez | Recursos: iROZHLAS.cz , Česká televize
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