El consumo de antibióticos aumenta en Chequia y genera riesgos de resistencia bacteriana

El uso de antibióticos en la República Checa ha crecido de manera significativa en los últimos cinco años. Según datos del Instituto Estatal para el Control de Medicamentos (SÚKL), el número de dosis diarias consumidas pasó de 52 millones en 2020 a 73 millones en 2024.

La Cámara de Farmacéuticos advierte que este incremento refleja una situación cada vez más complicada en el tratamiento de infecciones y eleva el riesgo de resistencia bacteriana. Los especialistas señalan que los pacientes reciben dosis más altas o tratamientos más prolongados, lo que evidencia la dificultad creciente para combatir infecciones debido a la pérdida de eficacia de ciertos antibióticos.

Un estudio reveló que más del 13 % de los hogares checos guardan antibióticos sin usarlos, y un 4 % los conserva como “reserva” para un futuro. Los expertos alertan que esta práctica fomenta la automedicación y contribuye a la propagación de bacterias resistentes.

La resistencia a los antibióticos es considerada uno de los mayores problemas de salud global. En Europa, más de 35.000 personas mueren cada año por infecciones resistentes, y los países se han comprometido a reducir estos casos para 2030. Sin embargo, los datos actuales muestran que alcanzar ese objetivo será difícil.

En Chequia, los casos más frecuentes de resistencia se registran en infecciones urinarias y respiratorias.