En el pueblo de Hlinsko reviven las antiguas tradiciones checas de Pascua

La Semana Santa hace revivir, cada año, antiguas costumbres populares en distintos pueblos y museos al aire libre de Chequia, como sucede por ejemplo en Hlinsko, en la región de Vysočina.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

Para la mayoría de los habitantes de la República Checa la Pascua está asociada, más que con la tradición cristiana, con las costumbres populares nacionales que se conservan a través de las distintas generaciones. De acuerdo con una reciente encuesta, tres de cada cuatro checos relacionan la Semana Santa con la preparación de un bizcocho en forma de cordero o de una mona de Pascua, con la decoración de huevos y la preparación de la trenza de mimbre para azotar a las niñas y mujeres el Lunes de Pascua con el fin de que se mantengan sanas y rejuvenecidas, al igual que la naturaleza en primavera.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

En Praga y otras grandes ciudades las tradiciones de la Semana Santa las ofrecen, sobre todo, los mercadillos de Pascua, donde se venden productos relacionados con esta época del año. En los pueblos las tradiciones se mantienen muy vivas y vienen acompañadas de costumbres folclóricas en las que participan todos los habitantes del lugar. Los símbolos y tradiciones de la Pascua checa se pueden ver igualmente en castillos y palacios y en museos al aire libre, como el de Rožnov pod Radhoštěm, Lukavec u Fulneku o el de Hlinsko.

Desde mediados de marzo este último, situado en la comarca de Pardubice,  invita al público a conocer a fondo las tradiciones de la Pascua en Chequia, tal como sostuvo para la Radio Checa la etnógrafa Barbara Kučerová del Museo al Aire Libre de Vysočina.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

“En las exposiciones instaladas en cinco casitas de madera que tenemos en el museo al aire libre de Hlinsko, los visitantes se enteran de cómo se festejaba antaño la Semana Santa en este país tanto en los pueblos como en las ciudades. Cómo la gente se preparaba para estas festividades, qué había que organizar, cómo transcurría por ejemplo el Viernes Santo, ese día mágico cuando supuestamente se abrían tesoros escondidos ante las personas, o el Sábado Santo. Y la exposición en la última casita se centra en las festividades y costumbres del Lunes de Pascua en Bohemia con sus ricas tradiciones y un gran jolgorio”.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

En vísperas de la Semana Santa, las amas de casa tenían que limpiar a fondo su hogar, según indicó Kučerová.

“Esta limpieza tenía incluso sus rasgos específicos, las amas de casa tenían que respetar ciertas tradiciones y supersticiones relacionadas directamente con la limpieza. Por ejemplo, durante la Semana Santa había que hacer una nueva escoba, con la que había que barrer toda la casa. Y esto había que hacerlo a una hora específica para cada pueblo y esa hora era estrictamente respetada”.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

En la casita que en su dirección lleva el número 318, donde normalmente se enseña el trabajo que hacía un limero, es posible conocer actualmente las costumbres del Lunes de Pascua con el que, a diferencia de muchos otros países con tradición católica, culminan las festividades de la Semana Santa en Chequia.

“Entramos en esa casita y enseguida podemos ver unos bizcochos en forma de diversos animales, que antaño se regalaban a los niños que venían con las trenzas de mimbre para azotar simbólicamente a las mujeres. Esto con el fin de que éstas se conservasen sanas, jóvenes y bellas. Los bizcochos se regalaban a los niños en vez de los tradicionales huevos pintados. A su vez, los huevos de Pascua se decoraban en la zona de Hlinsko con la técnica de cera caliente o de rascado”.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

Posteriormente, cuando los huevos eran sumergidos en agua con pintura para quedar coloridos, cada color tenía su significado específico, por lo que se les llamaba huevos de Pascua hablantes. Durante el azote estos huevos se regalaban a los hombres, como aclaró la etnógrafa Kučerová, enseñado un huevo de color rojo.

“El color rojo es un claro signo de amor, pero por ejemplo, este huevo de color verde con una decoración de rascado en forma de una canasta con flores marchitas significa todo lo contrario. Lleva un mensaje de amor no correspondido”.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

Junto con los huevos pintados y los bizcochos en forma de cordero o de la mona de Pascua, la tradición de la Semana Santa más extendida en Bohemia y Moravia, o mejor dicho del Lunes de Pascua, era justamente el azote con trenzas de mimbre a las mujeres para que pudieran rejuvenecer y conservar su salud. Esta costumbre, no obstante, no se aplicaba sólo a las mujeres.

“Nuestros antepasados ‘rejuvenecían’ tanto a las mujeres y niñas, como también, por ejemplo, al ganado. En el campo el agricultor solía levantarse temprano en la madrugada, antes de la salida del sol, y con las trenzas tejidas de mimbre azotaba simbólicamente primero al ganado en el establo. Tan sólo después los hombres del pueblo partían de una casa a otra para azotar a las mujeres y algunos salían temprano en la mañana”.

Foto: Pavel Bulena,  Muzeum v přírodě Vysočina

El Lunes de Pascua era un día de alegría y diversión que solía culminar con una fiesta de baile para la cual todos se preparaban con mucha dedicación. En la exposición de Hlinsko lo simbolizan unos muñecos de gran tamaño que representan a jóvenes campesinos ansiosos de salir a bailar. Junto a ellos, sobre una mesita, hay accesorios para el afeitado, así como ropa festiva, a fin de atraer la atención de las muchachas del pueblo.

La exposición de las tradiciones durante la Semana Santa en Chequia, instalada en las casitas de madera en el Museo al aire libre de Hlinsko, se puede visitar hasta el 12 de abril.

Autores: Ivana Vonderková , Naďa Kubínková | Fuente: Český rozhlas
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