Curiosidad inagotable: Coleccionistas neerlandeses exhiben arte contemporáneo checo
La exhibición Curiosidad inagotable, preparada por una pareja neerlandesa, presenta una gran colección de trabajos artísticos checos que abarca las tres décadas que siguieron al emblemático año 1989.
The Sublime Hyacinth Collection (La colección sublime de Jacinto), recopilada por Yvette van Dishoeck y Boudewijn Jansen, rastrea el arte checo a lo largo de los 30 años que siguieron a la caída del comunismo en Checoslovaquia en 1989. Al inicio de este período había una escena local todavía modesta y con un sistema de galerías y otros espacios artísticos que apenas regresaban a la vida y empezaban a expandirse.
Aunque Yvette y Boudewijn nacieron en los Países Bajos, el destino cruzó sus caminos en Praga en 1993. En aquel tiempo, Yvette realizaba una investigación para su tesis de maestría, mientras que Boudewijn se había tomado un período sabático. Ambos se enamoraron, tanto de la ciudad, como entre sí, lo que los llevó a comprar una casa en el centro histórico. Como destacó Boudewijn en entrevista para Radio Praga Internacional, fue precisamente la renovación de esa casa la chispa que encendió la idea de iniciar esta colección.
“La razón de comenzar a recopilar materiales para esta colección vino a raíz de la renovación de nuestra casa. Se trató de una renovación bastante larga, duró varios años y al final nos dijimos que no nos la íbamos a pasar hablando con la empresa de construcción todo el día. Así que decidimos visitar el Museo del Arte Moderno y pedir que el curador nos presentara a los tres mejores pintores del país. Él lo hizo y compramos dos piezas de cada pintor. Así fue como comenzó”.
Estos tres pintores eran Tomáš Císařovský, Jan Merta y Martin Meiner. Con el tiempo, lo que empezó como un conjunto de seis cuadros, paulatinamente se fue expandiendo y se convirtió en una colección que hoy día abarca casi 200 piezas. No obstante, en los años 90, las galerías en Praga eran pocas. Por lo tanto, la pareja a menudo visitaba directamente a los artistas en sus estudios. Una de las figuras más destacadas de aquel período fue Tomáš Císařovský, no sólo por su arte, sino porque ayudó a la pareja a conocer y navegar mejor por la escena local, así como a superar la barrera lingüística, dijo Yvette.
“Él es como un padrino de la escena artística aquí. Conoce a todo el mundo. Al principio, no lo sabíamos, pero realmente es así. Él hablaba algo de inglés y nosotros algo de checo. Compartíamos un poco de slivovice y nos entendíamos de algún modo. Nos presentaba a otro artista y luego a otro más. Poco a poco, la gente se familiarizó con nosotros. Así comenzamos”.
Sin embargo, la recopilación de obras artísticas en aquellos días requería mucha paciencia y confianza en un período en el que las relaciones entre los artistas y las galerías todavía eran bastante frágiles.
Entre las obras que actualmente forman parte de la exhibición, se encuentra un ciclo dedicado a la iglesia de San Nicolás en Malá Strana, un edificio que la pareja ve todos los días desde su hogar, localizado en la calle Mostecká, cerca del Puente de Carlos. Boudewijn expresó que esta iglesia siempre le encantó, por lo que un día a la pareja se le ocurrió conseguir pinturas de ese edificio. Eligieron un formato grande, de 240 x 200 centímetros, y pidieron a varios pintores crear sus propias versiones. Ellos aceptaron la solicitud y el resultado, según cuenta Boudewijn, fue maravilloso. Las cinco pinturas eran completamente distintas, aunque retrataban el mismo edificio. Además, el título de la colección, Jacinto sublime, tiene un significado muy personal.
“Tengo tres nombres personales: Boudewijn, Wilhelmus y Hyacinthus. Hyacinthus es el tercero. Hace diez años, obtuve la ciudadanía checa y en Chequia a la gente se le permite tener sólo dos nombres personales. Así que el tercero, Hyacinthus, desapareció. Me prometí que algún día Hyacinthus volvería y que lo haría con fuerza”.
La pareja agregó que ese nombre es neerlandés y está conectado con las flores, lo cual les pareció una combinación maravillosa relacionada con su país de origen. Más adelante, este espíritu de apertura y constante búsqueda llevó a la pareja a titular su exhibición Endless Curiosity (Curiosidad inagotable), ya que es precisamente esta necesidad de descubrir cosas nuevas la que impulsa a los artistas a crear, y a los coleccionistas a seguir buscando, tal como subrayó Yvette.
“Si tienes la curiosidad dentro de ti, puedes ser artista, pero también puedes ser coleccionista. Esto refleja nuestro espíritu. Siempre nos preguntamos algo, siempre queremos descubrir algo nuevo”.
Boudewijn añadió que, desde que tienen memoria, los dos siempre pasan de una tarea a otra sin ningún descanso.
“Hace medio año compramos por primera vez un sofá para nuestro hogar porque jamás nos sentamos. Nunca nos quedamos quietos; siempre estamos ocupados, escribiendo, buscando, llamando y visitando a los artistas. Eso es es la curiosidad”.
Por la magnitud de la colección, la exhibición se presenta en dos partes, ofreciendo a los visitantes un atisbo de tres décadas de arte contemporáneo checo desde una perspectiva externa raramente vista.
Los que desean visitar la exposición, pueden hacerlo hasta el 2 de mayo de 2026 en la galería de arte Magnus en Praga 8, cerca de la estación de metro Invalidovna. Para más información, se puede consultar el sitio web de la galería.
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